Veterinaria
Última actualización 19/09/2011@13:59:51 GMT+1
¿Cómo llegamos a obtener la ración óptima para nuestro caballo? Muchos escuchamos a los que tienen años de experiencia, y a veces aciertan con sus consejos tradicionales, pero en otras ocasiones resulta que no son precisamente lo más apropiado y no concuerdan con la ciencia. Hay que saber discernir entre conocimientos y supersticiones para poder acertar.
El mito: “El pienso es la base de la dieta del caballo, y el forraje es un elemento secundario”
Los caballos han evolucionado desde la época en que poblaban las grandes praderas, donde podían disponer de una variedad de vegetación con un amplio surtido de plantas, entre las que iban seleccionando las que se iban a comer, esto sucedía lentamente durante todo el día (y parte de la noche). Por tanto, el sistema digestivo del caballo está diseñado para digerir forrajes y extraer la energía que necesita, exclusivamente de estas plantas.
La necesidad de energía de los caballos, especialmente la de los caballos con niveles metabólicos lentos, puede ser suplida con forraje nada más.
Desvelemos el mito: La mayoría de los caballos comerán al día, entre un 1,8 y un 2,2% de su peso corporal de alimentos varios. El forraje debe ser la mayor parte de la ración. Lo mínimo que debe recibir el caballo en forma de forraje es un 1% de su peso corporal. Así pues, un caballo de 500 kg debe recibir un mínimo absoluto de 5 Kg. al día de forraje.
Hay ciertos tipos de caballos que pueden consumir más. Las yeguas lactantes, por ejemplo, pueden comer entre un 3 y un 5% de su peso corporal para producir suficiente leche.
Además, se debe proporcionar pienso para el caballo que lo necesite. Es cuestión de seleccionar el pienso apropiado según la situación de cada individuo.
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