Razas
Heil Dir, oh Oldenburg… Gott schültz Dein edles Ross
(Te saludo, oh Oldenburgo... Dios bendiga tu noble corcel)
Última actualización 01/04/2007@00:00:00 GMT+1
Los Regentes de Oldenburgo han sido desde tiempos inmemoriales grandes aficionados a los caballos, de hecho, los colores que identifican al caballo de Oldenburgo, rojo y azul, provienen de la Casa de Oldenburgo y se habla de ellos en el himno de la localidad
La iniciativa propia constituye la base fundamental de la cría del Oldenburgo. El cuidado y la propiedad de estos sementales siempre estuvo en manos de la iniciativa privada. A lo largo de la dilatada historia de la raza de Oldenburgo nunca llegó a emerger una Parada Estatal.
Los Regentes de Oldenburgo han sido desde tiempos inmemoriales grandes aficionados a los caballos, de hecho, los colores que identifican al caballo de Oldenburgo, rojo y azul, provienen de la Casa de Oldenburgo y se encuentran además en el himno de la localidad.
Para cualquier aficionado conviene destacar que Oldenburgo es el nombre de varias ciudades alemanas. La que más vinculación tiene con la raza equina es la perteneciente al estado federal de Baja Sajonia pese a que también tiene cierta importancia la zona de Holstein. Oldenburgo se encuentra en las orillas del río Hunte a una distancia de aproximada de 41 kilómetros de Bremen en dirección a la ciudad holandesa de Groninga. Es la cuarta ciudad más poblada del estado federal y uno de los centros administrativos regionales.
Te saludo, oh Oldenburgo, se dice en su parte más importante el Himno de Oldenburgo, Dios bendiga tu noble corcel. Graf Johan XVI se comprometió en la cría de caballos de nobleza probada y su hijo Graf Antón Günter von Oldenburgo (1583-1667) llevó esta gran pasión a la perfección, llegando un buen día a ser los caballos de Oldenburgo, muy apreciados en las cortes de toda Europa.
Un poco de historia
Oldenburgo es un equino que originariamente se crió en el noroeste de Alemania por el año 1600. Se cree que es pariente del Frisón Holandés. En el año 1820 tuvo lugar la primera aprobación oficial de sementales, los futuros caballos fueron marcados con la O coronada. En 1882 el área de cría fue dividida: en el norte de Oldenburgo se crió un caballo de tiro fuerte y bastante elegante, mientras que en la zona sur se favoreció la cría de un caballo de trabajo mucho más funcional.
Ya en el siglo XX, en 1923 ambas regiones llegaron a fusionarse creándose la Asociación de Criadores del caballo Oldenburgo. Hasta la década de los 50 el Oldenburgo era un equino fuerte pero muy noble, característica muy demandada y primordial de cualquier caballo que se precie. En Oldenburgo el paso del caballo de trabajo a caballo de deporte se produjo de forma relativamente tarde.
El proceso de cambio en la cría comenzó con Adonis XX, Miracolo XX, Baliboy XX, More Magic XX, Kronpinz XX, Guter Gast XX y sus medio hermanos Volkorn XX y Vierzehnender XX.
Tras la Segunda Guerra Mundial, el Oldenburgo fue sustituido como caballo de trabajo, así que los criadores alemanes aligeraron su caballo para poder montar.
La importancia de las madres
La cría de equinos supone pensar en las futuras generaciones. Como no podía ser de otra manera en Oldenburgo se ha llegado a conseguir a través del cuidado y conservación de líneas de madres de gran éxito. Las mejores potras de cada año se quedan -en el sentido más estricto de la palabra- en la familia. Esto se hace bastante evidente en los apelativos: las madres pasan la primera inicial de su nombre, incluso muy a menudo la primera sílaba, a sus respectivas hijas.
‘Weissena’, ‘Tetti’, ‘Rudilore’, ‘Feldgold’, ‘Blankenese’, ‘Rikki’, ‘Cinderela’, ‘Neastate’ son algunos de los nombres de las grandes madres de la década de los 50 y 60. En los tiempos en que se empezaron a producir los cambios en la Cría, ellas se encargaron de mantener y perpetuar las virtudes del caballo Oldenburgo, como su gran rendimiento, deseo de trabajar, buena cabeza, corrección en sus aires y una morfología que como resultado da un gran motor en sus cuartos traseros.
