Hemeroteca :: 01/01/2007
1/24
Opinión/Editorial
Última actualización 01/01/2007@00:00:00 GMT+1
Rescato una célebre frase del prestigioso ganadero Miguel Ángel Cárdenas: “El caballo perfecto no es más que un modelo que sólo existe en nuestra imaginación... La selección sabia consiste en huir de los defectos graves y buscar la complementariedad de los moderados y leves”. Es posible que en su contexto original tuviera otro sentido pero aquí va mi interpretación de la reflexión de este veterano experto.

La primera parte del enunciado (“El caballo perfecto no es más que un modelo que sólo existe en nuestra imaginación...”) es una verdad absoluta que deja pocas opciones al debate o a la discusión. Es cierto que han existido caballos o existen caballos que parecen conocer el camino hacia la perfección pero porque también los hombres nos empeñamos en hacer un proyecto de caballo difícil de cumplir. Habría que plantearse una primera cuestión: ¿Qué queremos decir con el caballo perfecto? Aires definidos, elásticos y suaves, un físico bello, alzada, fogosidad, nobleza, temperamento, juventud eterna... Habría primero que hacer un cónclave entre los gurús del mundo ecuestre para establecer una lista de requisitos, aunque ni aún así encontraríamos al elegido. Por tanto, comparto con Cárdenas su teoría, nada pesimista, sobre la perfección.

La segunda parte de su reflexión (“La selección sabia consiste en huir de los defectos graves y buscar la complementariedad de los moderados y leves”) es la que está más abierta a las interpretaciones. Desde mi punto de vista, y dando por hecho que estamos centrados en el caballo de Pura Raza Española, protagonista indiscutible el pasado mes de noviembre, esta complementariedad no la entiendo dentro de la misma raza. Es decir, es imprescindible y necesario seguir criando el PRE tal y como se está haciendo, pero un PRE deportista debe huir de sus defectos graves y buscar otras virtudes en otros amigos. El PRE es un virtuoso para la reunión y para el desarrollo de los aires elevados, pero compartirán conmigo que las extensiones no son su punto fuerte.

Existen prestigiosos ganaderos que están haciendo sus experimentos mezclando sementales PRE con barrigas que llevan algo de sangre hannoveriana o lusitana y los resultados son espectaculares. Y cito a dos de ellos: Álvaro Domecq y Paul Schockemüller. Hay decenas de ganaderos en Estados Unidos que están apasionados con este maridaje, aunque siempre desde una importante y casi mayoritaria base de Pura Raza Española, porque la esencia de nuestro caballo barroco no debe perderse.

He estado reflexionando sobre una idea. Nuestro descalabro en las pistas internacionales (Aachen, por ejemplo) se ha justificado (me incluyo) desde una teoría generacional. Y me explico, los cuatro caballos medallistas habían alcanzado una edad de jubilación y no contaban con la fogosidad y la fuerza de la madurez. Vamos que estaban en el atardecer de sus vidas y que por eso “sólo” conseguimos ser décimos por equipos. Sin embargo, en estas últimas semanas he reflexionado sobre la posibilidad de que la salida de Doña Pilar de la FEI haya tenido que ver en que la mano de los jueces internacionales se haya enfriado. No me malinterpreten, no creo que a partir de ahora el caballo árabe se coloque a la cabeza de la Doma Clásica porque la presidenta sea Haya de Jordania, pero creo que aunque a los jueces internacionales les apasiona nuestro PRE, esperan algo más de él. Y es que el listón que tiene puesto el caballo centroeuropeo es difícil de superar.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
1/24
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaballo.com, web oficial de la revista Trofeo Caballo, todo sobre el mundo del caballo
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.