II Trofeo Transpirenaico
Última actualización 01/09/2004@00:00:00 GMT+1
Las ciudades del norte y el sur de los Pirineos celebran por segunda vez el trofeo Transpirenaico, que ha contado en esta edición con una escasa participación
El norte y el sur de los Pirineos se unen por segunda vez gracias al raid II Trofeo Transpirenáico, celebrado el pasado mes de junio en el norte de España. La primera de las pruebas encargada de acercar a ambos pueblos se ha desarrollado en Ripio, aunque está previsto que el trofeo haga escala en Vitoria, que será el 4 de septiembre, en Catus y Negrepelisse el próximo 2 de octubre, con lo que se dará por concluida la competición.
Joan Moret fue el ganador absoluto con ‘Piña’ en la primera prueba disputada en la población de Ripoll (Girona), una prueba que servía además para proclamar al campeón de Cataluña.
La prueba se desarrolló a lo largo de 120 kilómetros repartidos en cinco fases. La inscripción fue bastante pobre y cada año parece perder adeptos: a pesar de que en el avance del programa se anunciaban inscritos de muchos países extranjeros, al final ninguno de los anunciados aparecieron, lo que demuestra que es un puro efecto propagandístico que se repite año tras año.
30 kilómetros para empezar
La primera etapa de 30 kilómetros transcurrió entre Ripoll y Gombrèn. Nada más salir empezó un fuerte desnivel que llevó a los participantes de los 650 metros hasta los 1.100. Esta es una etapa en la que los jinetes acostumbran a imponer un ritmo bastante fuerte para aprovechar el frescor de la mañana, pues a partir de la segunda fase el calor empieza a apretar de verdad.
La única baja de esta fase fue, por cojera, la de ‘Yakutaque’, montada por Judith Font.
Marcando distancias
Esta segunda fase repetía prácticamente el mismo recorrido de la primera, excepto por unas pequeñas variaciones que lo alargan 5 kilómetros más. Dos equipos quisieron empezar a marcar el ritmo de la carrera y se destacaron de los demás. Se trataba de Xavier Pastoret, con ‘Galop’, y de Elizabeth Xalabarder, con ‘Sir Clark’. Al final de la fase llegaron a conseguir una ventaja cercana a los veinte minutos sobre los demás, aunque no les serviría de mucho, pues ‘Galop’ no pudo pasar el control veterinario y ‘Sir Clark’, a pesar de conseguirlo, lo hizo con mucho esfuerzo y una gran pérdida de tiempo. El recorrido de esta prueba era extremadamente duro en cuanto a desniveles. Además de la baja de ‘Galop’ hay que destacar que ocho equipos más fueron eliminados por cojeras.
Entre Ripio y Vallfogona
Uniendo las localidades de Ripoll y Vallfogona esta fase tenía un total de 26 kilómetros. Es aquí donde cada año se hace la principal selección de la prueba, ya que sólo de salida habia dos largos y duros repechos que llevaron a los participantes hasta los 1.200 metros de altitud.
Después de pasar con bastantes dificultades el control, ‘Sir Clark’ no podía mantener por mucho tiempo las diferencias y su ventaja se reducía a favor de Joan Moret, con ‘Piña’, Antonio Moreno, con ‘Decibele de Paute’, y Agnès Vilarrubia, con ‘Xadrez’, que habían perdido muy poco tiempo en el control veterinario.
Agnès Vilarrubia se volvió a perder en el mismo sitio que el año anterior, lo que hizo que Antonio Moreno saliera beneficiado de la situación. Entraba en el control en primera posición Elizabeth Xalabarder pero su caballo fue eliminado, cediendo así la primera plaza a Joan Moret, seguido de Antonio Moreno. Detrás de ellos llegaba un grupo que había sabido ahorrar las fuerzas para esta dura etapa, entre los que se encontraban Laia Muixí, con ‘Troian 3’, Raquel Vilalta, con ‘Romance’, y Bernat Casals, con ‘Quebec de Vilaformiu’.
En esta etapa sólo fueron tres los eliminados, todos ellos por cojera.
Más desniveles en la cuarta fase
Esta fase llevaba a los participante hasta Sant Joan de les Abadesses en tan sólo 16 kilómetros. Esta etapa ha incorporado una novedad bastante negativa: la parte del recorrido con más desnivel estaba totalmente cimentada. Además, una terrible tormenta cayó durante el transcurso de esta fase, lo que ayudó a hacer la bajada todavía más resbaladiza. Para los caballos el agua fue en parte agradecida, pues les ayuda a refrigerarse mejor en un día tan caluroso, pero el empeoramiento del suelo con barro y charcos comporta demasiado riesgo tanto para monturas como para jinetes y esto obliga a bajar mucho la velocidad o a correr excesivos riesgos si se quiere mantener el ritmo. Para los jinetes hacer tantos kilómetros con la ropa totalmente empapada tampoco es nada confortable.
A pesar de todas estas inclemencias en esta etapa sólo fue eliminada la asturiana Eloina Fernández, que montaba ‘Adal Zdus’.
Tras la tempestad...
El diluvio fue amainando a medida que los primeros participantes completaban los 12 kilómetros que faltaban para llegar a la meta de Ripoll, esta vez por un recorrido mucho más llano que en el resto de etapas.
En primer lugar entró en solitario Joan Moret, mientras que en segundo lo hizo Laia Muixí. La tercera fue para Raquel Vilalta; la cuarta para Bernat Casals, que ya nos tiene acostumbrados a recuperar muchas posiciones al final de estas pruebas tan largas. La quinta posición la ocupó Agnès Vilarrubia, que seguro habría estado mucho más adelante si no fuera por el despiste de la tercera fase; la sexta fue para Antonio Moreno, que a partir de la tercera fase, cuando iba primero, pareció hundirse un poco; la séptima posición fue para M. Àngels de la Fuente, montando a ‘Ishic al Wahid’; la octava, para Jordi Francàs, con ‘Rai’ y la novena fue para Lluc Canela, con ‘Vangog’. En décima posición se clasificó Pere Homs, con ‘Belga’, y la undécima y última plaza fue para Francisco López Maeso, con ‘Tope’.
El único eliminado de esta última fase fue ‘Tiziano’, por cojera, montado por Montse Casas. La enorme diferencia de tiempo en la llegada del primero y el último, tres horas, da una idea de la dureza de la prueba.