En el agradable mes de junio, el jardín del Palacio Ducal en Rastede se convierte en la Meca de las yeguas de Oldenburgo. De 100 que pueden encontrarse,
aproximadamente, de tres y cuatro años seleccionadas y aprobadas, las 40 mejores compiten por obtener la calificación de brillante y entre éstas, una será proclamada como yegua campeona de raza. ‘Fabina’ es un claro ejemplo de lo que hablamos: hija de ‘Donnerhall’-‘Pik
Bube I’, consiguió una puntuación de 9,0 en aptitud para la monta, con un resultado final de 8,63. ‘Fabina’ es hermana de ‘Blue Horse Don Schufro’, semental de gran éxito en competiciones internacionales con Andreas Helgstrand (Dinamarca) y descendiente de la afamada yegua ‘Vornholzer’ de la línea de ‘Finnländerin’.
Fuera de las fronteras de Oldenburgo también han existido otras yeguas de gran calidad como ‘Ausnahm’ y ‘Weltwunder’ (1986, en Aachen), ‘C’Dur’ (1998, en Warendorf) y ‘Lady Heida’ (2002).
Un sabio criterio para la crianza
A pesar del tardío cambio de parámetros, Oldenburgo se ha abierto camino hasta la primera división en la cría de caballos de deporte en un tiempo récord. La razón de todo esto es la política abierta y liberal que han seguido sus criadores apoyada en unas yeguas de vientre con una base sólida y a la vez, muy homogénea.
Las piedras angulares han sido (además de los anteriormente mencionados puras sangre ingleses), sementales franceses como ‘Furioso II’, ‘Zeus’ e ‘Inschallah AA’, que fueron descubiertos en los años 70, para Oldenburgo, por el criador Georg Vorwerk, que tiene su centro de cría en Cappeln. ‘Furioso II’, hijo del pura sangre inglés ‘Furioso’, creó junto con su hijo ‘Freiherr’, su nieto ‘Feiner Stern’ y su bisnieto ‘Feinbrand’, una dinastía de vencedores.
El caballo de salto de más éxito de esta línea es ‘For Pleasure’, de Marcus Ehnings, que obtuvo su licencia como semental en Oldenburgo en el año 1988. Si bien ‘Futuro’ siempre estuvo a la sombra de su hermano por parte de padre, ‘Furioso II’, produjo a ‘Everest Forever’, triunfador en el Gran Premio con Liz Edgar, y a ‘Figaro’, cuyo vástago, ‘Figaro’s Boy’, es uno de los mejores caballos de salto internacional con Ludger Beerbaum.
Al igual que ‘Furioso II’, el anglo árabe ‘Inschallah AA’ dio excelentes caballos tanto en la modalidad de salto como en la de doma y pasó luego a formar parte de las importantes líneas maternas, que unidas a ‘Rubinstein’ han dado productos como ‘Rohdiamant’ y ‘Royal Diamond’, montados por Lisa Wilcox, que han cosechado numerosos éxitos internacionales. Otra de las combinaciones que ha dado muy buenos resultados ha sido la de ‘Furioso II’ y ‘Zeus’, anglo-árabe alazán productor de saltadores de gran éxito.
El secreto de la mezcla
Líneas de otras zonas de cría germánicas han dejado su huella en Oldenbugo, como por ejemplo los sementales Hannoverianos ‘Grundstein’ (I y II), ‘Azkent II’, ‘Grannus’ (padre de ‘Gran Corrado’ que, montado por Yves Houtackers de Holanda, obtuvo el tercer puesto en el Campeonato de Europa; y abuelo por parte de madre de ‘Sandro Boy’, montado por Marcus Ehning) y ‘Argentinus’.
Este último equino es padre, por ejemplo, del ganador de la Copa del Mundo, ‘Anka’, montado por Marcus Ehning; el cabeza de lista en el ranking de caballos de salto, ‘Akro III’, montado por el inglés Nick Skelton; el ganador del Gran Premio, ‘Special Ed’, montado por el jinete canadiense Hill Henselwood; ‘Anastasia III’, montada por el irlandés Billy Twooney; y ‘Asti Spumante’, montado por Thomas Mühlbauer, así como el Campeón de Europa de Doma clásica, ‘Albano’, montado por Heike Kemmer, y la estrella de Gran Premio, ‘August der Starke’, montado por la austríaca Max-Theurer.
