Veterinaria
Última actualización 24/05/2010@13:36:08 GMT+1
La salud de nuestro caballo dependerá de los alimentos que le proporcionemos
Texto y fotos: Coby BOLGER – nutricionista equina – www.horse1.es
Paso 1)
¿Cómo es su caballo?
Para saber cómo es su caballo, necesita saber la edad, el peso aproximado, la raza, la disciplina, el nivel de trabajo que realiza, y cualquier detalle importante acerca de su salud (laminitis, mioglobinuria, operado por cólico...).
Ejemplo: Caballo de 600 kg., Anglo-árabe, 8 años, Salto de pista, trabajo ligero a medio, sin problemas de salud.
Paso 2)
Calcular la cantidad que debe comer
El caballo debe comer aproximadamente un 2% de su peso corporal en alimentos. Si se encuentra en trabajo ligero o tiene que perder peso, puede comer algo menos, por ejemplo un 1,8% de su peso corporal. Si está en trabajo fuerte o tiene que ganar peso, podría comer hasta 2,5 % de su peso corporal aproximadamente.
Ejemplo: Un caballo de 600 kg. en trabajo medio comerá aproximadamente un total de 12 kg. de alimento.
Paso 3)
¿Cuáles son los alimentos que tenemos a mano?
Haga un listado de los forrajes, cereales u otros elementos locales que quiera utilizar en la dieta. Es mejor utilizar los alimentos que se consigan fácilmente en su zona. Por ejemplo: en Galicia será más fácil de conseguir el heno de prado que en Andalucía, donde dispondremos de paja y alfalfa en rama. Dado que el caballo come cantidades relativamente grandes, si acostumbramos a transportar los alimentos muchos kilómetros, aumentaremos el coste de la dieta.
Paso 4)
El caballo no debe comer menos de un 1% de su peso corporal en forraje, y si no come grano, no debe comer menos de un 2% de su peso corporal en fibra. Es decir, un caballo de 600 kg. no debe comer menos de 6 kg. de forraje. Hay que decidir qué forraje proporcionar. Hay forrajes, como el heno de prado, que son seguros y se pueden dar en cantidades altas. Si el caballo picotea forraje todo el día, estará sano, con una flora intestinal estable y entretenido. Se le puede dar heno de prado o ryegrass sin peligro alguno, y si el caballo está debidamente acostumbrado, también podrá tomar paja. Por otra parte, los forrajes más altos en proteína deben proporcionarse con control. La alfalfa, por ejemplo, es un buen forraje, pero no se debe dar en cantidades muy altas.
Paso 5)
El siguiente paso se basa en decidir cuáles son los otros alimentos que debemos proporcionar nuestro caballo. Una vez hemos organizado el forraje, podemos cumplimentar la dieta con lo que haga falta. Si un caballo está en trabajo ligero y mantiene su peso, es posible que pueda vivir con una dieta de forraje exclusivamente; pero si queremos que el caballo trabaje, deberá comer algo más.
La avena es el cereal más digestible, y su nivel de fibra ayuda a prevenir los cólicos. Puede ser un buen punto de partida. Un caballo de 600 kg. que come unos 7 u 8 kg. de forraje puede comer un total de 4 o 5 kg. de cereales para acompañar. Si le proporcionamos 3 kg. de avena, podremos añadir entre 1 y 2 kg. de algún producto comercial, de tipo equilibrador, en forma de pienso, pero formulado para acompañar a la avena. ¿Fácil no?
No hace falta machacar la avena. Hay estudios que demuestran que la avena se absorbe muy bien (¡hasta un 85%!) sin manipulación alguna.
Paso 6)
Ajustar la dieta después de ver cómo nos funciona. Se empieza con una dieta equilibrada y vemos cómo evoluciona el caballo.
Si pierde peso o le falta energía, podemos aumentar el nivel de forraje o grano en la dieta. Si vemos que incluso con cantidades grandes de grano (por encima de 6 kg. al día) el caballo no mantiene peso, habrá que aumentar el aporte calórico de la ración con otro alimento, como el aceite o la remolacha.
Si le sobra algún kilo que otro, habrá que reducir la cantidad de grano en primer lugar. El sistema digestivo del caballo necesita la presencia de fibra en todo momento para evitar trastornos digestivos, como las úlceras, cólicos o laminitis. No se pueden poner dietas draconianas ni ayunas. Unos cambios progresivos, en conjunto con un ejercicio lógico, nos conducirán a nuestras metas.