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Grandes jinetes

Última actualización 22/01/2010@10:45:56 GMT+1
El jinete gaditano destaca por su gran presencia en la pista. Su cariño por los caballos y su gran destreza le hacen ser uno de los mejores jinetes de Doma del palmarés español
Texto: Lucía CARRALÓN Fotos: Horse PRESS

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El jinete al que dedicamos esta sección nació con la pasión por los caballos en sus venas. A pesar de que su familia no tenía contacto alguno con el mundo de la hípica, desde bien pequeño José Luis supo que quería vivir rodeado de caballos. Y con trabajo y ahínco lo ha conseguido. En la actualidad, lo podemos encontrar en la Yeguada Las Arenas, situada en Lebrija, Sevilla.

Gracias a la constancia y a la perseverancia, José Luis consiguió llegar a lo más alto en la Real Escuela del Arte Ecuestre, ser jinete de un espectáculo como Apassionata y tener un gran éxito en Doma Clásica, tanto en nuestro país como en el exterior, impartiendo a su vez clinics en Alemania, Francia, e incluso Islandia.

Un mundo aparte
Desde pequeño, José Luis supo que su vida tenía que estar vinculada con los caballos de una u otra forma. “No me gustaban los videojuegos o el fútbol como al resto de los niños, solo los caballos”, nos comentó sonriendo mientras recordaba una anécdota de lo más curiosa. Cuando era niño, preparaba por la noche la maleta para ir al colegio con sus libros, pero por la mañana, antes de que se levantara su madre, sacaba los libros y metía las botas y los pantalones y se iba a montar. Tras el día en el picadero, llegaba corriendo a su casa, se duchaba y cambiaba las botas por los libros y hacía ver que había ido a la escuela. Sus padres no se daban cuenta porque tenían y tienen un negocio en Jerez, un bar restaurante que les apartaba del camino del joven jinete durante sus intercambios de maleta. Aunque esto no le funcionó muy bien, pues todo aquel ‘trapicheo’ se vio reflejado en las notas...

Así que tomó la decisión de comenzar su andadura en una cuadra que tenía un amigo suyo, donde conoció a Ignacio López, un jinete de la Real Escuela al que acompañaba cada tarde a Chipiona para montar y aprender. Tras varios años de aprendizaje, tuvo la oportunidad de viajar a Londres, y con tan solo 16 años viajó a la isla para seguir su sueño. Allí no solo hizo Doma, sino que también saltó e hizo cross, y aunque había momentos en los que para liberar adrenalina estas disciplinas eran muy atractivas, el jinete sabía que le llamaba más la atención el control y la calma de la Doma.

Fueron años duros pero cargados de enseñanzas y aprendizaje que finalizaron cuando tuvo que regresar a España para hacer la mili. También en esta ocasión consiguió seguir con su sueño, y la hizo en sementales en Jerez de la Frontera, dando clase con los mandos.

Tras el servicio Militar, logró su objetivo, entrar en la Real Escuela. Entonces tenía 20 años y muchas ganas de seguir aprendiendo, cosa que sigue latente en el jinete incluso hoy en día. Durante algo más de cuatro años, aprendió todo lo que pudo de mozos y jinetes limpiando caballos, cuadras y monturas, preparando caballos a los jinetes, y recibiendo clases de jinetes de la talla de Ignacio Rambla, Rafael Soto, José Maria Sánchez y Juan Rubio, entre otros. Cada año que pasó en la Escuela tuvo un profesor diferente, y cogió de cada uno lo mejor. Aprendió con tal rapidez, que al año y medio ya le pusieron en la orden para salir en el espectáculo y viajar por el extranjero con ellos como si fuera un jinete más, lo que recuerda hoy en día como “una experiencia grande y buena”.

