Cría
Comunicado de la Dirección General del MAPA
Última actualización 01/05/2004@00:00:00 GMT+1
España estrena los Ciclos de Caballos Jóvenes, unas pruebas morfológicas y deportivas para todas las razas registradas, que pretenden seleccionar los mejores sementales de cada una y elevar así el nivel de la cabaña nacional al de otros países de Europa
El sector equino en España está asistiendo por fin a la puesta en marcha de un ambicioso programa que ha sido diseñado conjuntamente entre las asociaciones de ganaderos y la Administración General del Estado. De hecho, ha sido el propio Ministerio de Agricultura el que ha dado el espaldarazo definitivo para que el sector despegue de una vez en los próximos años. Es decir, se pretende acercar al sector equino español al nivel que gozan otros países de Europa, con menos tradición ecuestre, dicho sea de paso, pero que hicieron sus deberes hace ya algunas décadas y ahora son ‘cum laude’ en la hípica.
Contenidos básicos
En primer lugar, se ha actualizado la legislación de las razas puras criadas en nuestro país mediante un Real Decreto y cuatro Órdenes Ministeriales, una por raza, bajo el consenso de las entidades afectadas para conseguir una legislación que diera satisfacción a las necesidades del sector. De esta forma, la actual normativa sobre los diferentes prototipos raciales responde a las peticiones de las asociaciones de ganaderos, formuladas en el transcurso de estas reuniones. En segundo lugar, se ha procedido a establecer las bases fundamentales para poner en marcha los planes de mejora, tema de gran trascendencia para nuestra ganadería y sobre el que queremos destacar algunos aspectos.
Hay que reconocer que España, a pesar de ser tradicionalmente ‘tierra de caballos’, no ha sabido adaptarse a las circunstancias. En este país no ha habido criterio alguno de cría porque no existía un programa de selección moderno, equiparable a los del resto de Europa. Por esto nuestros caballos no han destacado en la élite deportiva mundial, exceptuando por supuesto varios ejemplares de pura raza española de Doma Clásica. Por lo tanto, se antoja esencial proceder a la selección de la cabaña ganadera equina española.
Herramientas de uso
Para aplicar este ansiado programa de selección se ha redactado una nueva Orden Ministerial que establece los requisitos básicos para los Esquemas de Selección y los Controles de Rendimientos para la evaluación genética de los équidos de razas puras, así como otras órdenes ministeriales para la financiación de los mismos, que correrá a cargo del Ministerio de Agricultura.
Tanto el PRE como el caballo Angloárabe ya tienen elaborados y aprobados sus esquemas de cría. En el primer caso, se ha consensuado entre las dos asociaciones representativas de la raza, a saber: ANCCE y FENACE. El resto de esquemas se encuentran en distintas fases de elaboración.
Han sido los ganaderos quienes han fijado sus objetivos y los parámetros para alcanzarlos. Así, el angloárabe ha optado por un modelo deportivo, mientras que el PRE por un modelo preocupado por la morfología y la funcionalidad.
Llegados a este punto nos encontramos con una de las herramientas más importantes del programa de selección de la cabaña equina nacional: el Ciclo de Caballos Jóvenes. Se trata de un conjunto de pruebas que pretende establecer un control de los rendimientos de los productos. También el reglamento que rige esta actividad se ha elaborado de una forma consensuada con las asociaciones, y cada una ha participado en función de la modalidad que más y mejor se adapta a sus criterios de selección.
En este sentido, el Ministerio de Agricultura recuerda a los ganaderos que su cometido ha finalizado y que cede el testigo a los criadores, que son quienes a partir de ahora deben trabajar al respecto. “La labor legislativa ya está hecha, incluida la financiación de las pruebas por parte del MAPA, ahora es el momento de que las Asociaciones de ganaderos se pongan manos a la obra y lo lleven a la práctica”, subrayan desde el Gobierno.
Aclarando conceptos
Conscientes de que la nueva normativa puede resultar harto espesa, técnica y farragosa, tanto a los ganaderos como a las instituciones dedicadas al caballo, a continuación se ofrecen algunas pinceladas para aclarar en qué consiste la principal herramienta de este importante programa. Es decir, se va a tratar de explicar qué son y para qué sirven los Ciclos de Caballos Jóvenes.
En primer lugar, debe quedar claro que se trata de uno más de los instrumentos con los que cuentan los esquemas de selección para alcanzar sus objetivos. En segundo lugar, es preciso aclarar que en ningún caso de una competición hípica.
El Ciclo de Caballos Jóvenes es una serie de pruebas, comparables entre sí y capaces de valorar de forma precoz las aptitudes de los individuos, entre las que se incluyen algunas deportivas, a través de las cuales se pueda seleccionar los mejores sementales y hembras reproductoras, de tal forma que en la siguiente generación se consiga un avance significativo en los objetivos de selección.
Estas pruebas incluyen exámenes morfológicos, de comportamiento y de aptitud para la doma, el salto y el concurso completo, están autorizadas y financiadas por el Ministerio y deben acudir los animales jóvenes que pretendan ser los futuros reproductores. Con todo, es importante señalar que los resultados de estas pruebas no califican directamente a estos jóvenes animales, sino a sus progenitores. Es decir, los Ciclos de Caballos Jóvenes tienen como objetivo calificar a los padres de los animales que participan, aunque se contempla una calificación a los participantes para incentivar a las ganaderías.
Desde el Ministerio se insiste en que “no se trata de una competición deportiva, dado que no habrá un primero ni un último, sino que son evaluados para seleccionar a sus padres”. No obstante, habrá tres categorías así como premios para los jóvenes: 1.000 euros para los “excelentes”; 700 euros para los “muy buenos” y 500 euros para los “buenos”.
El objetivo de los Ciclos es bien diferente al de una competición: mientras que en esta última el fin es elegir el mejor caballo, en esa prueba y en ese momento concreto, en el ciclo de jóvenes se trata de encontrar el mejor semental, que probablemente ni siquiera participa en la prueba y que incluso podría estar muerto (pero con reservas de semen congelado), a través de los resultados de sus hijos.
Como conclusión, decir que los ciclos de caballos jóvenes no pueden entenderse al margen de un esquema de selección, y viceversa.