Hemeroteca :: 01/11/2006
3/22
Razas
Última actualización 01/11/2006@00:00:00 GMT+1
Habría que remontarse a la edad del hielo para localizar el origen de una de las razas equinas que mejor se han conservado de la historia, el caballo de los fiordos noruegos. Aunque dista mucho del patrón al que estamos acostumbrados, lo cierto es que este caballo es un orgullo para el pueblo noruego. Testarudo pero un infatigable currante
Este animal ha acompañado a los noruegos a lo largo de toda su historia. Su carácter incansable le ha granjeado el cariño y admiración de una población que se apoya en él para las tareas diarias. ¿Qué hubieran hecho sin el caballo de los Fiordos?
Noruega es un país tan extremo como sorprendente. La vida de los habitantes de una región viene marcada por el clima, la orografía y, cómo no, por el propio campo. No hay mejor ejemplo para ilustrar esta afirmación que recorrer Noruega y contemplar detenidamente sus costumbres y tradiciones, en las que el caballo de los fiordos juega un papel de especial relevancia.

Desde el primer momento que uno entra en contacto con este animal, algo muy especial se siente. Su mirada nos habla de un personaje polivalente y distinguido. Aquellas fotos de un museo etnográfico, con los caballos montados en un barco o ayudando a las duras tareas de entresacar madera del bosque se entienden mucho mejor ahora.

Al igual que el perro es calificado como el mejor amigo del hombre, en este país el caballo juega un papel similar. Porque si observamos con atención las tareas diarias de los noruegos, comprobaremos cómo este caballo les ha facilitado la vida. Es más, muchos de sus quehaceres no hubieran podido ser llevados a cabo sin su ayuda.

Con raíces en la historia
No podía ser de otra manera. Las teorías y las hipótesis sobre la aparición del caballo de los fiordos son muchas y variadas, con contenidos a veces dispares que convergen en algunos puntos a destacar. Uno de ellos es que nos encontramos ante una de las razas más antiguas y puras del mundo. Los condicionantes geográficos han limitado mucho los cruces. De esta forma, se convierte en una raza que ha logrado resistir todos los intentos de mezcla con otra sangre, por lo que se cría en pureza.

Los precedentes están claros. Los restos de las pinturas rupestres realizadas por los artistas de la edad del hielo, nuestros antecesores prehistóricos, en algunas cuevas ya muestran trazos de este animal. De ahí que se haya llegado a la conclusión de que la existencia del caballo de los fiordos se remonte a casi 30.000 años atrás.

Las excavaciones arqueológicas realizadas en los lugares de entierro de los vikingos también han aportado luz en este campo. El caballo formaba parte de la realidad cotidiana. También era una manera de demostrar el status social e importancia militar.

Esta famosa etnia que, durante la edad Media fue sinónimo de idealizados guerreros navales, surcó los mares en viajes de pillaje donde se saqueaba, asesinaba y comercializaba con todo tipo de mercancías. Las guerras eran el centro de su política de expansión y el eje central de su vida. Es fácil pensar que el caballo de los fiordos era empleado en estas contiendas por su resistencia y valentía, entendiendo este adjetivo como sinónimo de fuerza. El transporte era muy importante y el caballo una pieza necesaria.

Suponemos que el caballo de los fiordos comenzó a ser criado selectivamente y domesticado durante más de 2.000 años. De ahí que sea una casta con instinto de supervivencia, sana y que se adapta con facilidad a cualquier tipo de condición atmosférica y terreno. Vamos, en palabras más vulgares, es “todoterreno”, como elemento de arrastre.

El caballo de los fiordos se relaciona con el Przewalski, uno de los pocos caballos salvajes del mundo. Originario de las tierras de Mongolia, Kazajstán y China, ha vivido en libertad hasta el siglo XX. Su nombre se debe a su descubridor, el naturalista ruso Nicolai Mikhalo Vich Przewaski, que en 1879 encontró una pequeña manada de estos ejemplares en Asia Central.

