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Última actualización 01/08/2004@00:00:00 GMT+1
En este primer capítulo abordamos los principales problemas que amenazan al exterior de nuestro caballo durante los meses de verano
Es en esta época del año cuando el caballo tiene más actividad y por lo tanto mayor necesidad, por lo que debemos pensar más en la dieta y en los suplementos para asegurarle un saludable verano.

El pasto reflejará el estado del suelo y los excesos, deficiencias y desequilibrios de nutrientes que contiene. El nivel de nutrientes en el suelo puede variar de campo a campo. ¿Cómo podemos estar seguros de que el caballo recibe todos los nutrientes que necesita si no realizamos un análisis del pasto?
Algunas carencias en el suelo requieren unos complementos específicos, como el selenio, que suele ser deficiente en la cornisa Cantábrica, Galicia y el norte de Portugal (este año más acusada todavía por las torrenciales lluvias), a diferencia de muchas otras partes de la geografía española o portuguesa donde el desequilibrio lo encontramos en hierro.

Además de un buen pasto, un caballo con buena salud no necesitará más que suplementos a base de vitaminas y minerales para asegurar que tiene todo lo que necesita de una buena dieta. Para escoger un preparado específico con vitaminas y minerales, hay que recordar que al comparar los productos disponibles en el mercado es conveniente fijarse en la composición más que en el precio. Si el precio es un factor importante, podemos optar por un suplemento a base de algas marinas, que son una fuente rica en vitaminas y minerales y son particularmente buenas para mantener una buena condición de la piel y el casco, pero hay que tener en cuenta que no están recomendadas para yeguas ni potros.

Los insectos, la amenaza del verano
Durante los meses de verano, el bienestar y la salud del caballo pueden verse enormemente afectada por los insectos (moscas, mosquitos y tábanos). Las picaduras de los insectos no provocan hemorragias ni hinchazones, sino picores, dolores y reacciones alérgicas que causan mucho frotamiento, originando así infecciones cutáneas y caída del pelo.

La intranquilidad resultante del caballo y las molestias relacionadas con esto originan un empeoramiento del estado general del caballo, una pérdida del apetito y del aprovechamiento de los alimentos, así como una reducción del rendimiento y de su atención. Además, las dolorosas picaduras de insectos pueden provocar reacciones incontrolables de defensa y pánico. Por esta razón, se deberá dar mucha importancia a la defensa de insectos y al incremento de la defensa natural del organismo frente a reacciones alérgicas en el caso de los caballos propensos (sobre todo a los eczemas de verano).

Hemos clasificado los problemas más importantes con los que se enfrenta el caballo durante el verano. En primer lugar, la amenaza en esta época viene de la mano de la enorme invasión de insectos, principalmente moscas, mosquitos y tábanos. Por otro lado, están los picores, irritaciones y prurito por las alergias producidas por las picaduras de culicoides (mosquitos). Y por último, las agresiones que recibe la piel: eczemas, cortes, rozaduras, pequeñas heridas que se infectan con facilidad, quemaduras, arestines, abcesos, hongos...

El ajo, primera herramienta eficaz
El ajo (garlic) es una buena elección para el verano. Es posiblemente la planta mejor conocida y generalmente más usada en el mundo. Los efectos beneficiosos del uso del ajo datan de tiempos de los romanos que explotaron sus amplias propiedades. Está recomendado para mantener un buen perfil sanguíneo y una vitalidad general debido a su alto contenido en vitaminas A, B1, B2 y C. El azufre que contiene el ajo también contribuye a la buena salud de la piel y la capa. Pero el gran consumo del ajo en verano es debido a que tiene propiedades repelentes de insectos por el olor que desprende a través de los poros de la piel. Gracias a la transpiración de los aceites etéricos de ajo y de las sustancias antialérgicas, se reduce de forma extraordinaria las molestias del caballo causadas por las picaduras de los insectos.

La calidad del ajo puede variar, pero el de más calidad y más económico es el ajo americano.

Aceites Omega, otro aliado
Si usted quiere que el pelo de su caballo brille, especialmente si su caballo participa en competiciones o en concursos morfológicos, es una buena opción incluir aceite en su dieta. Los beneficios del aceite en la piel son muy grandes, pues actúan desde dentro, por lo que no se trata de un simple cosmético.

La piel es el órgano más extenso del cuerpo y refleja la salud general. Los aceites Omega 3 y Omega 6 son muy conocidos en el área de la nutrición por promover la salud en general y la buena condición de la piel, dado que proporcionan nutrientes beneficiosos. El aceite Omega 6 se obtiene de aceites derivados de plantas como el aceite de soja, mientras que el Omega 3 se obtiene a partir de aceites marinos. Para obtener una mezcla óptima de estos aceites hay que buscar que contengan una mezcla de aceites procedentes de varias fuentes.

Alergias a los mosquitos, qué hacer
La nutrición también juega un papel importante en el mantenimiento de la salud de la piel, sobre todo en caballos que sufren alteraciones estacionales. Los nutrientes son efectivos, ya que ayudan al cuerpo durante las enfermedades.

Las alergias son más frecuentes durante los meses de verano, pues promueven la proliferación de toxinas dentro del organismo, también conocidas como radicales libres.

Una simple picadura puede desencadenar una serie de acontecimientos a través de la saliva de los culicoides, una vez ha penetrado a través de la piel dentro del organismo, incrementando el nivel de toxinas. Esto puede desencadenar e incrementar la inflamación y la irritación. Una correcta suplementación nutricional en la dieta a base de antioxidantes será altamente efectiva para abordar esta explosión de radicales libres. Los antioxidantes son moléculas bastante grandes y estables, que tienen la habilidad de absorber los radicales libres, limpiando literalmente el exceso de toxinas y permitiendo que sean excretadas con total seguridad del cuerpo.

No todos los tipos de antioxidantes tienen la misma calidad y eficacia. La vitamina A y E son bien conocidas por sus propiedades antioxidantes, pero al tomarlas “puras” (sintéticas) con la comida estamos negando al organismo de todos los otros nutrientes y cofactores que se encuentran en la naturaleza. Por esto, hay que buscar una fuente natural que proporcione una mezcla de antioxidantes y no un único nutriente para trabajar con cada animal. Cuando se produce la lesión en la piel hay que buscar un producto que contenga una fuente natural de antioxidantes combinada con nutrientes para la salud de la piel y que ayude al organismo en todos los frentes.

En el mercado existen productos apropiados para proporcionar al caballo una forma de alivio frente a los síntomas del dolor de la piel y las irritaciones. Obtener los mejores resultados nutricionales debe estar combinado con un correcto cuidado del caballo.
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