Se mantuvo en la Real Escuela hasta la despedida de evento que se hizo en Chapín durante los Juegos Ecuestres Mundiales de 2002. Fue entonces cuando comenzó a trabajar en la ganadería Manuel Gómez, en Puerto Real, y allí estuvo varios años domando y cuidando los caballos. Aunque durante un año hizo un pequeño paréntesis para montar y trabajar en la ganadería Dehesa La Granja, en Los Barrios, después volvió a la ganadería de Manuel Gómez, combinando sus labores en la misma con el espectáculo de Apassionata. Durante tres años, tuvo un ritmo de trabajo muy intenso, trabajando entre semana en la ganadería y los fines de semana en Alemania en Apassionata. Durante sus colaboraciones en los espectáculos, conoció a un jinete portugués con el que estuvo entrenando bastante tiempo, Nuno Palma, jinete con el que debutó en Gran Premio.
Nuno completó aún más todo lo aprendido durante años en la Escuela, aunque José Luís asegura que no solo se aprende de los jinetes que están en lo más alto o los profesores que se puedan tener. “De cada persona he intentado llevarme lo mejor”, afirma. “He aprendido de cada jinete de la Real Escuela, de cada mozo y de cada compañero”.
Nuevo camino
Después de varios años en Apassionata y en la ganadería de Manuel Gómez, y por un amigo común con Julián Gómez, director de la Yeguada Las Arenas, el camino de José Luis se dirigió de vuelta a la competición. Desde hace dos años aproximadamente, se encarga de empezar con los productos nuevos, de montarlos, tratarlos... Tradicionalmente, esta yeguada se ha dedicado exclusivamente al morfológico, y con la llegada de José Luis, ha entrado en los concursos de Doma Clásica.

La yeguada cuenta con ejemplares de la talla de ‘Duque’, que ha sido campeón de España, y el jinete tiene una gran fe en la remesa de potros que trae por detrás.

El equipo de Trofeo Caballo se trasladó a la frontera entre Cádiz y Sevilla para compartir una jornada de trabajo de José Luis en la Yeguada Las Arenas y poder ver de cerca el día a día de este gran jinete que derrocha sabiduría por los cuatro costados. La jornada comienza a las 8 de la mañana, hora en la que el jinete y sus ayudantes empiezan a montar a los caballos jóvenes. Le gusta comenzar con los potros e ir subiendo de edad según avanza el día, pues el jinete asegura que los caballos jóvenes suelen trabajar mejor a primera hora.

Monta alrededor de 7 u 8 caballos. Y, aunque normalmente los trabaja él, hay algunos ejemplares que sí montan los jinetes que tiene como ayudantes. De este modo, si tiene alguna duda, se baja y ve cómo actúa el caballo pie a tierra. Nos lo mostró mientras trataba de entrenar a uno de los caballos. “Muchas veces estás montado y sientes al caballo, pero no lo ves. Tienes que pararte y en un momento verlo con otra persona montándolo”.

A las dos de la tarde, hacen un pequeño stop para comer, y por la tarde finaliza la jornada con algún caballo que no haya podido montar por la mañana y con las labores típicas de una yeguada, como la reproducción, curas... Aunque la jornada de trabajo no termina hasta que los animales lo deciden, suele trabajar hasta las seis de la tarde, hora en la que intenta dedicar su tiempo libre a la lectura, ver películas o la natación.

Disciplina y cariño
A José Luis le gusta iniciar a sus caballos, y la razón de ello es que sabe cómo tratarlos desde el principio. Sabe que cuando se coge un potro del campo, donde tiene libertad tanto de movimientos como de actuación, no se le puede crear un trauma con el cambio al box, sabe que todo lo que aprenda de potro, se le va a quedar marcado. “Muchas veces, cuando los potros ven que se les cambia de ambiente a algo que no conocen, suelen ponerse violentos, sufren por la nueva situación, los nuevos ruidos del tractor, la falta de libertad del box... Hay mucha gente que esto lo intenta quitar con voces o con palos, lo que hace que el potro lo pase peor. En este punto, hay potros que se aguantan, que en el caso del caballo español suelen ser el 70 %, pero hay otros que no lo terminan de entender o asimilar tan rápidamente, así que se ponen violentos, se asustan, se dan la vuelta... Es por lo que desde el principio me gusta tenerlos aquí, con el personal con el que trabajo. Son gente que escucha y que se puede hablar con ellos, y hacen las cosas tranquilas. Y si hay que tardar en poner una montura, en poner una venda, o en cepillarlo correctamente, pues se tarda y no pasa nada, porque probablemente, esos dos meses con un potro de 3 años, no es tiempo. Pero para corregir un resabio se necesitan más de dos meses”.

