Entrevista
Ignacio Bravo, jinete y ganadero
Última actualización 01/01/2007@00:00:00 GMT+1
La ganadería Solera Bravo nos abre las puertas de su casa para que descubramos el peculiar método de selección que han diseñado y para que contemplemos auténticos caballos españoles de deporte, cono ‘Binguero’ o ‘Atiza’
La ganadería Solera Bravo es hoy toda una institución a la hora de hablar de caballos funcionales PRE y CDE para doma clásica. La última estrella es ‘Cristiano’, el semental CDE que presentó Eva Navarro, pareja de Ignacio Bravo y jinete profesional, en el último Campeonato de España, Oviedo 2006. El binomio ya tiene un pasado y sin duda tiene futuro. Están entre los binomios que se barajan para el equipo nacional. Su potencial es grande. Ignacio Bravo hijo es quien lleva actualmente las riendas en la dinastía familiar. Este extremeño de pura cepa es a la vez jinete, entrenador y ganadero. El pluriempleo lo lleva bien, muestra de ello son cinco caballos criados en la ganadería, corriendo pruebas en el circuito internacional, dos CDE y tres PRE, puestos en Gran Premio por ellos. Ser jinete y vivir el deporte de élite le da una visión mas exigente sobre lo que ocurre en el sector y lo que pide el mercado.
¿Cuál es la mezcla del éxito? ‘Cristiano’ es un CDE, ¿ha sido un producto casual? ¿Qué cruce lleva?
‘Cristiano’ es 75 por ciento PRE. Siempre hemos tenido estos cruces anglo-árabe-PRE. Viene de cuando yo hacía salto y acoso y derribo, y tenía yeguas anglo-árabes y les ponía caballos españoles para sacar productos con un 50 por ciento de sangre. Con la doma clásica he empezado a poner más sangre española. Hemos cubierto principalmente con ‘Binguero’ cuando empezamos a seleccionar para la doma. También hemos introducido sangre hannoveriana y KWPN. Pero siempre quiero mantener un alto porcentaje de sangre española en nuestros caballos para que conserven el tipo nuestro. Abro un poco la sangre en el español y me permite seleccionar algo más rápido, pero siempre conservando las características de bondad, expresión y clase de nuestro caballo. No queremos entrar a competir en mercado con razas de deporte que están muy consolidadas. Para esto te vas directamente a Europa, a por los orígenes de los que han triunfado y empiezas una ganadería con esa base. Nuestro interés es un caballo español de deporte, una opción diferente con otro perfil de mercado, distinto al consumidor del caballo europeo.
¿Qué criterios de selección aplica a la hora de elegir reproductores?
Todos los criterios de selección son importantes, el movimiento, la funcionalidad, el carácter, la corrección anatómica o la voluntad. Luego depende de la yegua, cada caso es diferente y puede que te importe más una característica en concreto. Alguna vez necesitas solidez, otra vez aportar mecánica de movimientos o mejorarle el carácter. Hay que criar con las
líneas de más resultados. Ser siempre muy selectivos y estrictos con los defectos, no para deprimirte y agotar la ilusión sino para tenerlos en cuenta al cubrir y en una o dos generaciones ir eliminándolos de raíz.
‘Binguero’ tenía todas esas cualidades, por eso ha sido el gran padre de la ganadería, háblenos de el...
‘Binguero’ era un gran caballo, pero sobre todo fue un semental que se adelantó en el tiempo. Hoy mucha gente busca caballos así, pero cuando mi padre con su instinto ganadero se empeñó en él como semental, muchos no lo entendían. Nació en otra ganadería pero su madre era hija de ‘Camarón’ y ‘Garbosa’, dos animales nuestros y su padre, ‘Navarro V’, por ‘Albero II’. Mi padre lo vio venir galopando con cinco meses y lo compró para semental. Lo tuvo clarísimo, yo mismo lo dudé muchas veces pero luego lo disfruté más que nadie en concursos de Doma y de Salto, enganchándolo o manejando ganado bravo. Hoy estamos trabajando nietos y biznietos de él, además ‘Binguero’ nos enseñó mucho para poder hacer mejor con sus hijos ‘Atiza’ o ‘Cristiano’.
¿‘Atiza’ ha cubierto mucho? ¿Cómo son sus hijos?
