Hemeroteca :: 01/03/2007
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Razas
Última actualización 01/03/2007@00:00:00 GMT+1
El caballo portugués es, sin ningún género de dudas, el caballo ibérico o barroco más versátil, funcional y bello de cuantos existen. Roza la perfección y la consigue cuando mira a los ojos a un toro, o cuando pisa una pista de doma. He aquí a un caballo de reyes
Montado desde hace más de 5.000 años, el lusitano está considerado como el caballo de silla más antiguo del mundo. Caracterizado por ser un animal dócil, inteligente y muy sensible, el caballo de origen portugués fue durante mucho tiempo muy apreciado como caballo de tiro, además de su gran protagonismo en las labores de campo de antaño y como “fuerza motriz” para los carruajes.

Un animal polivalente que vive días de gloria en el ámbito deportivo. En la actualidad, destaca su uso en la doma de alta escuela; sin olvidar la que quizá es su actividad más sobresaliente: su uso como caballo-torero en el arte del rejoneo.

Además, un purasangre lusitano es un animal producto del esfuerzo y selección durante muchos años por parte de grandes profesionales, y que convierte a sus poseedores en verdaderos dueños de una de las razas más reconocidas. La belleza, la elegancia y el arte se unen en una sola figura: el caballo luso.

Haciendo historia
Los expertos no acaban de ponerse de acuerdo. Para algunos basta con echar un vistazo a la morfología de estos bellos ejemplares para saber instantáneamente los orígenes de su raza, una verdadera mezcla entre el caballo norteafricano y el andaluz.

Los caballos eran una necesidad en cualquier ejército del estado moderno. Los orígenes del caballo luso como raza moderna datan de 1748, coincidiendo con el final del reinado de Juan V de Portugal. Este monarca fue el máximo responsable de la creación de una caballería real, la cual se situó al norte del país luso, en la zona de Alentejo, donde la casa de Braganza (familia reinante en Portugal, en esos momentos) disponía de grandes extensiones de terreno.

Y fue ahí donde se escogió la Coutada Do Arneiro, junto a la Villa de Alter Do Chao, como finca para preparar un haras de caballos portugueses. Para la creación de esta nueva raza, se importaron un grupo de yeguas reproductoras, así como de sementales procedentes de nuestro país, que darían origen al caballo de raza Alter Real (creado hasta 1821, momento en el que los franceses invadieron la península ibérica, y la saquearon), siendo muy solicitada para la alta escuela, principalmente por sus aires al andar, y que le convierten en un ejemplar muy solicitado como caballo de silla.

De esta forma, se fue gestando la que sin duda alguna es considerada como una de las razas equinas más valoradas a nivel mundial. Aspecto al que enormemente contribuyen la estricta selección llevada a cabo por grandes profesionales, y que tienen como objetivo el logro de la máxima perfección en el caballo lusitano. Así, y mediante la selección de sementales y yeguas de Alter, se consigue un caballo robusto, barroco, atemperado, elástico y de fácil aprendizaje, especialmente entrenado para su uso como animal de silla y de toreo.

Algunos marcan el vínculo con otros. Es preciso indicar que esta raza está configurada por dos líneas de sangre, la Andrade y la Veiga; y es del cruce de estas dos líneas de donde nacerán los magníficos purasangre lusitanos.

Por eso, al referirnos a la raza Andrade, estamos haciendo referencia a la raza descubierta el año 1945 por el Dr. Ruy D’ Andrade, y del que ha adoptado el nombre. Este caballo, también conocido como caballo de Sorria, nombre del río a cuyas orillas pasta en Portugal, es considerado como el ejemplo más próximo al caballo ibérico primitivo. Este caballo recuerda, con sus excepciones, al caballo Tarpan, que es el ascenstral del caballo indo-europeo.

Respecto a los Veiga, constituyen por su parte una estirpe lusitana que ha impregnado de sangre a la práctica totalidad de la cabaña lusa, y uno de los pilares sobre los que se asienta la cría del caballo lusitano. Así, podríamos afirmar que de la unión de estos tres grandes pilares, la Alter Real (de origen español), la Andrade (originario del caballo primitivo ibérico), y la Veiga, surgen la actual raza lusitana.

