Última actualización 01/10/2004@00:00:00 GMT+1
Las vacaciones llegan a su fin y la competición y el trabajo diario toman el relevo a la época estival también para el caballo. En este reportaje descubrimos todo lo que hay que saber para que los músculos estén a pleno rendimiento
Cuando nos acercamos a las fechas de mayor número de competiciones ecuestres todos nos apresuramos a tener en las mejores condiciones físicas nuestros caballos.
Una de las áreas claves para sacar el máximo rendimiento del caballo en entrenamiento y competición es la salud del músculo. El aparato locomotor de todos los caballos de deporte y de alto rendimiento está expuesto a enormes cargas, sobre todo la musculatura. Para poder disponer siempre y fácilmente del máximo rendimiento físico deben protegerse las fibras sensibles de los músculos de la destrucción causada por sustancias dañinas (radicales libres), así como suministrar gran cantidad de oxígeno y de sustancias nutritivas. Para el crecimiento y el mantenimiento, los músculos requieren un amplio surtido de vitaminas y minerales.
La clave: una buena dieta
Es de gran importancia para la salud del músculo el par sinérgico entre la vitamina E y el selenio. El Selenio debería ser proporcionado mediante el forraje en la dieta, por ejemplo el pasto y forrajes conservados, como el heno y el heno cortado. Sin embargo, el selenio que contiene depende de la calidad de la tierra, por lo tanto deberemos efectuar un análisis de la tierra con tal de poder averiguar la cantidad de selenio que debemos adicionar si lo que queremos es cuidar la musculatura. Si se añade selenio a la dieta debemos hacerlo junto con la vitamina E, ya que una no trabaja eficazmente sin la otra.
La vitamina E y el selenio no son los únicos nutrientes importantes, ya que el sistema muscular requiere una mezcla de nutrientes que raramente se consiguen con las dietas básicas, para obtener el máximo rendimiento.
Otro de los nutrientes básicos es la lisina, un aminoácido esencial que juega un papel importante como parachoques y catalizador de los ácidos lácticos en el metabolismo muscular. Mediante la simulación de la síntesis de creatina (transportador de energía), mejora de forma importante el metabolismo de energía de la musculatura. Si aparece una carencia de lisina, la producción endógena, sobre todo de la musculatura, será limitada.
El objetivo de la suplementación nutricional es el de proveer de una mezcla de elementos traza esenciales y micronutrientes específicamente útiles para conseguir un óptimo rendimiento del sistema muscular. Esta combinación ha demostrado, en pruebas independientes, no solamente una significante mejora en la recuperación después del ejercicio (medida usada para valorar la buena forma física), sino también una gran mejora en el volumen del músculo, debido a la óptima conversión de la grasa del mismo. Los antioxidantes están también indicados para combatir la lesión oxidativa asociada a los entrenamientos duros.
Azoturia o enfermedad de los lunes
La mayor afectación en los músculos que se ha visto en el rendimiento de muchos caballos es la azoturia o ‘enfermedad de los lunes por la mañana’. La azoturia es el nombre dado al músculo con calambres y puede ser de variada severidad. Desde el caballo que se agarrota y tiene que ser encerrado en el box, al caballo que tiene un pequeño agarrotamiento después de trabajar. Muchos factores afectan a su aparición, de hecho el término “azoturia” es realmente un nombre genérico dado a los síntomas que pueden ser causados por un número de diferentes desencadenantes y condiciones. La tradicional ‘enfermedad de los lunes por la mañana’ se observa en los caballos que han estado descansando mucho tiempo manteniendo una ración completa. Cuando vuelven a realizar el trabajo de rutina, pueden desarrollar la azoturia.
Podemos encontrar una gran variedad de causas. La predisposición genética y el sexo son indicativos, sin embargo dicha investigación esta dividida entre los que creen que las yeguas son más propensas y los que no lo creen así.
El déficit de electrolitos, particularmente el potasio, ha sido también atribuido como causa. Aunque es crucial el mantenimiento de un equilibrio de electrolitos en los caballos de competición, una conexión directa con la azoturia es difícil probar a través de la investigación.
La incidencia de la azoturia es más alta con climas calurosos.
La energía, un proceso químico
Para motivar al máximo la función del músculo es necesario dirigirse a la corriente de energía y al proceso que convierte a ésta en velocidad.
Sabemos que durante el ejercicio de un caballo, la glucosa se convierte en energía y ácido láctico. Un resultado directo de este proceso de combustión natural es la acumulación de ácido láctico en el músculo. El ácido láctico se incrementa mientras disminuye el PH del músculo y provoca la fatiga, de esta manera queda obstaculizado el rendimiento.
¿Cómo se produce el ácido en el caballo? Los músculos obtienen la energía por la metabolización de la glucosa a ácidos. Lo más duro para un caballo realizando trabajos es la velocidad en que se desarrolla este proceso.
El oxígeno transportado por la sangre permite a los ácidos que se conviertan en inocuo dióxido de carbono CO2. Cuando no se dispone de suficiente oxígeno, se forma ácido láctico en lugar de CO2.
¿Qué ocurre con el ácido láctico? El ácido láctico deja el músculo y viaja a través de la sangre a otros órganos (hígado, riñones, corazón...), donde se metaboliza y se reconvierte en glucosa o directamente es usado para suministrar energía. Sin embargo, este proceso requiere cincuenta veces más tiempo de lo que tarda en convertir la glucosa en ácido láctico en el músculo.
Los antioxidantes
Una cosa está clara: los caballos que han sufrido un severo ataque siempre son propensos a sufrir posteriores episodios. Probablemente a largo plazo será una lesión muscular. Esta lesión en el músculo es causada por la fabricación de unas toxinas que pueden romper las paredes de la células musculares. Los antioxidantes son extractos naturales con la propiedad de acceder a las toxinas desde el mismo organismo, por lo que su uso es recomendado en los periodos de riesgo de caballos propensos. A ser posible los antioxidantes deberían ser combinados con nutrientes capaces de reparar las células musculares, como es el azufre biodisponible (M.S.M.), que es vital para la formación de aminoácidos. Las levaduras también están recomendadas en períodos de máximo rendimiento para mantener el equilibrio digestivo y ayudar a prevenir las toxinas que desencadenan la azoturia.