Veterinaria
Última actualización 01/06/2006@00:00:00 GMT+1
En este artículo intentaremos aclarar algunos de los conceptos más elementales, aunque controvertidos sobre la nutrición equina
La información de la que nos solemos disponer para elaborar las dietas de nuestros caballos proviene de varias fuentes: de “lo que se ha hecho toda la vida”, de copiar al vecino de al lado, de la información que se publica en revistas y libros y de las recomendaciones de nuestro veterinario. Existe una publicación editada en EE.UU. por la organización NRC (National Research Council) que está aceptada a nivel internacional y proporciona información sobre los niveles mínimos de nutrientes que deberíamos aportar para hacer una dieta correcta. Sin embargo, esta publicación se editó en 1989 y no incluye los estudios más recientes. Por esta razón, ahora los profesionales de la Nutrición Equina utilizan otras tablas y bases para llegar a las dietas apropiadas.
Si se tienen en cuenta los mencionados cambios y barajando también las complicaciones que se presentan debido a las grandes diferencias de exigencias nutritivas entre las diferentes disciplinas (Raid, Salto, Doma Clásica, Carreras) y si hemos de tener en cuenta también los distintos cuadros de salud que pueden surgir (lesiones, cólicos, laminitis, mioglobinuria, deshidratación…) puede resultar francamente difícil llegar a una dieta adecuada.
Visto lo visto intentaremos aclarar algunos de los conceptos más elementales, aunque controvertidos sobre la nutrición equina.
El salvado y el aceite en la dieta previenen cólicos
¡Falso! Hace tiempo que ha bajado de manera importante la calidad de fibra en el salvado por lo que ya no ayuda a mejorar la digestión. Lo mejor para aumentar el nivel de fibra y mantener una flora intestinal estable es heno suave de prado. El aceite se absorbe rápidamente en el intestino delgado por lo tanto tampoco ayuda a prevenir cólicos. Si que funciona bien sin embargo, como una fuente energética fácilmente asimilable y además, ayuda a que brille el pelo del caballo.
Hay que machacar la avena, si no, no se absorbe bien
¡Falso! Muchas personas creen que porque vean algo de cáscara de avena en las heces, no ha sido absorbida por el caballo. Hay numerosos estudios publicados que demuestran que si el caballo tiene los dientes en