Los caballos de Mahoma
Última actualización 01/06/2004@00:00:00 GMT+1
La finca sevillana La Cascajera lleva un siglo criando una depurada línea de ganado de Pura Raza Árabe, cuyo origen se encuentra en Yeguada Militar, Hermanos Guerrero y los países árabes
A escasos treinta minutos del centro de la capital andaluza se encuentra situada la Yeguada Ybarra, en la finca La Cascajera, donde las yeguas pastan en praderas salpicadas entre la dehesa y el olivar, en la Isla Menor, frontera entre el olivar sevillano y la marisma. En este mismo lugar pastaron años atrás las más afamadas ganaderías de toros bravos. La finca está coronada por una bella hacienda de olivar de estilo típico de la agricultura sevillana de finales del siglo XIX.
Origen de la ganadería
La ganadería de Ybarra encuentra su origen en el año de 1917, cuando se adquiere en una primera compra yeguas de la Yeguada Militar. Pocos años después, en 1920, se hace un nueva adquisición de yeguas de los hermanos Guerrero, que tenían a su vez el origen en Yeguada Militar. Una vez sentada las bases de esta adquisiciones, la ganadería no ha vuelto a adquirir nuevos vientres, abasteciéndose sólo de estas yeguas originarias.
Para estas yeguas, se emplean como sementales productos del Estado, aunque últimamente se han elegido sementales de la prestigiosa casa de Diego Méndez. Este semental se llama “Efrén” (“Rawalpindi”, por “Camargue” y “Ocumare”). “Hace años le regalaron a mi padre un semental, de EEUU, que tenia, por parte de la madre, origen Ybarra. El padre era un caballo egipcio de nombre “Simeon Shai” (“Raain Royal Star” y “Simeon Safanad”)”, recuerda el ganadero Rafael Ybarra.
Antes de este refrescamiento de sangre, la ganadería Ybarra y Yeguada Militar se han intercambiado sementales respectivamente. En esta casa nació “Ghandi” (“Ursus 1908”, por “Dagman” y “Amirich Gomara”) y otros sementales que han tenido su importancia en la cría del Pura Raza Árabe en España. “Hace cuarenta años mi padre tuvo, gran predilección por “Malvito” (“Ghandi”, por “Ursus 1908”, y “Egina”), pues le encontraba mucha belleza a este caballo y ha dejado en la yeguada muchos productos”.
Ybarra en la actualidad
Actualmente, Ybarra cuenta con 28 yeguas de vientre, de las que 8 tiene más de 20 años de edad, por lo que el ganadero puede contar poco con ellas. En el futuro, Ybarra quiere contar con 20 yeguas porque, según dice, “no se puede tener menos si se quieren conservar todas las líneas de la ganadería”.
La funcionalidad
En Ybarra el caballo árabe se utiliza principalmente como reproductor y su crianza va encaminada a la obtención de buenos productos para garantizar la continuidad de la familia. Algunos productos se venderán y otros en cambio entrarán a formar parte de la ganadería, tanto de vientres como sementales. En esta casa la morfología debe ir de la mano de la funcionalidad, pues se trata de conseguir el mejor caballo, buscando la perfección del mismo, que además sirva para las diferentes disciplinas deportivas.
La ganadería fomenta la práctica deportiva del caballo árabe. “Los caballos árabes se pueden adaptar a cualquier disciplina hípica, pero para la que están mejor dotados no cabe duda que es para el raid”.
El caballo de Ybarra
El caballo de Ybarra es un caballo armonioso, que posee buenos cuellos, compactos, de forma que realzan las cualidades de belleza y elegancia que otorga esta raza de por sí.
Después de observar los resultados del Campeonato de Europa, el ganadero reconoce que algún ejemplar encaja en los cánones de belleza establecidos en su ganadería. “Por ejemplo, “Surimán” (“Camera Shai”, por “Simeon Shai”, y “Fuente Vieja”), es un caballo que para el plan de cría que tengo viene muy bien, pues su origen es la sangre egipcia que le regalaron a mi padre. Tengo dos productos de él que me gustan bastante y pienso usarlo como semental para arreglar el problema de la consanguinidad de la ganadería”.
En Ybarra hay ya potras que despuntan por su belleza y funcionalidad, como “Uvea”, (“Urif”, por “Procyon”, y “Zahína”). Esta potra es cien por cien Ybarra, pues guarda el perfil escogido por la casa en cuanto al origen, línea y morfología. Es además ganadora de potras de tres años e hija de una campeona de España. Su padre también fue campeón. También está “Ulaila” (“Camera Shai”, por “Simeon Shai”, y “Nicosia”). Otra yegua importante es “Nicosia” (“Dalhak”, por “Urif”, y “Calahonda”), una yegua muy característica en la casa. Además, la yegua “Zelania” es un importante producto de esta casa, pues no en vano se llevó una calurosa ovación en el último Campeonato de España. Ha sido campeona de Europa Junior en el año 1982 en Ascot.
“Algunos de los caballos que llevé al último Campeonato de España fue para ver cómo lo calificaban, pues es acertado ver si el plan de cría está de acuerdo con el criterio de los jueces”, explica Rafael Ybarra.
La ganadería de Ybarra está a punto de un cumplir un siglo en la cría del caballo árabe. A lo largo de todos estos años han sido numerosos los logros de sus caballos y su sangre ha impregnado toda la cabaña equina española e internacional. Aquí nacieron caballos tan afamados como “Ghandi” (“Ursus” y “Gomara”), un caballo adquirido por el Estado y padre de caballos tan importantes para la cría del árabe español como “Tetuán”, “Malvito” y “Maquillo”. En cuanto a las yeguas, destacan “Galafite”, “Congo”, un ejemplar que nunca fue batido en los hipódromos y madre del afamado “Tabal”, padre a su vez de la famosa “Estopa”. Esta última yegua fue la progenitora de “El Shaklan”, campeón en Europa, Estados Unidos y Canadá.
Estos nombres ilustres y otros han llenado La Cascajera de grandes días de gloria. Rafael Ybarra sigue trabajando con la misma ilusión que sus antepasados y aunque los tiempos no son lo más favorables, como él mismo ha comentado.
Esta reseña no puede concluir sin recordar a Luis Ybarra Ybarra, recientemente desaparecido y padre de los actuales propietarios, que dedicó toda su vida en cuerpo y alma a engrandecer esta bella raza de caballos.
El árabe en España
Rafael Ybarra ha destacado el momento por el que pasa actualmente el caballo árabe. “No cabe duda que esta raza no pasa por su mejor momento. Su principal mercado era EEUU y ahora está saturado de caballos árabes. Antes, los promotores de caballos árabes venían a España a adquirir caballos, pero ahora dirigen las miradas hacia los países árabes. En España se echa de menos un mayor fomento de la raza por parte de los organismos oficiales competentes y mayor número de concursos morfológicos que hagan de escaparate de la raza, como ocurre con el caballo español. A dia de hoy solo podemos contar con el campeonato nacional que se celebra en Madrid. Se echa de menos la celebración de carreras de caballos árabes como existe en el país vecino”.
El caballo árabe en España y en Andalucía se conoce poco, a pesar de que esta región posee las mejores ganaderías.