Hemeroteca :: 01/03/2007
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Última actualización 01/03/2007@00:00:00 GMT+1
Le Cadre Noir (El Marco Negro), uno de los espectáculos ecuestres más famosos del mundo, es sólo la guinda de un pastel llamado Escuela Nacional de Equitación, que está ubicada en Francia y que forma cada año a unas 25.000 personas. Este 2007 celebran además su 25 aniversario
Desde hace siglos la fama y la preocupación de los franceses por el mundo del caballo ha sido una constante. Para la nación, el caballo es una industria y cuenta en su haber con hermosos ejemplares de calidad, caracterizados por su elegancia y ligereza; sin dejar de lado a sus reconocidos jinetes que tantas glorias han dado al país galo. El éxito está en la base y en algunas de las instituciones que lo simbolizan. Un buen ejemplo lo tenemos en las magnificas instalaciones con las que cuenta la Escuela Nacional de Equitación Francesa, situada en la localidad de Saumur, ciudad del caballo por excelencia en Francia, en lo que vendría a ser el Jerez francés, y en las que jinetes y caballos son preparados con gran exhaustividad tanto para las competiciones como para la conservación de la más pura tradición equina francesa.

Un aniversario discreto
2007 va a ser un gran año para la ciudad de Saumur. Los franceses celebrarán el 25 aniversario de las nuevas instalaciones de la Escuela Nacional de Equitación, conocida como ENE, Ecole Nationale D’ Equitation. La ENE se ha convertido en un breve periodo de tiempo en el símbolo de equitación, en un referente para el deporte y en el cauce de una de la mayores actividades industriales de Francia.

Técnicamente, se encuentra bajo el control administrativo del Ministerio de Juventud y Deporte, aspecto que indica la especial relevancia que tiene el mundo del caballo en nuestro país vecino. Sin embargo, al mismo tiempo mantiene todo el poder de la tradición militar de la caballería, ya que en Francia, la Federación de Equitación Francesa depende del Ministerio de Defensa.

Le Cadre Noir, el alma de la escuela
De cara al exterior, la esencia de esta escuela de equitación es ante todo lograr que el caballo recobre su elegancia original, tanto de estilo como de movimientos. Así, los jinetes que forman el cuerpo de elite Le Cadre Noir, “centran su labor en el respeto y conservación de las elegantes formas que comenzaron a adaptarse en estos caballos entorno al siglo XVIII, siguiendo las normas de la caballería de la épica”. Una sana simbiosis de historia y ejercicio.

Pero, lógicamente las enseñanzas que Le Cadre Noir aporta tanto a jinetes como caballos no son sólo eso. Son la mezcla de todos los estilos y formas que han ido configurando un estilo propio en la equitación francesa. Así, entre otras aportaciones, no podemos olvidar el año 1814, momento en el que se crea la primera escuela de Saumur. Los instructores de ésta, inmediatamente, y en un primer momento fueron llamados a la adopción de la tradición versallesca caracteriza por esta elegancia de origen italiano.

Posteriormente, el General L’Hotte enriquecería la tradición equina francesa dándole un estilo propio. Por otro lado, no podemos dejar de lado el salto más característico de la escuela, el denominado “salto del aire por encima de la tierra”, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media, y que supo sobrevivir a las normas del Renacimiento italiano. De hecho, ha contribuido enormemente al embellecimiento de la coreografía e interpretaciones del carrusel.

Los orígenes militares de este tipo de movimientos son claros, y es perfectamente comprobable, ya que siempre han sido tenidos en cuenta en las pruebas de los jinetes de caballería. En Saumur, el “salto del aire por encima de la tierra” es practicado sin estribos. Por otro lado, los saltos “croupade” y “courbette” han quedado como los típicamente propios de esta escuela de Saumur, mientras que el “cabriole” tiene unas reminiscencias más clásicas.

Respecto a al archiconocida Cadre Noir, sus interpretaciones están basadas en las demostraciones de las Escuelas Basse y Hautte, que es en lo que ha derivado los orígenes de la equitación francesa desde el siglo XVIII, a las que se suman el resto de influencias adquiridas a lo largo del tiempo. Lógicamente, con la salvedad de las diferencias y transformaciones que se adoptan con el paso del tiempo. Así, por ejemplo antiguamente, el caballo era probado hasta el grado más alto en todos sus pasos naturales, mientras que en la Hautte École, los movimientos de los caballos adquieren una forma más estilizada.

El verdadero valor artístico y académico de La Cadre Noir no se encuentra tanto en sus espectaculares movimientos, sino en la perfecta combinación con la que se ejecutan. El ideal está muy claro, el caballo debe ser ligero, incluso cuando obedece a los recursos más sutiles de los jinetes. El empuje, la gracia y la ligereza son las verdaderas señas de identidad de la equitación francesa.

El triunfo de la formación
Desde un principio la labor de formación ha sido evidente. Una de las metas claras de la escuela, es intentar avanzar y desarrollar en las disciplinas de la equitación menos conocidas por el gran público, caracterizadas por ser algo más específicas. Por supuesto, sin dejar de lado las disciplinas más clásicas y tradicionales.

Además, gracias a la colaboración de la Universidad de Angers y la Federación Francesa de Equitación, junto a la ayuda de otros cuerpos profesionales e instituciones, la ENE ofrece una gran variedad de cursos destinados a la formación de instructores y jinetes dedicados a la competición, tanto franceses como extranjeros. Mucho podríamos aprender de las exigencias de titulación del profesorado y del equipamiento de centros hípicos.

A lo largo del año, más de 25.000 personas escogen las instalaciones de esta escuela como centro de formación. De hecho, en este centro de equitación, los jinetes pueden prepararse para todo tipo de concursos y competiciones, incluso para las de más alto nivel internacional. Sin olvidar que la escuela recibe e incluso organiza varios de estos concursos.

Pero la ENE no es sólo un lugar de entrenamientos de jinetes y caballos, la ENE es mucho más que eso. La Escuela Nacional de Equitación es también un lugar de reunión de científicos, en el que desarrollan numerosos estudios y técnicas; así como proyectos de investigación, centrados en la mejora de la enseñanza de la equitación.

La investigación que es llevada a cabo por lo expertos en la ENE, está dividida por departamentos. Dentro de los cuales, y sin duda alguna, el conocido como “Persival”, es el que goza de un mayor reconocimiento. Éste es un simulador en el que se llevan a cabo una serie de aplicaciones de carácter comercial. La escuela también cuenta con una importante biblioteca dotada de archivos muy significativos para el mundo del caballo, y al que gracias a las nuevas tecnologías es muy fácil de acceder.

Si con todo lo que le acabamos de mencionar les parece que esta escuela es magnífica, aún no le hemos hablado de lo mejor de ésta, y de lo que más fama le aporta: la famosa Cadre Noir. La Cadre Noir, cuya traducción al español es marco negro, es el nombre con el que se conoce al cuerpo de instructores de la Escuela, y responsables de la formación y de todos los procesos de doma, tanto para caballos como para jinetes. Además, sus enseñanzas y exhibiciones públicas suponen la mejor labor de promoción más allá de sus fronteras, de la elegancia y glamour de la equitación francesa.
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