Dentro de los grandes sementales de Oldenburgo también hay que mencionar a ‘Weltmeister’, que forma parte de la historia de la cría del caballo Oldenburgo como abuelo de ‘Weihaiwej’ (por ‘Westmister’) doble campeón del mundo de salto con Frank Sloothaak y del campeón olímpico de doma clásica, ‘Bonfire’ (por ‘Welt As’) con Anky van Grundven.
De Holstein, el hijo de ‘Landgraf’, ‘Landadel’, fue importado, dando multitud de ganadores: la
Campeona del mundo de salto ‘Lady Weingard’, con Marcus Beerbaum, y respectivamente ‘Luccielle-Marie’, con Tim Rieskamp Goedecke; ‘Luigi’, con Otto Becker; ‘Tyme Square’, con Gilbert Böckman; ‘Albufhren’s Laudatio’, con el suizo Francios Cantamessa; y ‘Leonardo da Vinci’, con Gonnelien Rothenberger, son algunos de sus representantes más significativos.
En lo que a la cría se refiere, ‘Landor S’, actual campeón de Alemania, es el sucesor de ‘Landadel’. También el Holsteiner ‘Contender’ empezó su carrera aquí y entre sus descendientes están el ganador del Gran Premio de Bremen, ‘Conterno Grande’, montado por Phillip Weishaupt, y el prometedor ‘Archie Bunker’, montado por el jinete canadiense John Pierce.
Los pilares de la doma
El Oldenburgo tiene algo en común con su homólogo el Westfaliano: los dos han fijado su estampa en la cría del caballo de doma. Solamente se puede describir la capacidad de transmisión genética de estos caballos que han triunfado a nivel internacional, con adjetivos superlativos. ‘Rubinstein’, que fue aprobado como semental en Oldenburgo en el año 1988, ha producido la cifra de más de ochenta sementales reconocidos, entre los cuales el más destacado es ‘Rohdiamant’.
Dos de sus hijos, ‘Renoir-Unicef’, con Ann Kathrin Linsenhoff, y ‘Relevant’, con Lisa Wilcox, subieron al podio en los Juegos Ecuestres de Jerez en el año 2002, como campeones y subcampeones por equipos, respectivamente. Además, ‘Relevant’ obtuvo la medalla de plata individual en el Campeonato de Europa en el 2003 y la medalla de bronce por equipos al año siguiente.
Asimismo ‘Donnerhall’, que fue doble campeón del mundo por equipos con Karin Reiben, ha fundado toda una línea de sementales con importantes hijos y herederos, como ‘Don Primero’, ‘Donnerschlag’, ‘Blue Horse Don Schufro’, ‘Donnerschwee’, ‘Don Gregory’, ‘De Niro’ y ‘Dormello’.
Mientras tanto, una tercera letra se une a la realeza de la doma en Oldenburgo: la S de ‘Sandro Hit’, que procede del semental dos veces campeón de raza, ‘Sandro Song’, y nieto de Holsteiner ‘Sandro’. ‘Sandro Hit’, que en 1999 ganó el Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes, así como el campeonato de Alemania ha fundado su propia línea con más de 60 sementales aprobados, entre ellos, los sementales ‘Stedinger’ y ‘Samba Hit II’, el subcampeón holandés ‘Valerón’ y los campeones nacionales ‘FS Sandro Classic’ y ‘San Rubin’. Su hija, ‘Poetin’ fue en 2003 campeona del Mundo de equinos jóvenes y campeona de Alemania y se vendió por 2.500.000 de euros.
Un medio de transporte como otro cualquiera
Uno de los usos fundamentales del caballo de Oldenburgo es su capacidad de locomoción. La ciudad de la que recibe su nombre puede dar fe de ello. Los medios de transporte favoritos de la gente de Oldenburgo son el caballo y la bicicleta. Sin llegar al extremo de Pekín, la bici se ve por todas partes en esta ciudad alemana.
Al cruzar la calle hay que prestar más atención a los ciclistas que a los automovilistas. Las bicis que más se ven son las del modelo holandés, que permite esquivar el viento tan habitual en la zona. Y en bicicleta se va cómodamente a todos lados. Pero antes de que llegara el furor ciclista, en Oldenburgo había caballos. Esta ciudad sigue siendo famosa por la cría y venta de caballos, y así lo recuerda el monumento del mercado Pferdemarkt. Para que los equinos de piedra no se aburran, a sus pies se amontonan incontables conejitos, que hace años ocuparon la plaza y la llenaron de pozos. Los vendedores del mercado se encargan de alimentar a los conejos, que son una verdadera atracción turística.
