Última actualización 01/05/2004@00:00:00 GMT+1
Aunque cada
propietario provee sus instalaciones en función de sus preferencias y necesidades, existen algunos elementos “indispensables” que no pueden faltar en un establo
Podríamos dividir el material en cuatro grandes categorías: el propio de las instalaciones o de seguridad, aquellos elementos útiles para la alimentación, los destinados a la limpieza y, por último, los relativos al entretenimiento de los animales.
Instalaciones
La cuadra es el lugar donde habita el caballo y, por tanto, donde más horas pasa, por ello debemos esforzarnos en proporcionarle unas condiciones óptimas que le hagan sentirse cómodo y relajado.
Para un caballo se considera adecuado un habitáculo de 3,5 x 3,5 m, para los ponis se considera suficiente un espacio de 2,5 x 2,5 m, aunque también se encontrará a gusto en un lugar más grande.
El primer elemento a tener en cuenta es la puerta del box. Existen varios modelos en el mercado, si bien la puerta tradicional del box exterior suele ser una de doble hoja superior e inferior dispuestas de tal forma que la superior pueda abrirse independientemente de la inferior pero no al contrario. Las dimensiones mínimas razonables son 220 cm de altura y 110 cm. de anchura. Las mejores puertas son las de madera porque son aislantes y amortiguan los golpes, ahora bien, como la madera es susceptible de ser roída por el caballo, hay que utilizar madera tropical extra-dura o revestir la puerta con chapa galvanizada para protegerla. El precio aproximado de este tipo de puertas es de 400 euros.
Otra opción son las puertas de corredera, de gran utilidad en el interior de naves ya que no restan espacio de pasillo si están abiertas. Es importante que estén suspendidas y guiadas desde arriba para que la cama del caballo y otras adherencias no dificulten su funcionamiento. Podemos encontrar puertas correderas desde 824 euros.
Existe la posibilidad de usar una puerta americana, normalmente fabricada en lona, que permite dejar al animal con la puerta abierta, el inconveniente es que muchos animales no la respetan. El precio aproximado es de 30 euros.
Las rejas antivicio permiten al caballo sacar la cabeza al exterior del box limitando su capacidad de movimiento, con esto se consigue un doble objetivo: que no alcance a morder a otros animales u objetos próximos y, sobre todo, evitar el vicio de algunos caballos de mover la cabeza lateralmente de forma que descargan el peso alternativamente sobre una mano u otra dañando su aparato locomotor, lo que se conoce como "tiro de oso". Estas rejas pueden ser fijas o de "quita y pon" y han de permitir que la puerta pueda ser cerrada sin necesidad de ser desmontadas. Existe un triangulo muy útil que posibilita convertir la reja antivicio en reja total en caso de necesidad, sin tener que cambiarla por otra nueva. El precio aproximado de la reja es de 60 euros aunque variará en función del tamaño, el triángulo que hace de cierre tiene un precio de 55 euros aproximadamente.
Existen cuadras antiguas o instalaciones aprovechadas que no fueron especialmente diseñadas para estabular caballos donde existen muchos salientes peligrosos. En el mercado existen unos rodillos de goma o esquineros que facilitan, al rodar, que el caballo no se enganche en la esquina con el hueso del fémur pudiendo quedar a lo peor descaderado o "lunanco". El precio de estos esquineros es de 30 euros aproximadamente.
Alimentación
Muchas son las posibilidades que existen en el mercado en cuanto a los utensilios que podemos utilizar para dar de comer y beber a los animales, la mejora de los materiales y sobre todo, el ahorro de tiempo que suponen parecen ser sus principales avances.
Aunque algunos propietarios prefieren la utilización de un cubo para saber cuánto beben sus caballos, los bebederos más empleados en la actualidad son los automáticos, que ofrecen la ventaja de que el animal siempre tiene agua a su disposición y no hay necesidad de sacarle a beber cada cierto tiempo, con el consiguiente ahorro de tiempo y mano de obra que esto supone. Existen varios tipos de bebederos automáticos que podríamos distinguir en dos grandes grupos: los de “nivel constante”, que cuentan con una boya y en los que el caballo no tiene que ejercer ninguna acción para que el bebedero reponga el agua al beber el animal y los de “empujar” que suelen llevar una paleta u otro tipo de dispositivo o válvula que el caballo debe accionar para beber.
Es importante señalar que no hay un bebedero mejor que otro, cada cuidador o propietario tendrá sus preferencias, lo importante es que sean de un material fuerte y que absorba los golpes. El precio aproximado de los bebederos automáticos de nivel constante es de 80 euros si tiene cazoleta de hierro y de 60 euros si la cazoleta es de plástico irrompible. El bebedero de lengüeta con cazoleta de hierro tiene un precio de 80 euros aproximadamente y de 50 euros si es de plástico irrompible.