Los datos nos explican perfectamente el vínculo. El caballo Przewaski tiene una alzada de 130 centímetros, un color marrón tirando a amarillo oscuro, una espalda corta, una larga cola y una piel pesada en invierno que se aligera en la estación estival. Pero quizá la característica más reseñable, no perceptible a simple vista, es que tiene un número de cromosomas diferente al que presentan los caballos domésticos.

La conexión del caballo de los fiordos con el Przewaski se centra, sobre todo, en la similitud de los dibujos de las pinturas rupestres halladas y en la conservación del color pardo de su “antecesor”, así como algunos rasgos de su carácter. Se deduce que este caballo salvaje puede estar vagando desde tiempos prehistóricos por Europa y Asia.

El caballo de los fiordos ha tenido otras denominaciones anteriores a la actual. Vestlandshest, o caballo del país del oeste, y Nordfjordhest, que indica la conexión geográfica de la casta con el país noruego, son dos ejemplos. La formación del país y su localización en la costa, en el oeste del país, condiciona también esta ubicación.

Asimismo, la expansión de los vikingos hacia las islas británicas y los territorios islandeses son hechos históricos que se apoyan en el desarrollo de esta raza. Es evidente la influencia en esos otros países, sobre todo en el potro islandés y en el potro de la montaña y del moorland de Gran Bretaña. El color de la capa y la crin demuestra ese vínculo.

Técnicamente, hay documentos que hablan específicamente de estos animales desde el año 1840. Aunque no sabemos mucho sobre el caballo de los fiordos antes de esta fecha, hay en el museo de Bergen, partes de los huesos del caballo que fue inhumado con la reina en el famoso barco de vikingos Osebergskipet. Han comparado estos huesos con los caballos que hay ahora y se parecen mucho a los caballos de los fiordos.

Durante los años 1850 y 1950 hubo una gran revolución en el mundo agrícola y nuevas posibilidades para utilizar la potencia de los caballos en la agricultura. La industria y la emigración a América desproveía de mano de obra a los pueblos y los granjeros tuvieron que invertir en más maquinas y útiles adaptados a los caballos para que ellos pudieran hacer el trabajo. Es en esta época cuando el caballo fue el elemento más importante para la agricultura y la explotación forestal noruega.

Además, los caballos de los fiordos fueron muy utilizados para toda clase de servicio público. Todavía se recuerda su utilización en las rutas difíciles de correo ó en el transporte de médicos, policía y sacerdotes a consecuencia de su belleza y fuerza. Pero el caballo de los fiordos sobre todo es famoso por su capacidad de carga (más de 100 kilos).

El alemán Georg W.H. Hareing dijo en un viaje en 1827 que “no hay raza de caballos en el mundo como en Noruega”. Evidentemente, estos caballos tenían una gran importancia en el ejército. Fueron entrenados en escuelas en varias disciplinas de guerra, pero los caballos de fiordos con su capacidad de carga en terrenos difíciles fueron normalmente utilizados para llevar provisiones a los soldados.

Símbolo nacional
Es tal la admiración y el vínculo tan profundo que une a los noruegos con el caballo de los fiordos que no es de extrañar que este animal se haya convertido en todo un símbolo nacional. En la Convención Europea de Animales Domésticos se señalaba la responsabilidad de Noruega en la tarea de preservar y desarrollar la cría de este tipo de animales.

El proceso no es nuevo. Según el registro de caballos noruego, publicado en 1910, la población de estos animales se encontraba entre 6.000 y 7.000 individuos. Esta considerable cantidad da una idea del interés que existe por esta casta. De ahí que el objetivo del actual plan de cría de los caballos de los fiordos, el Norges Fjordhestlag, se base en la crianza pura como pilar fundamental para conservar las características, versatilidad y carácter de la casta.