Mientras da cuerda a uno de sus caballos, nos explica el porqué de hacer este trabajo. Mucha gente piensa que se le da cuerda a los caballos para que se desfoguen antes de montarlo, pero la teoría de José Luis es diferente. Para él, es importante el trabajo a la cuerda por muscular al caballo, sobre todo cuando es potro y se le va a empezar a poner el peso del jinete y la montura sobre su columna vertebral. “Hay que muscular todo el físico, sobre todo, la línea superior de nuestro caballo, que es donde nosotros vamos a sentarnos y vamos a trabajar, es decir, la columna vertebral. Tenemos que muscular esa parte bien echando el cuello abajo, trotando...”.

Y de ahí, al trabajo de pista. Con paciencia ante todo, va trabajando unos días más y otros menos. Lo importante para el jinete en este momento, es que cuando los saca por la mañana para trabajar, salgan con ganas, pues “si tú vas sin ganas a trabajar difícilmente tu trabajo te saldrá bien. Ahora, si llegas con ilusión no hay comparación. Al igual que es importante premiarlos con una caricia, hablándoles en un tono suave, teniendo simples detalles, un poco de hierba, zanahoria, un poco de azúcar... Eso sí, siempre en momentos que se lo merezca, no constantemente”.

Con el transcurso de la mañana, fue aumentando la edad de los caballos que iba montando, tal y como nos explicó en un principio, hasta terminar con los que tiene en lo más alto. El tiempo de trabajo de José Luis con un caballo ronda los 50 minutos, comenzando el entrenamiento con paso para calentar y trote levantado. Una vez que el caballo está flexible, comienza los ejercicios de ceder a la pierna, espalda dentro o galope. Nos explicó la importancia del buen entrenamiento. “Es importante que el programa de trabajo vaya de menos a más y una vez se llegue arriba, ir como en cualquier deporte, de más a menos. No se puede terminar de galopar y meter al caballo ahogado. Es bueno terminar trotando, levantado, con el cuello abajo y un poco de paso”.

Con los caballos que compite, no realiza los ejercicios de su reprise a diario, pues según el jinete, el trabajo diario de un caballo es muy psicológico, y no se le puede machacar siempre lo mismo, porque de hacerlo bien, seguramente pasará a hacerlo mal y a defenderse. “Para que vaya bien, lo primero que hay que tener en cuenta es que el caballo esté bien física y psicológicamente. Para ello, un caballo que haga Gran Premio, no tiene por qué hacer todos los días piaffe, lo que lo tengo que hacer es que esté flexible constantemente. Ir, venir, doblarlo lateralmente… Hacer un poco de paso, después dos piruetas y a continuación lo pongo otra vez al paso. Con este tipo de trabajo, lo mantengo bien todos los días. Antes de la competición, empezamos a encadenar los ejercicios, aunque todo depende del caballo. Hay caballos que te permiten hacerle la prueba dos o tres días antes y hay caballos que te permiten hacerle la prueba calentando y en el momento de la prueba”.

Compañeros de trabajo
Ahora mismo, la principal baza en Doma que tienen es ‘Limonero XXXV’, del hierro de Bohórquez. Lleva casi tres años en la yeguada, ya estaba antes que José Luis, y es un caballo que el jinete asegura tiene buen futuro. “Tiene muchos medios y a los jueces y a los demás jinetes gusta mucho”. Por su buen equilibrio en morfología y movimientos, ha estado clasificado para la final de la Copa Ancce en Sicab 2009.

También tiene mucha esperanza en ‘Conde’, impresionante ejemplar castaño que ya corre en Gran Premio. Es de la ganadería de Manuel Gómez y de procedencia de Yeguada Militar y Escalera. Aunque durante un par de años ha estado lesionado, parece que está levantando vuelo de nuevo, pero José Luis prefiere mantener la calma y después de tanto tiempo, ir tranquilo. Con él, debutó en 2006 en la prueba grande en Alemania. “Me fue bastante bien, quedamos segundos los dos días, con todos los caballos alemanes, que son súper grandes, y el mío, muy chiquitito, pero fue una experiencia única. Después he corrido otras veces, pero como la primera vez, ninguna”.
También cuenta con ‘Duque CXIII’, hijo directo de ‘Educado X’. “Es el campeón de España joven 2008, y es el caballo más joven de los que tenemos en cartera, con él tenemos aun que esperar un poco”, comentó el jinete.
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