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Última actualización 01/10/2006@00:00:00 GMT+1
‘Canela’, ‘Luna’, ‘Lola’ y ‘Felipe’ son cuatro jóvenes podencos virtuosos de la caza del conejo. Su madre murió tras el parto, así que ‘Ebanista’, una Pura Raza Española de Loja, Granada, se encargó de amamantar a los pequeños durante tres meses
Ebanista’, una yegua de Pura Raza Española de la ganadería Puerto Jiménez, situada en la localidad granadina de Loja, ha sido durante largo tiempo la madre protectora de una camada de cachorros de perros podencos a los que ha amamantado con “entrega y cariño”, subraya su propietario el granadino Juan Puerto.
Un año después, los cachorros se han convertido en unos magníficos y astutos cazadores gracias a ‘Ebanista’, su madre adoptiva. Ahora tienen 16 meses y acompañan a sus dueños en cada una de sus cacerías. Sus propietarios aseguran que su olfato es infalible con los conejos.
Leche sabrosa
La madre murió cuando los cachorros tenían sólo unos días de vida y desde un principio, los cachorros se aferraron con ganas a las ubres de la yegua mientras ésta se prestaba pacientemente a tan noble labor. En tan sólo unos días, los canes engordaron considerablemente y durante su peculiar lactancia estos han crecido fuertes y sanos, aseguró el propietario del equino, Juan Puerto.
Cuando los cachorros apenas tenían unos días de vida, la madre, ‘Palmera’, murió de forma repentina, explica el dueño de los perros, Ramón Rubio. Fue entonces cuando decidió buscar una madre nodriza para los pequeños, una madre perro, claro está. “Se los llevé a Juan Puerto porque su perra también había parido y pensé que tal vez los podría alimentar”. Sin embargo, la leche de ésta era insuficiente para tanto cachorro. Puerto, buen conocedor de los animales, recordó que recientemente había destetado a vario potros por lo que pensó que “no perdía nada si acercaba a los pequeños a las ubres de la yegua”. Tal fue la sorpresa de éste cuando los podencos se asieron con facilidad a la yegua mientras ésta aguardaba pacientemente.
Un carácter dócil
Antes de ‘Ebanista’, el ganadero probó suerte con otras dos yeguas, pero rechazaron a los cachorros, cuatro magníficos ejemplares de podencos andaluces de pelaje canela, patas blancas y hocico oscuro.
A pesar del carácter dócil y noble de la yegua a todos sorprendió el comportamiento de ‘Ebanista’ con los pequeños podencos. “En más de una ocasión la yegua ha amamantado a potros de otras hembras aunque la verdad es que nunca ha dado de mamar a animales tan pequeños”, ha reconocido su propietario. “Lo verdaderamente difícil ha sido que la yegua se quedara quieta porque la verdad que un cachorro hambriento se engancha a cualquiera”.
Tres meses de lactancia
En los establos de Fuentesanta, en Loja, todos admiran la capacidad de la yegua que ha salvado la vida a estos cuatro podencos y ha dado una satisfacción más al ganadero, propietario de la yeguada Puerto Jiménez y presidente de la Asociación de Criadores de Caballos de Andalucía Oriental (ACCAO).
Durante unos tres meses los cachorros se han amamantado de la abundante ubre de la yegua. “Les daba de mamar tres veces al día y bastaba con apenas 2 ó 3 minutos”, asegura Puerto. Y es que la capacidad succionadora de los pequeños era tal como la abundancia de leche, que en unos segundos el vientre de los cachorros se llenaba.
Una yegua muy generosa
A lo largo de todo este tiempo, la yegua y los cachorros han formado una peculiar familia. “Era habitual encontrarlos en el establo, correteando los perros detrás de ‘Ebanista”. Poco a poco y gracias a los buenos cuidados de su “nueva madre” la camada creció rápidamente. “La leche de yegua y la de burra son dos de las que tienen más alimento”, ha aclarado el ganadero, quien se muestra orgulloso de contar con este ejemplar.
En estos ochenta días de lactancia, varias pacas de paja han servido de soporte a los recién nacidos para solucionar las diferencias de altura y tamaño entre los animales. En otras ocasiones ha sido el propio ganadero junto a Ramón quienes han acercado a ‘Canela’, ‘Luna’, ‘Lola’ y ‘Felipe’ a las ubres de ‘Ebanista’ quien ya tiene experiencia en amamantar potros incluso de otras de yeguas.
Ganadería Puerto Jiménez
El resto de la yeguada Puerto Jiménez, integrada por 11 reproductoras, 6 sementales y una treintena de equinos, no han seguido los pasos de sus compañera de establo si bien estos despuntan en otros menesteres, como el Campeonato de Morfología Oriental de Pura Raza Española. Aquí, los equinos de Juan Puerto han recibido más de un premio.