Última actualización 25/06/2012@13:59:00 GMT+1
El caballo debe haber sido vacunado contra el tétanos en los últimos seis meses o será vacunado antes de la operación
Texto y fotos: Tomás Morenés
La castración es una operación física que consiste en eliminar los testículos en los caballos. Se viene realizando desde hace cientos de años y es una forma de controlar el comportamiento masculino/agresivo de estos.
Los testículos son los órganos responsables de la producción de testosterona (la hormona principal que crea las características físicas como semental y su comportamiento). La eliminación de ambos testículos, normalmente libera al caballo de un comportamiento no deseado como semental, la conducta de gritar y pelear con otros caballos, tratar de montarlos, la erección y el comportamiento potencialmente agresivo hacia sus congéneres y los seres humanos.
Sin embargo, cuando la castración se realiza a una edad avanzada o después de que el caballo haya sido utilizado para reproducirse con yeguas, puede ocurrir que no siempre se tenga éxito con la disolución de la conducta aprendida como semental. No desistirá en el intento de montar las yeguas para generar un comportamiento agresivo con otros caballos a pesar de que no podrá reproducirse.
Dependiendo de varios factores como: el manejo, el clima, el entrenamiento, el desarrollo físico del potro… se decidirá cuándo es el mejor momento para la castración. Es necesario que en las yeguadas exista una correcta organización para la estabulación de las camadas de potros. Camada, es el nombre que reciben el grupo de ejemplares de una misma edad, es decir, nacidos en un mismo año.
Cuando los potros son destetados, aproximadamente a los seis o siete meses, es indiferente que convivan machos y hembras dentro de un mismo cerrado, pero ya a partir del año o quince meses, dependiendo de cada potro, los machos comienzan ha comportarse de una manera masculina, siendo conveniente separarlos de las hembras para así evitar riesgos de preñeces prematuras. Comienzan estos machos a desarrollar un comportamiento agresivo entre ellos, por lo cual no es incluso recomendable mezclar potro de distintas camadas, ya que los más fuertes son capaces de herir o maltratar físicamente a los más débiles o inferiores con su comportamiento agresivo.
Los caballos pueden ser castrados a cualquier edad, pero por lo general y dependiendo del uso que se le vaya a dar a este, se decidirá cuándo se realizará o si no se hará. Muchos ganaderos esperan a los dos años de edad, para observar el crecimiento, la morfología y el comportamiento del potro, y así comprobar si este ejemplar cumple las características buscadas, si sería apto como semental. Si no cumple estos requisitos hacia los que se ha seleccionado, lo mejor suele ser castrar y así contar con un caballo con un carácter menos agresivo.
También es importante conocer hacia donde van destinados los ejemplares o las funciones a futuro de estos, ya que con la castración se consigue un refinamiento físico y una evolución más rápida de la morfología de los machos. El cuello se refinará si es castrado y otras partes del cuerpo, como el tercio posterior o grupa, se desarrollarán con más velocidad que si el equino quedase entero.
La edad del caballo en el momento de la castración normalmente supone un gran factor en el comportamiento residual como semental. Lo ideal según muchos veterinarios es castrar a una edad temprana, antes del año, ya que a esa edad los testículos son más pequeños, son más fáciles de quitar y tienen menos posibilidades de sangrar gravemente en el post-operatorio. Con esta acción se garantiza la paz, pero una vez realizada, si en un futuro es un gran caballo físicamente y tiene grandes cualidades para transmitirlas genéticamente, ya no se podrá volver atrás y no servirá como reproductor.
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