Última actualización 23/12/2009@10:41:13 GMT+1
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| Rutas ecuestres |
El caballo se convierte en el compañero ideal para penetrar en el corazón de la sierra en la que nacen importantes ríos de la geografía y en la que habita un valioso catálogo faunístico
Texto: Lara ÁGUEDA
Fotos: Luis ALONSO
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Al llegar al Parque Natural de Cazorla e introducirnos en sus abruptos y escarpados paisajes en la que este mes de diciembre recalamos, más si en el camino hemos transitado los interminables mares de olivos que lo rodean, inmensas extensiones del árbol del oro líquido que es nuestro valorado aceite de oliva y que proporcionan belleza y riqueza agrícola a Jaén, una ola de verdor y de frescor inundará nuestros cuerpos deseosos de naturaleza más salvaje y menos manipulada por la mano del hombre. Este espacio natural protegido, el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, se sitúa al noreste de la provincia andaluza de Jaén. En un primer momento, allá por el año 1960, fue declarado Coto Nacional de Caza de Cazorla-Segura, figura que reconocía su riqueza en número y diversidad de especies cinegéticas y que protegía una superficie de 70.000 hectáreas; no fue hasta el año 1986 que le llegó su catalogación de parque natural, recogiendo bajo tal denominación una extensión total de 209.500 hectáreas. Poco después, este privilegiado espacio natural fue merecedor de su reconocimiento como Reserva de la Biosfera (Unesco), también en el mismo año 1986, y en 1988 recibió la consideración de ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). Todo esto da testimonio de la gran valía de la zona que nos ocupa desde un punto de vista medioambiental. Aquí, una exultante naturaleza nos acoge y nos transporta a través de sus ríos, de sus bosques, a un paisaje antiguo y agreste; los olores del campo invernal, los sonidos de los animales que pueblan estos montes, el calor de las personas que los habitan nos harán disfrutar de unos días de descanso alejados del ajetreo del mundanal ruido y qué mejor modo que montando a caballo.
Cuna de ríos
Nos encontramos en uno de los nidos hidrográficos más importantes de nuestra geografía; nacen en este parque natural dos importantes ríos, el Segura y el Guadalquivir: de vertientes opuestas, el primero vuelca sus aguas en el Mediterráneo mientras que el otro, tras recorrer una gran parte del territorio andaluz, viajando primero hacia el norte para después girar hacia el oeste, descarga su caudal en el Atlántico. Mientras que el río Segura brota en Fuente Segura (Pontones) a 1.450 metros de altitud a modo de bella surgencia, el Guadalquivir nace de manera dispersa en el municipio de Quesada a unos 1.350 metros. Esta circunstancia hidrográfica ha modelado una orografía abrupta de empinadas laderas boscosas y gargantas pétreas bañadas por un buen número de arroyos y cursos de agua (Aguasmulas, Zumeta, Guadalentin, Tus…) y un sinfín de bellísimos paisajes donde deleitarnos con el entorno y disfrutar de un relajante paseo a caballo. Aunque es este un terreno exigente para nuestras cabalgaduras, en el que estas deben emplearse a fondo venciendo desniveles que van desde los 400 metros del municipio de Huesa hasta los 2.107 del pico Empanadas, situado en el polo este del parque y limítrofe ya con la provincia de Granada.
Para recorrer este parque natural haremos uso de la multitud de viejos caminos de herradura que durante siglos sirvieron como vía de comunicación para la escasa y dispersa población local que desde tiempos ya antiguos habitaron esta impresionante zona cuyos valores naturales (orografía, densidad boscosa…) le restan comodidad y la hacen poco apta para la vida cotidiana al menos tal y como la entendemos en la actualidad; muchos de estos antiguos senderos hoy han quedado en desuso aunque otros tantos, gracias a la práctica de actividades como el turismo ecuestre, se están recuperando. Lo que antiguamente fueron necesarios caminos de comunicación que fueron creando los primeros habitantes de la zona por razones de subsistencia, para establecer relaciones comerciales y de vecindad entre las aisladas cortijadas que poblaban la sierra de modo disperso, conformaron con el pasar de los años una inmensa tela de araña que todavía hoy recorre la sierra. Estos caminos que hoy usan visitantes y turistas fueron en tiempos transitados por los conocidos como hornilleros, denominación que les vino dada a estos personajes por llevar siempre con ellos unos artilugios conocidos como hornillos, que les permitían desplazarse por la montaña cuando el sol caía, calentarse e incluso cocinar. Estos personajes llegaron hasta aquí, en tiempos imaginemos remotos y duros, con la promesa de recibir tierras a cambio de la repoblación de estas inhóspitas serranías; la promesa nunca llegó a hacerse realidad. Tradicionalmente, el modo de vida de estos primeros pobladores se basó en el aprovechamiento de los recursos endógenos del parque natural, el aceite de oliva, la oveja segureña y la madera; en la actualidad, el sector servicios obligado por el auge de la industria turística ha desplazado de modo creemos irreversible los usos tradicionales del campo.
Cazorla a caballo
Amplia es la oferta para realizar rutas a caballo que las empresas asentadas en la zona ponen a disposición de todo aquel que desee conocer este espacio natural de modo diferente, o de modo habitual para aquellos, no muchos todavía hoy en nuestro país, que gustan de hacer turismo a caballo. Cualquiera que sea nuestra elección, y aquí criterios muy personales inclinarán la balanza en uno u otro sentido (duración de la ruta, dureza del terreno…) quedaremos gratamente sorprendidos por lo bello del entorno: extensos bosques de pino, laricio, negral y carrasco, que comparten espacio con encinas, robles, áceres y bosques de tejos y acebos, nos cobijarán en nuestro paseo a caballo de los fríos vientos invernales; al nivel del suelo, especies aromáticas como la lavanda o el romero expandirán su fragancia y perfumarán el ambiente al roce de las patas de las cabalgaduras; pequeñas flores como las prímulas, los rosales silvestre o la endémica y protegida violeta de Cazorla decorarán el terreno que pisamos.
Algunas rutas
Ruta 1
Puente de las Herrerías-Poyos de la Mesa-Nava del Espino-Puente Herrerías (24 kilómetros)
Ruta 2
Torre del Vinagre-Puerto de las Palomas (14 kilómetros)
Ruta 3
Llanos de Arance–Fuente del Roble–Llanos de Arance (36 kilómetros)
Algunas empresas
Picadero El Cortijillo
Picadero Bujarkay
Picadero La Vega
Más información
www.turismoencazorla.com
www.andalucia.org
Oficina de turismo de Cazorla: 953 711 534
Oficina de turismo de Siles: 953 499 564