Opinión/Firmas
Bajo de guía
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| Javier Hidalgo |
Última actualización 01/02/2007@00:00:00 GMT+1
Con el cambio de estación he vuelto a cazar el zorro y más que nunca he disfrutado de los increíbles paisajes de la Gran Bretaña: la interminable sucesión de prados en Inglaterra, separados por bien formados setos y salpicados de bosques que en esta época del año muestran la sinfonía multicolor de sus hojas; las colinas galesas de Black Mountains, coronadas de helechos y junqueras, con interminables vistas sobre las Midlands; los cerros del condado escocés de Fife, cubiertos de brezo y asomados gloriosamente a ese salvaje, subyugador y atractivo Mar del Norte: So much more great than what I had expected!
Y he vuelto a gozar de la deportiva compañía de entrañables amigos a los quiero de verdad, como aquellos que a los pies de las Highlands organizaron mi fiesta de cumpleaños. He vuelto a montar caballos de especial recuerdo, como el tordo y espectacular Marsha, la recatada Koo, los voladores Paradox y Pi Dot o el imparable Artic Ice. Con ellos he sentido la descarga de adrenalina al galopar los espacios abiertos y sobrevolar setos, zanjas, paredes de piedra y vallas de madera.
He vuelto a experimentar la excitación en la mañana del día de caza: los preparativos tales como anudarse el stock y sujetarlo con un alfiler, pintar los cascos y trenzar las crines. Y el viaje hasta la cita: con seis caballos entre el camión y el remolque y la amigable camaradería de adultos y niños, todos infectados por la afición común. Un momento muy especial esta vez: camino del meet, una llamada telefónica desde casa para desearme feliz cumpleaños. Mientras Sole y yo conducíamos con el remolque hacia el punto de encuentro, Ignacio y Gonzalo hacían lo mismo camino de Alijar –iban a correr liebres. La misma pasión de la caza en dos puntos distantes 5.000 kilómetros.
Y de vuelta hasta los remolques –a pleasant ride home—después de siete horas a caballo y de oscurecida, el clamoroso vuelo de 1.500 gansos grises en el crepúsculo. Sin duda dentro de unos días los volveremos a ver en nuestra querida Marisma.
En la mañana del último día las portadas de los principales diarios han traído la noticia de la muerte de Desert Orchid, un campeón del Grand National. El pueblo británico rinde homenaje a un caballo de leyenda elevado a la categoría de héroe nacional.
Ahí quedan esas imágenes, ahí quedan esos recuerdos y por encima de todos ellos el de la contemplación del Mar del Norte por entre las orejas de Artic Ice: So much more great than what I had guessed!