Opinión/Firmas
Bajo de guía
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| Javier Hidalgo |
Última actualización 01/08/2006@00:00:00 GMT+1
Lo que había nacido exitoso en su concepción inicial terminó siendo un
completo éxito en su realización. El raid Tierras de Al Andalus, ideado y hecho realidad por José Manuel Soto ha marcado un hito en el programa de competiciones hípicas de la primavera.
Etapa tras etapa, han ido recorriendo lo mejor del medio natural andaluz y su fase mas singular ha sido sin duda la correspondiente al Parque Nacional de Doñana. La vieja vía pecuaria, injustamente cerrada al tránsito entre El Rocío y Sanlúcar, fue el escenario de lo que los jinetes calificaron como la etapa mas pintoresca. Desde el puente de La Canariera se les fueron cruzando en el camino venados y jabalíes, algún lince los espió al pasar y gozaron de la contemplación de espátulas, flamencos y un sinnúmero de especies de aves rapaces.
Atravesaron las manchas de Hato Villa y El Lobo, galoparon por las rayas de La Algaida y de Las Perdices, pasaron el Palacio y El Puntal y llegaron al Sopetón y al Rincón de Guerrero, antes de enfilar el pinar. Por delante quedaban el Corral de Félix, las grandes dunas del Cerro de los Ansares y el de la Raya, el mítico Cerro del Trigo, donde Shulten situó Tartessos, la Cita, Marismillas y la Plancha, antes de seguir la orilla del río grande hacia abajo y llegar a la playa de Malandar, justo en la desembocadura, al otro lado –la otra banda—de Sanlúcar.
En Sanlúcar y tras el paso del Guadalquivir en el ferry, tuvo lugar la llegada a lo largo de la playa –la pista de las famosas carreras—a la sede de la Sociedad de Carreras. Caballos de resistencia hollando las huellas de los veloces y efímeros purasangres del verano, las mismas huellas de los que en tiempos pasados descargaban y repartían el pescado arribado a Bajo de Guía.
Y como no, la entrega de los trofeos tuvo lugar en una bodega manzanillera. Hidalgo – La Gitana entregó un recuerdo conmemorativo al organizador, José Manuel Soto, como reconocimiento del pueblo sanluqueño por haber incluido la localidad en el itinerario del raid. Una clásica caña de manzanilla en plata, con el logo de La Gitana, réplica del primer trofeo donado por esta compañía para la primera carrera de caballos que patrocinó, allá por el siglo XIX.
Nos consta que los gestores del Parque pusieron muchos inconvenientes a los organizadores para dejarles pasar. Una vez mas se produjo esa injusta discriminación que sufre Sanlúcar, que no debiera renunciar a la vía pecuaria ya que supone la única alternativa a su condición de fondo de saco, a la que fue condenada en aras de los intereses medioambientales.
El esfuerzo de Soto mereció la pena y hoy el raid Tierras de Al Andalus ha adquirido una identidad propia que le augura una popularidad cierta y creciente en el futuro.