Perú es cuna de excelentes escritores, como Mario Vargas Llosa, Julio Ramón Ribeyro o Alfredo Bryce Echenique y alberga uno de los ejemplos más representativos de la cultura inca: el Machu Picchu. Solo los buenos aficionados al caballo conocen las bondades que ofrece el Paso Fino Peruano que fueron llevados a estas tierras por los conquistadores españoles a principios del siglo XVI. La capital, Lima, comenzó a ser el puerto de ingreso de la mayoría de los caballos incluyendo equinos de puras razas pertenecientes a personas de alto nivel social y económico. En esa ciudad se sentaron las bases para que existiera una gran tradición acerca de la crianza y el apareamiento de los caballos.
Un poco de historia A nadie se le escapa que este equino llega a Perú gracias a los conquistadores españoles, liderados por Francisco Pizarro, explorador y conquistador español que pasó a la historia por conseguir doblegar al imperio Inca, en el año1532. El Caballo Peruano de Paso, animal totalmente desconocido para los indígenas, inspiró en ellos un gran respeto e incluso temor, cosa que motivó que resultasen primordiales para conquistar el Tawantisuyo (significa en quechua: "las cuatro regiones" y proviene de la división en suyos que tuvo: 'Chinchay Suyu o Chinchasuyo al norte, Qulla Suyu o Collasuyo al sur, Antisuyu o Antisuyo al este y Contisuyu o Contisuyo al oeste. La capital del Imperio fue la ciudad de Cuzco (conocida como el "ombligo del mundo"), por ser el centro de desarrollo de la etnia Inca desde sus inicios y su fundación -según la tradición- por Manco Cápac.
Estos primeros equinos, descendientes del caballo Berberisco, del Frisón y del Andaluz, se convirtieron entonces en los progenitores de los primeros caballos nacidos en tierras peruanas. De cada raza adoptaron alguna peculiaridad o característica que los convertía en ejemplares con un sello personal e intransferible. Por ejemplo, del Berberisco tomó el Caballo Peruano de Paso su ambladura, su estatura, sus pelajes y su temperamento, a la vez, energético y dócil. El Frisón le dio su estatura más grande, su andar alto, su porte de cabeza, su temperamento orgulloso y cooperativo, la cola atada bajo y sus abundantes crines. Y por último, del Andaluz cogió su genio regular y cooperativo, su andar lateral, su suavidad en el piso y una serie de caracteres físicos como sus caídos hombros, su perfil recto con ojos expresivos, su cola y sus crines largas así como su noble estatura, rayando la aristocracia equina.
Nos encontramos ante un animal que ha logrado sobrevivir y vencer todos los obstáculos geográficos, como los arenales desérticos de la costa, el siempre intrincado terreno de las montañas, las escarpadas sierras y las siempre impresionantes y heladas alturas de la puna. No olvidemos que este caballo procede del continente europeo, tierra en la que vivía con todo tipo de comodidades y lujos hasta que desembarcó en el Nuevo Mundo.
La inquebrantable resistencia de su marcha se debe en gran medida a las largas e interminables rutas que el Caballo Peruano de Paso llegaba a recorrer, originándose así una raza de animales sólidos, con gran vigor, buen temperamento y exquisita belleza.
Es interesante resaltar también que mientras que en el siglo XVII se favorecieron en el continente europeo aquellos caballos que trotaban, los peruanos perfeccionaron la ambladura que es más favorable para el viaje a caballo. Por eso, el equino que utiliza la ambladura está completamente adaptado a los viajes de largas distancias. En Perú, se desarrollo así una verdadera tradición ecuestre. Los peruanos crearon su propia raza de caballo (el Caballo Peruano de Paso), sus propios arreos y también su propio adiestramiento. Hay que reconocer el mérito de que se constituyera una nueva raza o casta cien por cien peruana, producto de la perseverancia y voluntad del infatigable criador peruano. Este trabajo tardó cerca de tres siglos de perfeccionamiento y varias generaciones de cruces, selección y mejoramiento. Su resultado salta a la vista: el Caballo Peruano de Paso es único en su especialidad y se configura como la más confortable silla del mundo.
Diferentes teorías Sobre el paso tan perfecto, vistoso y con grandes dosis de armonía que posee este caballo existen diferentes explicaciones, algunas un poco increíbles, como que las arenas calientes y, por tanto el piso blando de los desiertos en el sur de Perú, originaron dicho paso en el caballo; pero como dice el libro Historia del Caballo de Paso Peruano (Asociación Nacional de Criadores y Propietarios del Caballo Peruano de Paso, 1990), si bien es cierto que el desierto influyó en el proceso de adaptación, fue el hombre, quien definió las pautas del paso mediante la selección y el mejoramiento de la raza. Lo innegable es que la combinación de rapidez y comodidad que buscaba en las cabalgaduras la encontró en el paso llano.
Por regla general, los equinos tienen dos formas totalmente distintas de caminar. A una se le conoce como el trote y a la otra como andadura. En cuanto al trote, este consiste en un avance diagonal o cruzado del animal al desplazarse, esto quiere decir que los miembros anteriores y posteriores del lado opuesto se levantan juntos y después lo hacen los otros. En esta forma de caminar, el jinete es suspendido permanentemente. En cuanto a la andadura consiste en un avance lateral del animal en el que los miembros anteriores y posteriores avanzan del mismo lado y, a la vez, llevando al jinete en cada batida hacia delante y además hacia los costados. De este avance lateral en dos tiempos se deriva el paso llano de nuestros caballos de paso.
