Veterinaria
Última actualización 01/01/2006@00:00:00 GMT+1
El caballo es un animal de presa; es por esto que la duración de su descanso es tan corta, entre dos y cinco horas. Según el departamento de Medicina y Cirugía Equina del Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Autónoma de Barcelona, es muy probable que, al igual que el hombre, los caballos sueñen mientras duermen y adoptan sólo dos posturas para conciliar el sueño
Al igual que el hombre, el caballo necesita dormir. Los equinos requieren de pocas horas para esta actividad, en comparación con los seres humanos y otras especies domésticas. Los caballos generalmente duermen en la noche, por ser el periodo del día con menor actividad de los animales predadores. Esta característica ha permanecido durante el transcurso del tiempo, ya que su instinto de ser un animal de presa ha persistido durante su domesticación. Por ésta razón, si pasara dormido muchas horas seguidas, sería una presa fácil.
Fisiología del sueño
El sueño se puede definir sencillamente como el resultado de una disminución de la actividad cerebral inducida por la fatiga (cansancio). El sueño se caracteriza por la ausencia reversible de la conciencia, falta de respuestas de comportamiento, aumento de todo tipo de sensibilidad, poca relación con el medio ambiente y buena relajación muscular, aunque no completa. El sueño no es un proceso único, consta de dos fases generales, la primera se caracteriza por ser un sueño profundo con movimientos oculares rápidos (MOR) o sueño paradójico. En la segunda fase, estos movimientos son lentos, por lo que se denomina sueño no MOR ó sueño no paradójico.
En la fase MOR, el tono muscular, los reflejos dependientes de la medula espinal y la regulación de la temperatura corporal están disminuidos. Por el contrario, la frecuencia cardiaca y la presión arterial aumentan. A esta fase se le denomina como sueño paradójico, ya que la actividad fisiológica del cerebro es tan activa como en un animal despierto. Por otra parte, en el sueño no MOR no sucede lo mismo, ya que es un sueño ligero, de modo que el caballo puede despertarse en cualquier momento. Es probable, que al igual que los humanos, los caballos tengan lo que nosotros describimos como "tener sueños", durante la fase MOR.
La duración del sueño
Los caballos duermen un total de entre 2,5 a 5 horas por día. Esto puede variar con el manejo, temperatura ambiental, cantidad de luz solar (fotoperiodo) y la edad del animal. En invierno, los caballos duermen más, debido a que su temperatura corporal tiende a disminuir y los incita a tumbarse para tener una mejor postura, que les proporcione mayor calor. En verano, por haber mayor cantidad de horas luz y altas temperaturas, duermen menos. Los potros y sus madres permanecen tumbados en posición (decúbito) lateral durante más tiempo (Fig 1) que los machos adultos y yeguas no preñadas. Aunque la posición ideal para que los caballos descansen completamente (puedan tener sueño MOR) es el decúbito lateral, lo cierto es que los equinos adultos, en esta posición pueden sufrir de problemas pulmonares, debido al peso que los órganos abdominales (intestino, hígado...) ejercen sobre los pulmones y en consecuencia su respiración normal se puede ver alterada pasados unos 15 minutos. Por este motivo, los caballos generalmente tienen sueños de fase MOR de muy corta duración, ya que deben de cambiar de posición periódicamente para evitar este problema.
La actividad fisiológica durante el sueño en el hombre y los animales se monitoriza mediante registros eléctricos. La actividad de los músculos con la electromiografia, los movimientos oculares con la electrooculografía, y la actividad colectiva de la corteza cerebral con electroencefalografía (EEG). Sin embargo en los équidos estos métodos de monitorización normalmente son difíciles de valorar debido a sus características fenotípicas (cabeza alargada), que dificultan la colocación de los equipos, además de obstaculizar la conservación en el sitio de ubicación, debido a su comportamiento nervioso. Por otra parte, si se sienten inseguros ante la presencia de personas extrañas, incluso ante el propietario, no experimentarían las fases del sueño. En la figura 2 se puede apreciar un electroencefalograma de un animal adulto sano despierto (vigilia), sueño superficial (fase no MOR) y sueño profundo (fase MOR).
