Turismo ecuestre
Ruta Ecuestre
Última actualización 27/08/2009@09:27:34 GMT+1
Cualquier estación del año es adecuada para penetrar en el interior de la comarca catalana, pero hacerlo a final del verano o principios del otoño es acertar seguro para descubrir un paraíso recóndito, escondido y mágico en el que las largas cabalgadas serán lo de menos.
Texto: Joan TRAVERIA
Fotos: Jordi SERRA CAROL
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La comarca de Osona se encuentra al norte de la provincia de Barcelona, lindando con la de Girona, y debería de ser bien conocida en el mundo hípico por ser cuna de buen número de nuestros mejores jinetes de raid. En ella residen desde históricos de este deporte como María Dolores Carrera, campeona nacional en la década de los ochenta, el campeón del mundo Miquel Vila o el actual seleccionar nacional de la especialidad Quico Yebra. No me extenderé en nombres para no dejarme a nadie en el tintero, pero sí diré que la afición a esta modalidad hípica se debe tanto a los éxitos conseguidos por los primeros practicantes de la zona como a las especialidades características orográficas del entorno, que permiten entrenar a los caballos tanto en velocidad como en resistencia.
La Plana de Vic
La comarca de Osona, por donde transcurrirá la ruta que presentamos, posee una explanada central de unos 30 kilómetros de largo por unos 10 de ancho, casi sin desniveles y conocida con el nombre de La Plana de Vic, flanqueada en todo su contorno por zonas más altas cuyas cimas y altiplanos pueden elevarse más de 600 metros sobre la planicie central. Ello permite trabajar a los caballos tanto con largos galopes por la zona plana central como en resistencia, ascendiendo y descendiendo por las zonas más montañosas. El recorrido permitirá disfrutar de suaves galopes en los primeros kilómetros del recorrido y mucho trote alternado con zonas de paso a medida que vayamos ascendiendo a las zonas más escarpadas. Hay que pensar que pasaremos de los 450 metros de altitud del punto de salida hasta superar los más de 1.000 metros cuando casi lleguemos al final de la primera etapa. Pero no anticipemos acontecimientos y vayamos a describir lo que nos encontraremos.
La ruta que hoy presentamos parte del Centre de Doma d’Osona, situado en la parte norte de la comarca a escasos 10 kilómetros de Vic, capital de la misma, célebre por su salchichón y otras elaboraciones chacineras y cuyo centro histórico bien vale un paseo y, si puede ser, una cena en cualquiera de los muchos restaurantes que posee. La masía de la que parte la ruta, digamos que es una típica casa de labranza de la zona, hoy convertida en hípica por el hijo menor de la misma familia que la habita desde hace tres generaciones. El centro cuenta con unas 50 cabezas, de las que buena parte se dedican a las rutas y al turismo ecuestre. Su propietario, Jordi Traveria, nos recibirá siempre con una sonrisa y al poco de tratarlo, nos daremos cuenta que hará todo lo posible para que disfrutemos de nuestra ruta. Es un enamorado de los caballos, de su trabajo y de su estilo de vida. Compatibiliza sus ocupaciones de guía ecuestre con la doma de potros, el enganche, la venta e importación de carruajes de una importante firma polaca y ha sido jinete internacional de Horseball y pionero de la especialidad en Cataluña.
Listos para cabalgar
Si queremos salir temprano, en la misma finca disponemos de literas donde poder pernoctar sin lujos pero disfrutando de la cordialidad de Jordi y de su joven esposa Jana, también muy amante de los caballos y con quien comparte vida y trabajo.
El nivel de monta que debemos de tener, sin ser muy alto, debe permitirnos pasar varias horas a caballo y mostrarnos autónomos en su conducción en cualquier terreno, ya que el recorrido transcurre tanto por espacios muy abiertos como por estrechos senderos.
La primera parte de la ruta nos permitirá conocer la parte más agrícola de la comarca recorriendo caminos de tierra entre masías centenarias y tierras de labor. Se trata de un paisaje muy humanizado, relativamente llano y solo salpicado por cerros de margas azules de origen eocénico que sobresalen sobre un fondo calcáreo que denota su origen fluvial en el que la erosión y la mano del hombre ha ido convirtiendo en campos de siembra muy productivos. Poco a poco, iremos abandonando este paisaje llano y, a medida que vayamos ascendiendo en altitud, observaremos la transformación del paisaje hacia una zona de aprovechamiento ganadero. Nos desplazaremos por prados que mantienen el color verde durante todo el año y tomaremos veredas cuya única dificultad será el tener que ir deteniéndonos para descender del caballo al tener que abrir y cerrar las puertas electrificadas que encontraremos para impedir el deambular del ganado que pasta libremente por zonas donde no debe hacerlo.
Unos kilómetros más adelante y a medida que vamos ascendiendo, dejaremos atrás robles y encinas para encontrar los primeros hayedos y pinares.
Parada en Rupit
Llegados a este punto, la ruta transcurre por zonas boscosas y umbrías, salpicadas de helechos que nos conducirán a nuestro primer objetivo, el pintoresco pueblo de Rupit, donde pasaremos la noche. Habremos recorrido unos 25 kilómetros que, con una parada intermedia para comer algo y algún que otro descanso para contemplar el paisaje y hacer las fotografías de rigor, nos habrán llevado unas 5 horas. La primera tarea será ocuparse de los caballos, que alojaremos en una masía cercana al pueblo. Ducharlos y procurarles una buena y reparadora comida porque a la mañana siguiente nos espera una vuelta con menos repechos pero con más kilómetros que nos costará casi 6 horas parando a comer por el camino.
Rupit, donde nos alojaremos, es un pueblecito de pesebre con muchas viviendas de los siglos XVI y XVII, enteramente restaurado respetando la arquitectura tradicional y del que podremos descubrir toda su esencia deambulando por sus estrechas callejuelas. Su actividad principal es el turismo, por lo que hay gran oferta tanto de alojamiento como de restaurantes donde saborear una bien merecida cena mientras comentamos las incidencias del camino.
Datos de interés
El Centre de Doma d’Osona está especializado en las rutas a caballo y en la doma de potros, tanto para monta como para el enganche y su propietario lleva ocupando esta finca desde hace tres generaciones, siempre en contacto directo y diario con los caballos.
www.centrededomadosona.com
Jordi Traveria: 639 488 210