Para los noruegos es difícil describir el prototipo de caballo de los fiordos con una terminología exacta. Para todo el medio rural, es un elemento cotidiano. Son muy frecuentes las alusiones como un miembro más de la familia. Lo que se saca en claro de sus impresiones es que es un animal que tiene un aspecto agradable y un carácter dócil. Términos muy ambiguos. Por eso, en la Conferencia Internacional dirigida por Norges Fjordhestlag en el año 1996, se intentó transmitir la sensación que producía este caballo en los noruegos. No se encontró mejor manera que acudiendo a un relato poético.
“Los ojos deben ser como los lagos de las montañas en una tarde verano, hermosa y brillante… La cruz bien definida como se perfila el contorno de las montañas sobre el cielo de la tarde. El temperamento tan vivo como una cascada de primavera…”.

Con esto se hacía referencia al lugar de origen de la casta, la zona montañosa del oeste noruego. No cabe duda que esta descripción refleja con eficacia la imagen viva de esta casta de caballos, cuya peculiaridad y unión con sus amigos los humanos hace que las palabras se queden cortas.

Hay muchas historias y canciones sobre “Blakken” (típico nombre para el caballo en Noruega) y lo importante para la gente era recoger ayuda para enfermedades, nacimientos y muertos. Tal era la confianza en estos animales que algunos le atribuían capacidades terapéuticas. En definitiva, el caballo de los fiordos es y siempre ha sido un buen ayudante para la gente.

Nuevos tiempos
Los inviernos en Noruega son duros. Las inclemencias del tiempo dificultan el quehacer diario, pero sus habitantes tienen que proseguir con sus tareas. Es en este punto donde el caballo de los fiordos ha supuesto una ayuda inigualable. El pelaje grueso de este animal hace que pueda aguantar los inviernos sin problema.

El caballo de los fiordos se caracteriza por ser un trabajador incansable. De una naturaleza fuerte, es capaz de transportar toda clase de cargas aún en los terrenos más abruptos. Los granjeros noruegos han encontrado en ellos al mejor de los aliados. Además de ayudar en las tareas agrícolas son los encargados de transportar las cargas de un lado a otro de las fincas e, incluso, fuera de ellas.

Su dócil carácter le ha convertido también en la estrella turística de los fiordos. Es frecuente encontrar en las agencias de viajes excursiones a caballo por esta región. Y ha sido todo un éxito por el gran número de turistas que lo demandan. Sin duda es una experiencia inolvidable que nos permite disfrutar aún más de una región que nos ofrece un sinfín de tesoros.

Incluso los jinetes experimentados se sorprenden de los tramos de montaña que son capaces de afrontar estos caballos. Lo más sorprendente es el alto grado de seguridad que ofrecen a los principiantes.

Usos medicinales y terapéuticos
Pero sus usos van más allá todavía. Se ha demostrado la eficacia de estos animales en los programas con niños que poseen algún tipo de deficiencia. Está comprobado que ayuda a mejorar las aptitudes psicomotrices y la capacidad de relación con el entorno de los más pequeños.

Esta labor didáctica condiciona los usos. El caballo de los fiordos se emplea también para clases de equitación y saltos. Los jinetes expertos tienen, no obstante, que educarle y emplear toda su paciencia porque aunque pacífico, este caballo es un poco testarudo. Una vez entrenado, en Noruega participa en carreras de competición al trote. El ejemplo fueron las Olimpiadas de invierno de 1994 celebradas en Lillehammer, donde el caballo del fiordo, fue empleado en la ceremonia de apertura y clausura.

Con todas estas dotes y cualidades no es de extrañar que esta raza sea objeto de exportación a muchos otros países de Europa y Estados Unidos, donde tienen un mercado muy reconocido. Un ejemplo lo tenemos en Dinamarca, que emplea el caballo de los fiordos para tareas de campo. Su capacidad para el trabajo, sus deseos de satisfacer las tareas exigidas y su inagotable energía, a pesar de su pequeño tamaño, en comparación con otras castas, resaltan aún más a este caballo noruego. Numerosos clubes han optado únicamente por este tipo de animal para las clases, ya que el carácter y el tamaño lo convierten en uno de los animales más polivalentes…
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (2)   No(0)
3/22
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaballo.com, web oficial de la revista Trofeo Caballo, todo sobre el mundo del caballo
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.