Turf
Última actualización 01/05/2007@00:00:00 GMT+1
Desde el día en el que ‘Teofilo’ batió a ‘Holy Roman Emperor’ en el Dewhurst Stakes, el 14 de octubre en Newmarket, los aficionados de toda Europa esperan ansiosos la revancha de la que fue la carrera más espectacular de toda la temporada, y que dividió a la afición entre uno y otro por la calidad que cada uno de ellos demostró en los últimos doscientos metros de la largada inglesa.
Pero este duelo no va a tener lugar jamás ya que el segundo de ellos, el mejor dos años que ha tenido en sus establos la cuadra Ballydoyle/Coolmore durante este invierno, ha sido retirado de la competición (ya ha abandonado su box en el patio de Aidan O’Brien) para ser dirigido con urgencia a la yeguada a comenzar sus labores de padrillo.
Tamaña sorpresa ha venido a confirmar una vez más –son ya tantas- que la estación de sementales irlandesa propiedad de los Magnier mira a sus caballos escudriñando el semental que llevan dentro allí donde los demás buscamos las hazañas que son capaces de lograr en la pista –y eso que no son pocas. Precisamente, la razón de esta decisión sobre el ganador del Grand Criterium francés es debida a los problemas en la yeguada de un crack en los hipódromos. El cuatro años ‘George Washington’, hijo al igual que ‘Holy Roman Emperor’ del semental de sementales ‘Danehill’, está experimentado niveles de fertilidad excesivamente bajos para cumplir con su libro de visitas de las yeguas que tenía asignadas, así que su hermano ha sido requerido para satisfacer a los clientes de Coolmore que buscaban sangre ‘Danehill’.
El entrenador Aidan O’Brien se ha mostrado obediente pero frustrado por la decisión pues en su opinión, y en la de muchos, su potro iba a demostrar en las 2.000 guineas, a disputarse sobre el mismo hipódromo el 5 de mayo, que debería haber ganado el Dewhurst de no haber tenido tan poca fortuna. Ya batido por el propio ‘Teofilo’ en el National Stakes, ‘Holy Roman Emperor’ se vio encerrado en última posición ya bastante cercana la meta y encontró hueco para pasar del último puesto hasta adelantar a ‘Teofilo’, justo a tiempo para que éste diera un golpe de riñón y volviera a coger ventaja poco antes de llegar el poste de meta.