Más que un caballo de guerra
Tradicionalmente, el caballo lusitano ha sido tomado en consideración como un animal con grandes aptitudes para la guerra. Pero el caballo portugués es mucho más que eso, el caballo portugués es la personificación de la versatilidad, docilidad, agilidad y coraje, lo que le convierte en una de las mejores razas para competir en casi todas las modalidades del deporte ecuestre; contando con una especial relevancia en la especialidad de la doma clásica.

Además, no podemos olvidar que ese coraje y destreza mencionados con anterioridad, hacen que sea una raza muy valorada para el toreo. Es por ello, que no podemos dejar de hacer alusión a su gran labor en el arte del rejoneo, siendo una de sus principales utilidades en la actualidad, por no decir la principal.

El toreo a caballo, o arte de Marialva (nombre por el que también se reconoce el rejoneo en nuestro país vecino en referencia al iniciador de la equitación en Portugal), a diferencia de España, siempre ha estado presente, siendo la principal razón por la que los portugueses tienen más arraigo al toreo a caballo que los españoles.

Por todos estos motivos, los portugueses siempre han cuidado y preparado a sus caballos para esta modalidad del toreo, y es el hecho por el que gozan de los mejores caballos de rejoneo, además de ser la gran contribución para la perpetuación y mejora de esta raza. Además, tampoco hay que olvidar que gracias a que la lidia a caballo siempre se mantuvo en activo en la antigua Lusitania, existe el rejoneo en España, así como sus jinetes, indispensables en cualquier corrida de rejones.

La doma de un caballo de doma
Tal y como afirmábamos al comienzo de este texto, el principal origen de los actuales purasangre lusitanos, los encontramos en los antiguos parámetros del Alter Real. Así, este caballo originario de Portugal, atlético y de sangre templada, es un caballo muy valorado para la equitación en general, pero sobre todo para la doma.

Sin embargo, una de sus principales curiosidades la encontramos en el hecho de que estuvo a punto de extinguirse. Napoleón, en el siglo XIX y durante las guerras libradas por su afán de conquistar y dominar Europa, hizo que esta raza equina se expandiera por todo el viejo continente, lo que contribuyó a eliminar su pureza. En respuesta a estos acontecimientos, el gobierno luso tomó una serie de medidas para reestablecer la pureza de esta raza, que tantas semejanzas mantiene con el Pura Raza Español.

De esta manera, podemos encontrar entre las principales características de los ejemplares de esta raza, una elegante cabeza con los ojos bastante separados y un cuello arqueado. Respecto a su cuerpo, éste es ancho y corto, y con unos cuartos traseros muy musculosos, así como unas fuertes extremidades, y que es lo que da origen a su movimiento de paso nadado o “paso español”. Su alzada es algo superior a la de la pura raza española, alcanzando hasta los 1,75 m; su capa suele ser castaña (clara y oscura), aunque también existen ejemplares tordos o alazán.

Finalmente, no podemos pasar por alto los nobles rasgos del carácter de estos ejemplares, que hacen de ellos unos caballos fogosos y nerviosos a la par que inteligentes y valientes.

Un caballo con feria propia
El principal acontecimiento en el que el caballo lusitano es protagonista es el Festival del Pura Sangre Lusitano y que ya va por su decimoctava edición. Allí, las yeguadas especializadas en esta raza presentan sus caballos más sobresalientes. Sin embargo, este festival, que siempre se celebra en el país vecino y durante el mes de junio, no tiene un escenario fijo. Así, en las últimas ediciones, se ha escogido como escenarios la Sociedad Hípica Portuguesa, situada en Campo Grande; la Compañía de las Lezírias o el Hipódromo Municipal Possolo en Cascáis.

Aparte, todo amante de los buenos caballos, no puede dejar escapar la oportunidad de visitar la Escuela Portuguesa de Arte Ecuestre. Situada bajo el maravillosos escenario del Palacio Nacional de Queluz, la escuela enseña a bailar a los caballos lusitanos, para dar continuidad a un arte que comenzó en el siglo XVIII.

Además, merece destacar que los jinetes, especialmente vestidos para la ocasión, demuestran todas sus destrezas bajo estos valiosos caballos, destacando el paso conocido con el nombre de cabriola, en el que el caballo rompe el aire con una elevación, llegando a asemejar al mismo Pegaso.

El visitante puede acudir tanto a los entrenamientos, que tiene lugar de lunes a viernes de 9,30 a 13,00 horas durante todo el año, así como a la gala semanal, realizada en los jardines del palacio.