Durante años en muchas granjas peruanas, criadores anónimos, basándose en la observación y experiencia de muchos años, cruzaron y lograron caballos capaces de caminar con el paso llano que caracteriza en la actualidad al Caballo Peruano de Paso. Por esta razón, muchos jinetes y criadores siguieron durante años buscando mejorar al máximo su rendimiento y estampa, y a ellos se sumaron muchos investigadores, expertos, domadores e instituciones que difunden, preservan e investigan sobre este hermoso animal.
El chalán Al igual que no se entiende El Quijote sin Sancho Panza, no se puede hablar del Paso Fino Peruano sin referirnos al chalán, personaje que suele montar esta raza y que, con su colorida y original indumentaria, le da a las exhibiciones y a los desfiles que se realizan con este animal, un interés y una expectación que no pasa desapercibida para el gran público.
El atuendo del jinete está formado por una adaptación del vestuario de las características climáticas de Perú, considerando las tortuosas caminatas a través de las distintas regiones que completan el país andino. La vestimenta consta de sombrero de paja de junco o de toquilla, pañuelo de color blanco anudado al cuello, poncho fino de lana de alpaca o vicuña, botines de cuero curtido, zapatos altos y espuelas brillantes que le dan un peculiar galardón a su exhibición.
En Lima existe incluso una Escuela de Chalanes, que funciona en el Parque de las Leyendas y que ofrece un cuidadoso entrenamiento a cargo de experimentados profesores. Son 18 elegantes Caballos de Paso Peruano, debidamente entrenados y cuidados, los que esperan a los alumnos de esta singular escuela, que podrán aprender de la manera más segura, ya que se cuenta con equipos de protección en perfecto estado.
Este equipo de montura está compuesto por una sudadera, una corona, mandiles, bastos, encimera, riendas, freno, cabezada, entre otros, por lo que el paseo es seguro y queda garantizado. Cabe resaltar que cada caballo o yegua de esta Escuela tiene entre 2 y 21 años de edad, y los impresionantes colores y matices que adornan a cada uno de ellos son conseguidos gracias a la alimentación energética que reciben durante el día, compuesta de afrecho, cebada chancada, zanahoria, alfalfa seca, algarrobina y agua.
Reclamo turístico y cultural Quien no ha visto un desfile de un Caballo de Paso Peruano no sabe lo que se pierde. Este animal es un recurso histórico y cultural en potencia con enormes posibilidades para convertirse en un producto turístico específico. Es un recurso que en un futuro no muy lejano se tomará en cuenta para diseñar un programa de viaje que puede permitir dirigirse a segmentos del mercado nacional o internacional, amante de la crianza de los caballos en general y también a personas interesadas en preservación de esta raza o simplemente a aquellos que aman a los animales. De la misma forma que quien visita Jerez está obligado a dirigirse a la Real Escuela Ecuestre, el turista que aterriza en Lima no puede pasar por alto la visita a cualquier instalación o yeguada que se dedique a la cría el Paso Fino Peruano. Nobleza obliga.
Podría convertirse en un tipo de turismo especializado e innovador, y es una posibilidad para investigar más sobre sus posibilidades de desarrollo y realizar un análisis de sus ventajas. El Caballo Peruano de Paso es un atractivo que impacta y atrae público, y con una buena organización y planificación podría convertirse en una oferta de turismo importante.
Competiciones del Caballo Peruanos de Paso Aunque existen informaciones de competiciones que datan del siglo XIX, como un Concurso de Reproductores en la plaza Acho de Lima (lo que hoy en día es la plaza de toros), estas se iniciaron de manera oficial en 1945, con la presencia del primer mandatario de la nación, Manuel Prado Ugarteche.
En 1929 se celebró otro importante evento: el Concurso de Paso, que tuvo lugar en la Pampa de Amancaes y cuyo principal precursor y artífice fue el entonces presidente, Augusto B. Leguía.
No obstante, la fecha más importante en la apasionante historia de este equino es 1945, cuando se instituye de forma oficial el Concurso de Caballos de Paso gracias a la perseverancia de dos personas: Wenceslao Rossel y Javier Larco Hoyle, quienes pusieron la primera piedra con la idea de constituir una asociación para orientar, proteger y estimular la crianza de estos animales. Por eso se llevó a cabo en el club hípico el Primer Concurso Nacional de Caballos de Paso Fino, y años más tarde la Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Equinos Peruanos.
La Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballo Peruano La fundación de la actual Asociación nace en una reunión desarrollada en una rústica cabaña del Club Hípico Peruano el 23 de septiembre de 1947, que deriva en su constitución legal el 5 de noviembre de 1947.
La Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballo Peruano, como única entidad rectora, promueve y oficializa los certámenes, seminarios y concursos que se realizan en Perú y en el extranjero, relacionados con la cría y difusión del Caballo Peruano de Paso. En la A.N.C.P.C.P.P consta el Registro Genealógico que tiene como función archivar todos los equinos de raza, como un banco de germoplasma para el mejoramiento de esta raza; sin inscripción mediante, ningún caballo puede participar eventos oficiales.
Direcciones de interés
- Asociación Nacional de Criadores y Propietarios de Caballo Peruano de Paso. Dirección: calle Bellavista, número 546, Miraflores (Lima). Telefax: (51-1) 4476331 – (51-1) 4479793. E-mail: ancpcpp@terra.com.pe
- Tambopampa. Vanessa Tinteroff Gil
Teléfono: 0033 + (0) 6.22.25.11.03
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