Posturas
Existe una falsa creencia de que los caballos duermen de pie y que nunca se tumban para dormir. Realmente, tienen diversos modos de descansar durante el día y la noche. Los caballos cambian el peso de una pata a otra, es una forma de descansar mientras están de pie. En el sueño no MOR, los caballos bajan la cabeza, relajan los músculos de la cara y los belfos cuelgan, el cuello queda en posición horizontal a nivel del lomo y es común que descansen una extremidad posterior. Para realizar esto liberan el peso de una de las patas y apoyan únicamente la parte delantera del casco de dicha extremidad, lo que permite que los tendones y los músculos de esa extremidad permanezcan en estado de relajación (Fig. 3). En el caso de que lo hagan con una mano, no debe considerarse normal ya que pueden tener dolor en uno de sus miembros anteriores.
Como se mencionó anteriormente, el sueño profundo (fase MOR), sólo sucede cuando el caballo está tumbado. Existen dos posiciones que son las más representativas. En la primera posición, se dice que el animal está aborregado, es decir, se le encuentra tumbado sobre su esternón, sus costillas y su abdomen, sin recargar ninguno de los lados contra el suelo. Las manos quedan flexionadas bajo el pecho y las patas dobladas bajo el abdomen y hacia un lado (Fig. 4). En la segunda posición, el caballo se acuesta sobre todo su costado; apoya sobre el suelo desde la cabeza hasta la grupa, por lo que descansan casi todos sus músculos. (Fig. 5)
Si el caballo no dispone de una cuadra lo suficientemente amplia y tranquila para tumbarse en la noche, queda privado de la fase profunda del sueño y puede manifestar problemas en su comportamiento.
El jefe del clan
Los caballos que viven en grupo manifiestan cierto tipo de orden social y se establece una jerarquización entre ellos. Lo normal es que el macho más viejo y de mayor tamaño ocupe el primer lugar y sea el que primero se tumbe para descansar. Los équidos permanecen el 80% del tiempo (19,2 horas) despiertos (vigilia), otro 16,7% (4 horas) lo pasan en sueño ligero (fase no MOR) y sólo un 3,3% del tiempo (de 40 a 60 minutos) lo destinan al sueño profundo (fase MOR). Esta última fase del sueño es realizada en diferentes periodos, con una duración aproximada entre 15 y 20 minutos cada uno (Fig 5). La fase de sueño MOR disminuye en los caballos estabulados. Por otra parte, los ponis pueden presentar hasta 9 episodios de sueño MOR con una duración de 5 minutos cada uno.
Practicas de manejo
Las prácticas de manejo son esenciales para la salud y el comportamiento de nuestros caballos. Por esta razón es importante conocer los cuidados que debemos de tener al momento de transportarlos, darles de comer, de beber, de atarlos, etc. Por ejemplo, si los caballos permanecen normalmente dentro de sus cuadras y son enviados a la pradera, no duermen la primera noche y su sueño se puede ver disminuido hasta por un mes. De la misma manera, los equinos que pastan en grandes extensiones y son estabulados en la noche, duermen únicamente cuando son devueltos a pastar al día siguiente. Otra situación que puede alterar el sueño normal en el caballo es el transporte. Así, cuando los equinos son transportados por largas horas o son atados de manera que no se pueden tumbar, suprimen el sueño profundo, e incluso su fase de sueño ligero también se puede ver afectada por algún tiempo.
Conclusión
El sueño en el caballo, al igual que en nosotros, es de vital importancia para la salud física y mental. Si mantenemos a nuestros equinos dentro de un equilibrio entre un buen manejo y una buena nutrición, disfrutaremos de un caballo sano, dispuesto a iniciar con entusiasmo sus actividades diarias.