Carácter y morfología
Es muy difícil generalizar… De temperamento noble y dócil, el caballo lusitano es además, un animal inteligente y sensible, por lo que es muy utilizado en la Alta Escuela y empieza a destacar como caballo de concurso de doma. Su perfecta morfología es fruto de siglos de trabajo y de selección, en la que se ha sabido sintetizar de una manera práctica y evidente la cultura ecuestre ligada a esta raza de caballos y a su utilización.

El conjunto del caballo da idea de gran armonía llegando a la conclusión de que ningún elemento puede ser considerado por separado, sino que más bien son interdependientes y capaces de influenciarse mutuamente.

El caballo de origen portugués tiene además un movimiento muy característico que suele ser elevado, además posee mucha rapidez y equilibrio, lo que explica, por otra parte, la elección de estos ejemplares como caballos de rejoneo. También es un animal que posee unos andares muy ágiles, que siempre son proyectados hacia el frente y que proporcionan al jinete una gran comodidad y le dan una tendencia natural para su concentración.

Respecto a su morfología, ésta comparte muchas características con las del caballo español. Así, el caballo de raza lusitana tiene una cabeza pequeña, con unas orejas también pequeñas; su cuello está bien puesto sobre sus poderosas espaldas que le permiten una gran agilidad y equilibrio, y que es bastante corto pero grueso, y con una crin muy poblada y larga.

El dorso de su cuerpo es bastante corto, con excelentes lomos y poderosos cuartos traseros, resultando el complemento perfecto a sus espaldas, y que le sirve para corregir sus fallos. La cola, al contrario de lo que cabría esperar del cruce con el caballo árabe, es de inserción baja. Sus extremidades son particularmente largas, tanto los antebrazos como las cañas, igual sucede en las posteriores. Su alzada está situada entre los 152 y los 162 centímetros, y se dan caballos de esta raza con todo tipo de colores en los pelajes, aunque el que más abunda es el tordillo.

Golega, la catedral del Lusitano
Hablar de Golega en Portugal es sinónimo de caballo, de caballo lusitano. Es en esta zona de la antigua Lusitania donde tiene lugar la Feria del Caballo Portugués o Feria de Golega, el mes de noviembre de cada año.

Los orígenes de esta muestra datan del siglo XVIII, y son muy parecidos a los inicios de cualquier otra feria de la época: la promoción de productos agrícolas. Sin embargo, el protagonismo de los caballos lusitanos fue creciendo de año en año en la feria, ya que en esta zona de Portugal abundaban los criadores de caballos. De esta manera, y con el paso del tiempo, la feria se fue transformando en lo que desde el año 1972 pasó a denominarse Feria del Caballo; convirtiéndose así, en el principal referente del país vecino en lo que a compra y venta de caballos lusitanos se refiere.

Todo ello sin olvidar su papel como muestra expositor de una de las razas equinas más importantes a nivel mundial.

Ganaderías destacadas
Como en toda buena raza equina que se precie, la existencia de grandes ganaderías constituye su principal línea de continuidad, así como de su pureza y existencia.

A continuación, pasamos a mostrarles las tres más importantes, cuyo depurado trabajo de cuidado y selección, las convierten en verdaderos tesoros para el mundo equino.

Yeguada Veiga
Hablar del caballo lusitano y no mencionar a la yeguada Veiga sería un grave error, aparte de una gran incoherencia. Ésta es una ganadería de caballos lusitanos que se sitúa en Broa, cerca de Golega. Se constituye como la más pura estirpe lusitana de esta raza, en la que el máximo responsable de la pureza y docilidad de estos caballos es su criador, Manuel Veiga.

La yeguada que Manuel Veiga posee en su finca de Broa es una factoría de belleza. De hecho, este ganadero, dota de una especial relevancia a las hembras, posee 30 yeguas de vientre, todas ellas montadas. Este aspecto hace que el ganadero tenga una mayor capacidad de selección, ya que no sólo valora la capacidad funcional de los machos, sino que además se preocupa de que las madres elegidas reúnan las mismas condiciones, mejorando así la selección. Así, son las yeguas las que tiran de los enganches de la casa, dejando los machos para otro tipo de actividades.

Todos los cuidados especiales y atenciones que Manuel Veiga dedica a su ganadería hace que sus caballos se caractericen por su finura, docilidad, buen carácter; así como por su gran funcionalidad, y con especial dote para el toreo, sin dejar de lado otras disciplinas hípicas como la doma o el salto.

