Hemeroteca :: 01/09/2010
1/28
Opinión/Editorial
Última actualización 25/08/2010@09:57:50 GMT+1
Con fecha 13 de julio de 2010 tuvo lugar en Madrid, en la sede del Comité Olímpico Español, la reunión ordinaria de la Asamblea General de la RFHE en la que se consumó algo que ya pronosticamos que iba a ocurrir hace poco más de un año: La salida del Acoso y Derribo como disciplina acogida en el “manto protector” ¿? de la Real Federación Hípica Española.

En su consabida política de despistar informativamente, la RFHE comunica, a través de su página Web, de esta grave expulsión de la garrocha y la justifica escuetamente con un “… de acuerdo con las directrices acordadas con el Consejo Superior de Deportes, se ha modificado el contenido del artículo 2.2 de los Estatutos de la RFHE, aprobando el cese de la disciplina de Acoso y Derribo como una de las disciplinas deportiva bajo la jurisdicción de la RFHE”. No expone ni una sola razón objetiva que justifique la adopción de tan grave decisión, seguramente porque no las tiene y, por tanto, no puede darlas.

En esta redacción sí sabemos, entre otras cosas, que en la mayoría de los despachos de la RFHE no han visto directamente una garrocha, un corredero o una collera en su vida, lo que saben de la disciplina es, o por lo que han leído (poco), o por lo que les ha contado alguien que se acerque esporádicamente a un concurso de garrocha. Es significativo lo que en una ocasión le dijo un ocupante de esos despachos a un conocido y acreditado periodista andaluz: “El acoso es una payasada que sólo le gusta a andaluces y extremeños”. Con estos mimbres no pueden salir mejores cestos.

También resulta incomprensible que esta decisión, la cual estaba tomada de antemano y desde hace ya algún tiempo, no ha sido óbice para la RFHE hace 5 meses, concretamente el día 4 de febrero pasado, celebre una reunión para marcar las pautas de trabajo en la disciplina e incluso se abogue por un cambio de reglamento y 159 días después se cargue la disciplina de un plumazo: O son unos “teatreros” o algo muy grave ha debido ocurrir. Si es esto último, nos merecemos al menos una explicación clara y contundente de todo lo ocurrido.

Al final de la nota, tras “motivar tan elocuentemente su decisión”, en un “alarde caritativo y demostrando su consabida magnanimidad”, la RFHE señala que seguirá gestionando los concursos nacionales pendientes, manteniéndose la programación prevista, en los que se aplicará el reglamento del 2004. Esta gente, con tal de no devolver el importe correspondiente a la segunda mitad de la temporada de las licencias es capaz de hacer lo que sea, y “donde dicen digo ahora dicen Diego” porque para ellos, en estos tiempos de crisis y cuando nadábamos en la abundancia, “la pela es la pela”.

Ahora, con la situación creada por la decisión tomada por la RFHE, el futuro de la disciplina es responsabilidad de los garrochistas y sus asociaciones. No es hora de echarse las culpas unos a otros, como algunos pretenden para defenderse de sus propios errores (determinados actores llegan incluso a hacer responsables de esa decisión de la RFHE a nuestra publicación), es hora de que todos, absolutamente todos, los estamentos implicados en esta bella disciplina campera (asociaciones de garrochistas, comités organizadores, medios de comunicación y aficionados en general), nos unamos en un frente común para salir del atolladero en el que el Acoso y Derribo está en la actualidad, para salir de la “alegalidad” a donde nos han conducido esos personajes que hasta ahora han mangoneado a su antojo en la disciplina. Pero tengamos mucho cuidado con algunos “reyes de taifas”, que pretenden presentarse ahora como salvadores del Acoso y Derribo, porque ellos mismos son los que nos han llevado a esta situación.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(1)
1/28
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de TrofeoCaballo.com, web oficial de la revista Trofeo Caballo, todo sobre el mundo del caballo
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.