Última actualización 01/10/2004@00:00:00 GMT+1
Infrautilizado y parcialmente abandonado. Dos palabras que resumen en lo que se ha convertido, sólo dos años después, las modélicas instalaciones jerezanas de los
Juegos Ecuestres Mundiales
Hace apenas dos años, el Ayuntamiento de Jerez presumía abiertamente ante la mirada de millones de espectadores de todo el planeta de que esta ciudad se iba a convertir desde septiembre del año 2002, cuando se celebró el gran reto que supuso el mundial hípico, un sueño que costó doce mil millones de las antiguas pesetas, en la capital mundial del caballo; vamos, en un referente del deporte ecuestre internacional. Hoy, las monumentales instalaciones hípicas de Chapín (un complejo deportivo de 30 hectáreas que se mantiene en pie gracias a los impuestos ciudadanos) están parcialmente abandonadas e íntegramente infrautilizadas. Esta es la auténtica realidad de un centro ecuestre, modélico en su momento, que está puesto a disposición de apenas ochenta caballos, entre los de la Escuela Municipal de Equitación, el Escuadrón de la Policía Local y el Centro de Alto Rendimiento de ANCCE.
Esta es la huella del paso de los Juegos Ecuestres por el sur de España. Lo cierto es que las delegaciones municipales de Deportes y Promoción de la Ciudad no han dotado de contenido ecuestre relevante el calendario deportivo de Chapín, pues las bellas praderas centrales del complejo municipal (reservadas durante Jerez 2002 a las actividades paralelas y a la zona de entrenamiento) apenas acogen un par de concursos en todo el año (un torneo de Polo durante la Feria del Caballo y varios sociales de Saltos en otoño y primavera). Con todo, hay que reconocer que las últimas gestiones del gobierno local van dando sus frutos, poco jugosos eso sí. En septiembre de 2003, un año después del 2002, el paso del mundial ecuestre por Chapín se resumía en tres palabras: abandono, infrautilizado y deteriorado.
Hagamos memoria. La visita al complejo aquel glorioso septiembre se iniciaba en el estadio de Chapín, sede de los campeonatos del Mundo de Salto y Doma. Acaparó la mayor parte del presupuesto para adaptarlo al evento. Fue dotado de una gigantesca visera que cubre un aforo de 22.000 espectadores. Actualmente, su explotación corre a cargo, principalmente, del Xerez C. D., un club con poco más de cuatro mil socios.
La siguiente parada se realiza en el estadio anexo a Chapín, zona que albergó los campeonatos del Mundo de Completo y Enganches. Estos terrenos fueron complementados con un graderío portátil con capacidad para cinco mil personas, que se ocuparon en su totalidad durante el evento. Hoy, es la zona de entrenamiento del atletismo municipal. Poco más.
El Palacio de los Deportes sigue siendo una gran incógnita. El gigantesco edificio blanco que albergó el mundial de Volteo y Reining, dotado de 15.000 metros cuadrados y con un aforo de 6.000 personas ha estado durante meses cerrado a cal y canto. Hoy, alberga esporádicos torneos de basket y voleibol. No se sabe mucho más.
¿Se podría realmente convertir Chapín en un referente mundial? Sí , pero existe un problema de gran envergadura. A día de hoy, más de un centenar de pequeñas y medianas empresas de Jerez y su comarca aún no han cobrado sus honorarios por los servicios prestados durante el mundial ecuestre. Un agujero que supera holgadamente los cuatro millones de euros (una cifra que no responde a la deuda real), por el que el comité organizador ha sido repetidas veces demandado en los tribunales por los acreedores del evento.
Con este panorama difícilmente el Ayuntamiento de Jerez se puede embarcar en una aventura deportiva de carácter internacional, pues esto supone inyectar dinero en un proyecto que no es prioritario en estos momentos. Una vez que la deuda esté totalmente saldada, el Ayuntamiento se ha fijado como tope el año 2007 para liquidar, se podría poner la alta competición sobre la mesa del salón de plenos como tema de debate. Otra cosa es que realmente se quiera llevar a la ciudad andaluza a lo más alto de la competición hípica. Todo se verá.