Respecto a su morfología, el caballo Veiga es un animal que reúne muchos aspectos en común al lusitano, ya que comparten el característico perfil, una alzada media, y expresividad, sobre todo en los dedicados al rejoneo.

Prueba de la calidad y pureza de estos caballos son sus especiales destrezas para el toreo, aportando al mundo del rejoneo caballos de renombre como el famoso ‘Nilo’ u ‘Opus 72’. Sin olvidar, sus cualidades como caballos de enganche, cualidad que ha demostrado tanto en el propio Portugal como en las exhibiciones realizadas en la española Feria de Jerez.

Son en definitiva, unos caballos con cualidades propias que le aportan ventajes frente a otros, y que, educadas, y bien enfocadas, hacen de él un animal útil para cualquier disciplina.

Dirección: Finca Hacienda de Broa, Golega.

Yeguada Romao Tavares
Ubicada en el bello paraje del Alto Alentejo, entre el Tajo y el Guadiana, la yeguada de Romao Tavares presume de tener sangre de Veiga y Andrade, el origen más puro y prestigioso de la raza lusitana.

En la finca conocida con el nombre de “Heredade D’Agosto”, Romao Tavares cuenta con un total de 20 yeguas, todas ellas con una contrastada selección de sus orígenes, y todas domadas, para conocer perfectamente su carácter. Algunas de ellas están montadas y las otras son enganchadas. Además, las yeguas de Tavares se encuentran en régimen de libertad, lo que las aporta una mayor rusticidad. Las yeguas sólo se reemplazan cuando sufren bajas, manteniéndose siempre el mismo número de ellas, y por lo que sus potras son destinadas a la venta.

Respecto a los sementales, la yeguada comenzó con la utilización de caballos del estado y Alter Real, para posteriormente pasar a Andrade, entre los que no podemos olvidar a ‘Firme’, padre de ‘Trinco’, y primer ejemplar de las dos líneas, de la Andrade y la Veiga.

La pureza de su raza, con las dos líneas sanguíneas del caballo lusitano, unido a los especiales cuidados con los que son atendidos, hacen de ésta una de las ganaderías más solicitadas en la actualidad, tanto por rejoneadores como por practicantes de otras disciplinas como la doma clásica o la equitación de trabajo, sin dejar de lado su papel como reproductores de otras ganaderías. Así, se ha convertido en uno de los hierros más prestigiosos de nuestro país vecino, en el que la belleza, la nobleza y la funcionalidad, son una constante en todos y cada uno de sus ejemplares.

Dirección: Finca Heredade D’Agosto, Paraje del Alto Alentejo.

Yeguada Coimbra
La hacienda La Quinta de Requeixada, situada a orillas del río Tajo, resulta un páramo especialmente idóneo para la cría de caballos. Sus fértiles tierras recubiertas por pastos ricos en nutrientes, aseguran una alimentación sana y natural a los ejemplares lusitanos que en ella pastan.

Esta ganadería regentada por Assunçao Coimbra y que está contribuyendo con su sangre al nacimiento de una punta de ganado en Brasil y los Estados Unidos, está compuesta por alrededor de 25 yeguas. Esta cifra nunca excede la treintena. Estos animales son cubiertos tanto por sementales propios como por otras yeguadas lusitanas, pero siempre teniendo en cuenta los caballos de Veiga.

El ganado de esta yeguada es cubierto en régimen de libertad; modalidad que según su ganadero, Manuel Mendes, hace que queden cubiertas el cien por cien de las yeguas.

Además, entre las instalaciones de la finca, destacan un picadero cubierto y una pista exterior donde trabajan los caballos, a lo que se une su cercanía con Golega, lo que le permite aprovechar también las instalaciones del magnífico picadero cubierto del que hace gala esta población lusa.

A todo ello, habría que unir el hecho de que esta ganadería cuenta como entrenador para sus caballos al magnífico jinete Rodrigo Torresque, uno de los jinetes mas prometedores de Portugal, siendo un destacadísimo jinete de la disciplina equitación para el trabajo, modalidad en la que se proclamó campeón del mundo con ‘Pintor’, caballo perteneciente a este hierro.

Aspectos todos, que contribuyen a la creación de esta depurada ganadería, caracterizada por contar con una característica morfología basada en una cabeza con belleza y con buenos dorsos, lo que resulta fundamental para la funcionalidad de los caballos.

Dirección: Hacienda La Quinta de Requeixada.
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