No corren buenos tiempos para el PRE. La crisis económica actual le ha afectado más que a otras razas, agravada quizás por el exceso de producción tras los años del “boom” económico pasado, en donde la creación de nuevas yeguadas al socaire de la bonanza, por parte de empresarios llegados de otros sectores productivos, hizo que el censo ganadero del PRE creciera por encima de sus reales posibilidades en el mercado.
Si a los efectos de la crisis unimos la polémica actuación, en el pasado SICAB, del “juez de jueces” Alfonso del Castillo Caracuel, que lleva camino de dilucidarse en los juzgados, hace que la situación de nuestra raza atraviese por unos momentos preocupantes para todo el sector.
Hechos como los ocurridos en el evento sevillano, en el que el encargado de formar a los jueces y velar por la integridad de los concursos morfológicos, presuntamente lanza graves acusaciones sobre sus mismos discípulos (los acusa de “venderse” a algunos ganaderos), son tan graves que para hacer tales acusaciones hay que tener pruebas contundentes para realizarlas.
De no ser así, si esas acusaciones son infundadas o falsas, el único camino que le queda a la ANCCE es inhabilitar a perpetuidad a su juez estrella por tan graves hechos, amén de las oportunas acciones judiciales para resarcirse de tan gran daño como está ocasionando; y más si cabe teniendo en cuenta que esas actuaciones del Sr. Castillo no son nuevas. Baste recordar que, con anterioridad ya estuvo suspendido por cuestiones similares en noviembre de 2001.
Si a todo ello unimos el hecho de que, a pesar de estar suspendido cautelarmente en la actualidad, el Sr. Castillo sigue entrando en sorteo para juzgar los Concursos Morfológicos de la presente temporada (de hecho ha salido elegido como juez del concurso a celebrar próximamente en Los Barrios), cada vez entendemos menos la insistencia de la cúpula de la ANCCE, en contra de la opinión de algunos de sus miembros y con el descontento y oposición de un importante número de ganaderos, en depositar en este juez la responsabilidad de formar a los jueces y velar por la integridad de los concursos.
Antonio Pérez antonio.perez@eai.es