Opinión/Editorial
Última actualización 21/12/2011@09:39:09 GMT+1
Otro año más al llegar a su fin, se dan cita dos de los eventos más importantes a nivel ecuestre dentro de la Península Ibérica, hablamos de Sicab y de la Feria de Golegá. Ferias con un mismo origen y finalidad, pero con distintos matices y formas. Organizadas en torno a las dos razas autóctonas, como son el Español y el Lusitano, están enfocadas de distinta manera. No quiere decir que una esté mejor que la otra, simplemente son distintas.
Sicab se ha convertido en un referente en el mundo por el caballo Español, donde acuden personas desde todo el mundo, con una fuerte representación comercial, donde todas las empresas fuertes del sector necesitan obligatoriedad de asistencia, si quieren mantener su posición competitiva, al igual, por supuesto, que los ganaderos.
Núcleo de reuniones sociales, se ha transformado en parte, en un evento de índole social, que ya es en Sevilla, es considerado el segundo de más importancia a nivel anual. Repleto de competiciones ecuestres en las que se demuestra la versatilidad de nuestro caballo, se echan en falta algunas actividades más enfocadas a las transacciones entre posibles clientes potenciales.
Golega, referente indiscutible del caballo Lusitano en Portugal y en el exterior, se erige como otro evento al cual todo aficionado debe conocer, y aquel comprador que busque Lusitanos encontrará los mejores del país vecino. Este certamen está muy enfocado u orientado hacia la venta, organizando actividades como una prueba montada de exposición montada para caballos a vender, en la cual se exigen una serie de requisitos. El más importante, que el ejemplar esté inscrito en el libro genealógico de la raza, vaya correctamente enjaezado y cumpla los requerimientos sanitarios marcados.
Además, alrededor de la pista central, existe una zona donde cualquier jinete montado, que quiera exhibir su cabalgadura, tiene su espacio para que el gran público lo pueda ver.
En estos momentos de crisis sería bueno facilitar actividades encaminadas hacia esta dirección, en los núcleos o agrupaciones de clientes potenciales, para así conseguir incrementar las ventas. Algunos ganaderos más avispados organizan en sus ganaderías, en estas fechas en las que se celebra Sicab, grandes y buenas subastas, aprovechando de esta manera, el público objetivo dispuesto a comprar que se desplaza hasta Sevilla interesado por el mercado.
Deben convertirse en grandes puntos de ventas, donde no solo puedan acudir los que han obtenido una clasificación para concursar, sino también, cumpliendo una serie de requisitos, puedan encontrarse la oferta con la demanda.
Sicab, con una gran y muy necesaria repercusión a nivel comercial, la cual inyecta una dosis económica muy importante al sector auxiliar del mundo del caballo, no debe olvidarse, de facilitar el contacto entre compradores y vendedores, de incentivar el gigantesco mercado, al cual hay que darle salida.
A pesar de la tormenta monetaria por la que atravesamos en estos momentos, la fiebre del caballo no decae y sigue existiendo una demanda, algo menor pero existente, que posiblemente se haya vuelto más exigente y busque más el “super” caballo y deje algo más al margen al mediocre.
Sin duda alguna, ambos certámenes son de gran ayuda y apoyan de manera gigantesca esta bendita locura, que es la afición a este noble animal. Son de vital importancia a nivel económico e histórico, y cada año cumplen con creces los niveles de organización, mejorando edición tras edición, gracias al esfuerzo de comités organizadores, que ponen su empeño para el éxito de estos.