Con ‘Atiza’ hemos cubierto más bien poco en la ganadería porque casi todas las yeguas de la ganadería son hermanas suyas, todas vienen de ‘Binguero’. ‘Atiza’ viene por ‘Binguero’ y una yegua (‘Indira’), producto de un “inbreeding” del ‘Cartucho IV’ y de la madre de éste, ‘Kala’, otra yegua nuestra. Otra razón por la que ‘Atiza’ no tiene muchos hijos es porque comenzó a cubrir después del 99, una vez había tenido éxito en la competición y fue Campeón de España en Sicab. Queríamos que sus cubriciones fuesen muy exclusivas y que ayudaran a sufragar sus gastos de competición. Sus hijos son muy jóvenes pero vienen apuntando muy bien, en @ganadería y en la ganadería de Ramón Martín, Dehesa Cabeza Rubia, tienen buenos hijos y en casa ahora estamos domando dos, de 4 y 5 años, que nos tienen muy ilusionados. Este año empezaremos también algunos nietos que tienen muy buena pinta.
¿Cómo es ‘Atiza’?
Atiza es un “crack”, es súper inteligente, le encanta la gente y trabajar, es muy expresivo y nos ha enseñado y dado mucho, nos ha colmado de ilusiones cumplidas. Se domó muy fácil. Y eso fue a la vez un error, porque no teníamos pista en casa, ni experiencia en competición y todo nos llevó a debutarlo en un internacional y ahí nos equivocamos. Hoy tiene 14 años y debutó en GP con 7, ahora proyectamos que lo vuelva a correr Eva en el 2007 y nos hace una gran ilusión, pero ahora llegamos habiendo hecho las cosas mejor, sin forzar.
¿Qué opina de la nueva normativa, el decreto...?
Estoy totalmente a favor del progreso. Si el sistema es lo suficientemente transparente, tendrá éxito. Aunque haya errores, ya sea por equivocación o intereses particulares, el tiempo los anulará. Yo creo que no hay que mirar tanto si un caballo malo entra en el circuito. A muchos no les conviene que la calidad se asocie a orígenes, en vez de a ganaderos.
¿Dónde ve las ventajas principales de la nueva normativa?
Ahora de lo que se trata con la nueva normativa es almacenar y captar datos. Porque no disponemos de orígenes contrastados. Muchos caballos cubren solamente en su propia ganadería y así se vuelve mucho más difícil estudiar y conocer las líneas. En Alemania u Holanda lo que tienen son auténticas bases de datos, y esto da una información increíble para la cría.
¿Qué opina de que la gente que tiene su “propio” semental solamente cubra en su ganadería?
La selección del PRE aún es muy dispersa, incluso hay criterios enfrentados, pero yo creo que esto cambiará. Los grandes raceadores se definirán y cotizarán. Saldrán también sementales públicos y cambiará la mentalidad. Ahora mismo las juntas autonómicas ofrecen cubriciones a precios tirados, sin embargo son caballos de escasa calidad. En cuanto haya unos datos que vayan apuntando claramente por unos caballos, serán esos sementales los que sustituyan los actuales. Es cuestión de tiempo.
¿Cubre con caballos de fuera?
En ocasiones lo hacemos. Cuando encontramos un caballo que nos gusta le ponemos alguna yegua nuestra y probamos a un hijo suyo para semental, teniendo el 50 por ciento de sangre de casa y la otra mitad de la línea con la que vemos interesante abrir sangre. Así era ‘Binguero’ y de la misma forma tenemos hijos de caballos de fuera como ‘Panadero XIV’ de Miura, ‘Mimoso VI’ de Fraile, ‘Bondadoso VIII’ de Juan Tirado... En la cría hay que mejorar muchas cosas, pero no queremos perder otras por ello, y aquí está lo difícil.
¿Cuál es la cualidad más destacable del Pura Raza?
El carácter. Es un caballo que permite ejercer la equitación a todo el mundo. Tengas la edad que tengas y sea cual sea tu nivel lo puedes montar. Se puede llegar a hacer de todo con un caballo español, puede disfrutar de unos cambios, de un piaffé o de un passage. Porque es cómodo, pone voluntad, no hay que apretar, tiene una energía natural, es artista... No quiero decir que cualquier caballo español valga solamente por ser español. Luego hay súper “cracks” que pueden valer para la competición internacional y también muchos inútiles. Al caballo español nunca puedes juzgarlo pronto por resultados deportivos, porque los hay que van muy mal en la reprise uno y que luego a nivel Gran Premio son increíbles. Por esto me parece importante que se computen en el esquema de selección los resultados de alta competición y no sólo los de los potros.
¿Que le parece que el 90% de los caballos sigan enteros?
La mayoría sería más versátil si estuviesen capados. Para mí un caballo de deporte tiene que ser un león que parezca un cordero, pero a mucha gente le gusta lo contrario, un cordero que parezca un león. El Pura Raza da esa vanidad, porque aunque sean relinchones y parezcan que se comen el mundo, luego son muy manejables y nada peligrosos, algo que otras razas europeas no se pueden permitir, ante el peligro los castran invariablemente.