Los comederos tienen como misión contener el pienso del animal. Normalmente tienen forma redondeada e incorporan unas barras laterales o rebordes con el fin de que el caballo no tire el pienso cuando cargue la boca. Antiguamente los comederos se hacían de obra partiendo desde el suelo, hoy en día, por una cuestión fundamentalmente de costo, se utilizan prefabricados metálicos o de plástico. Existen comederos de pared y de esquina, en general los segundos son los más demandados ya que no pignoran espacio útil del box. Los precios son muy variados en función del modelo y el material, así el precio puede variar de los 33 euros de un comedero de plástico de esquina, hasta los 107 de un comedero de acero de pared.
Aunque el caballo es un animal que, en principio, exige visita diaria, algunos propietarios no pueden acudir cada día a las cuadras o tienen tantos animales que prefieren asegurarse una regularidad de horarios en la alimentación de cada uno, para ellos resultan de gran utilidad los dosificadores automáticos. Estos dosificadores permiten programar la alimentación diaria de los animales en varias tomas durante varios días, asegurándonos que reciben la cantidad adecuada y con la regularidad necesaria. Estos aparatos son totalmente fiables ya que, aunque funcionan mediante electricidad, si ésta falla no alteran su programación durante varios días. El precio aproximado de la tolva dosificadora de 40 kg es de 360 euros y de 697 euros si además de la tolva se incluye la central individual.
El aplastador de grano resulta de gran utilidad para los cuidadores. El hecho de que el caballo coma avena aplastada no sólo supone un ahorro de costes para el propietario sino que favorece la masticación del caballo y, como consecuencia, la producción de saliva. Una correcta salivación del animal estimula su sistema digestivo y le previene de la aparición de cólicos. El aplastador consta de unos rodillos que son los encargados de aplastar el grano, su precio aproximado es de 1.550 euros.
Otro utensilio a tener en cuenta son las forrajeras, se trata de rejas de mayor o menor grosor o redes que tienen como misión contener la ración de paja, alfalfa o heno. Para las cuadras generalmente se usan las metálicas galvanizadas y las hay de pared y de esquina. Un buen truco es poner la forrajera por encima del comedero de forma que cuando el animal tira de la alfalfa, la hoja que se desprende caerá sobre el comedero y será posteriormente aprovechada. Podemos elegir entre forrajeras de esquina o estándar en dos materiales: las de malla con un precio que ronda los 25 ó 30 euros, y las de reja que tienen un precio de 46 euros las de esquina, y 78 euros las estándar.
La piedra de sal es un complemento alimenticio ideal para el caballo en verano, por ello, es conveniente instalar fuera del comedero un soporte para piedra de sal, los hay metálicos (12 euros) y de plástico (6 euros).
Limpieza
Tanto el aseo del caballo como de su cuadra se antoja fundamental, por ello, tendremos que dedicar dos horas al día como mínimo a esta tarea.
El empleo de una ducha para lavar al caballo es una de las soluciones más acertadas ya que resulta cómodo y rápido. Lo ideal es tener un espacio donde colocarla, las mejores son aquellas que están colgadas. El precio aproximado de una ducha articulada es de 98 euros.
Para limpiar las camas de los caballos y el resto de la cuadra necesitaremos pequeñas herramientas, algunos ejemplos son: una pala (35 euros), un horquillo (25 euros), un recogedor (20 euros) y un cepillo barrendero (7 euros), además de un cubo y un cazo. Es aconsejable mantenerlas siempre limpias.
Existen además diversas carretillas que pueden resultar de utilidad para las distintas faenas de limpieza, por ejemplo: una carretilla para transportar alpacas (246 euros aproximadamente) y una carretilla metálica para el transporte de pienso, algunas incorporan tapas y separador, su precio es de 487 euros para una capacidad de 250 litros.
Para desinfectar como mínimo una vez al mes toda la cuadra conviene emplear una mezcla de zotal y agua, que se aplica directamente sobre el suelo y sólo hay que restregarla con una escoba. El precio es de 5,30 euros por litro. Igualmente existen insecticidas que se aplican en los muros para proteger al caballo de los mosquitos, un ejemplo es Arpón que se diluye en agua. El precio es de 25 euros el litro.
Entretenimiento
Hay caballos que por su carácter son inquietos, cada propietario utiliza sus propios métodos para calmarles que, por lo general, son bastante efectivos. Hay caballos que para tranquilizarse necesitan compañía y por ello duermen con una oveja, un cerdo o un perro, los hay que prefieren juguetear con pelotas de goma o elementos de plástico.
En resumen estos son los elementos esenciales a la hora de poner en funcionamiento una cuadra. Existen otros artículos que si bien no son de los estrictamente necesarios resultan de gran utilidad como pueden ser los montureros o los cuelgamantas o un armario destinado a los artículos veterinarios.
Cada día se están presentando novedades en este sector, si bien en los últimos tiempos donde más avances se han producido han sido en las camas de viruta y en los caminadores interiores, que aunque en España aún no son muy comunes en países como Holanda o Bélgica son muy habituales.