Asociación de criadores del Oldenburgo
Además de la propiedad, que se encuentra en manos privadas, de los sementales, las líneas de yeguas y una política abierta y liberal en lo que a la cría del caballo se refiere, la Asociación de Criadores del caballo Oldenburgo ofrece muchos más extras.
El centro del Caballo Oldenburgo en Vechta es al mismo tiempo un centro de marketing. Seis veces al año esta ciudad abre sus puertas y ofrece a posibles compradores de todo el mundo la oportunidad de adquirir su Oldenburgo. Los precios de remate, de seis dígitos, en las subastas de Élite (abril y octubre y potros en agosto) y las subastas especiales (febrero y diciembre) consiguen portadas una y otra vez. En colaboración con el Pferdestammbuch Weser Ems, hay un día de libre compraventa de caballos y ponis en primavera, en otoño y una vez al año (agosto) otro mercado libre de potros inmediatamente después de la Subasta de Élite y también en enero, un día de Salto Libre.
Aquellas personas interesadas también pueden encontrar caballos en los establos de la Asociación en la revista mensual Pferdeforum, que publica la Asociación y en la página web de la Asociación. Un extra más: a finales del mes de noviembre se lleva a cabo la aprobación de sementales y la consiguiente subasta o venta privada de los mismos.
O.S, estas dos letras representan a la Asociación de Criadores de Caballos de Salto Oldenburgo, fundada en 2001. El objetivo buscado por esta asociación es la cría de caballos se salto de la máxima calidad para el deporte internacional. Los recorridos en las competiciones de hoy en día requieren de los equinos, además de ciertas aptitudes para el salto, sobre todo, capacidad para medir la distancia entre obstáculos tan decisiva en este tipo de disciplinas.
Este desafío solamente puede ser resuelto por aquellos caballos que además de tener esta habilidad para el salto tengan voluntad y deseo de trabajar, elasticidad, rapidez para reaccionar, nervios templados, coraje y delicadeza, al mismo tiempo que resistencia física. O.S concentra su trabajo de cría en la combinación de los mejores materiales por eso, los criadores de la Asociación de Caballos de Salto de Oldenburgo tienen a su entera disposición, además de los jóvenes sementales aprobados, verdaderos deportistas de élite como ‘Dobel’s Cento’, ‘For Pleasure’, ‘Sandro Boys’, ‘Couleur Rubin’, ‘Clinton’, ‘Eurocommerce Berlin’, ‘Adlantus As’ y, como no, los grandes señores ‘Grandeur’, ‘Cordalme’, más los recién llegados ‘Armitage’, ‘Quiet Capitol’, ‘Chalan’, ‘Incolor’, el campeón del mundo de Salto ‘Quicksilver’, el de Alemania ‘Lazio’...
Subastas de Oldenburgo
Treinta y seis sementales, de un total de sesenta y siete presentados, recibieron el sí en la aprobación de sementales de caballos de Oldenburgo, que se celebró en Alemania antes de una subasta en la que se pagaron 450.000 euros por un hijo de ‘Sandro Hit’. Organizadas por la Asociación de criadores de caballos de deporte Oldenburgo y la Asociación de criadores de caballos de Saltos Oldenburgo-Internacional, la aprobación de sementales y la subasta se celebraron del 23 al 25 de noviembre en Vechta.
Tanto la aprobación como la subasta estuvieron protagonizadas por los hijos de dos años de ‘Sandro Hit’ (cuatro de los diez mejores sementales de la sesión son hijos suyos), pero también por los nietos, pues el título de campeón recayó en un hijo de ‘Stedinger’ (un hijo de ‘Sandro Hit’ y una yegua por ‘Landadel’, que fue campeón en 2002) y la madre por ‘Quattro B’. Entre los sementales aprobados también destacó un hijo de ‘Florencio’ y de una yegua por ‘Donatelli’, que se colocó entre los diez mejores. Se trataba de la primera vez que participaban en este acto los descendientes del campeón del Mundo de Doma Clásica para caballos jóvenes en 2004 y 2005.