P.R.E
II Concurso morfológico Colmenar Viejo 2009
Última actualización 23/07/2009@13:35:59 GMT+1
En el año 2000 fue la última vez en que se celebró un macro concurso en Madrid, como lo eran aquellos que tenían lugar en Ecumad y cuyo marco de celebración era IFEMA. Ese mismo año, y en concreto entre los días 15 al 18 de junio, se celebró la primera edición de este concurso de Colmenar Viejo. Desde entonces y hasta ahora Madrid, su comunidad, ha acogido unos seis concursos (tres en Pozuelo de Alarcón, uno en la Casa de Campo, uno en Valdemorillo y uno en Guadarrama), un recuento muy pobre para la capital de España.
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Ahora, nueve años más tarde, se recupera aquel concurso de Colmenar Viejo, que también ha tenido lugar en el mes de junio: desde el día 5 y hasta el 7. AGAMA, que ha sido el organizador del concurso, ha tirado la casa por la ventana y ha querido buscar un concurso acorde a la categoría de Madrid, con cantidad y calidad y tratando de buscar todo el apoyo posible entre sus afiliados. Además se ha contado con la colaboración y el patrocinio de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid. Para ello, se ha logrado tanto que la inscripción en el concurso sea gratuita como que se concedan unas ayudas para el transporte de unos 60 euros por cabeza, hasta un máximo de 600 euros por ganadería.
El certamen se ha celebrado en el Centro de Transferencia Tecnológica de Colmenar Viejo, que pertenece a la comunidad de Madrid. La duración del concurso ha sido de tres días como señalábamos anteriormente (del 5 al 7 de junio), con una disposición del espacio exacta a la hace nueve años, ubicando las corraletas de yeguas y los stands comerciales a cubierto, y los boxes de machos en el exterior, con unas pistas buenas y amplias. En esta edición se ha instalado un pequeño graderío portátil y cubierto, si bien las pistas se encontraban al descubierto.
Algunos de los participantes han sido los mismos que en la edición 2000, como la Yeguada La Ciervina, Yeguada Antonio Moreta, Yeguada AR, entre otras. Pero se ha echado en falta a las grandes ganaderías tanto de Madrid como a las cercanas a la capital como ha sido el caso de la Yeguada Mater Christi (que reside en Ávila, a unos 100 kilómetros de Colmenar Viejo, y que en el último Sicab hubiese recibido el premio de segunda mejor ganadería expositora (si este premio existiera, por supuesto). Hemos echado de menos a su campeona de España y a sus medallas de oro de Sicab; o a la madrileña Yeguada Cubas (de la Comunidad de Madrid y que por segundo año consecutivo ha conseguido el premio de segunda mejor ganadería criadora de España. Además, en esta última edición el premio de campeona de España adulta de los mejores movimientos, fue a parar a una yegua de esta casa). Por el contrario, hemos visto a una de las grandes ganaderías triunfadoras en los últimos Sicab, como la Yeguada San Fernando-La Macarena, si bien se ha dejado en casa a algunos de sus emblemas como ‘Estupenda Fa’, ‘Kabileño’ (actual campeón de España absoluto de funcionalidad), o ‘Fer Brillantina’ (bicampeona de España adulta de movimientos). También se ha dejado ver la reforzadísima Yeguada Llorente, que intenta un asalto a los puestos de honor con sus últimas y magníficas adquisiciones. Así, hemos vivido en Madrid un intenso concurso de tres días de duración.
La lluvia ha sido la gran protagonista, puesto que la pista estaba situada al descubierto, con lo que se tuvo que suspender la celebración de algunas secciones, con la consiguiente modificación horaria. El sábado casi no hubo tiempo para comer, imponiéndose un ritmo frenético y dando lugar a alguna que otra situación inaudita, como fue el hecho de admitir un caballo con la pista cerrada y cuando se llevaban juzgados dos ejemplares. Recordemos aquel Campeonato de Andalucía en el que se modificó el horario media hora y no pudo entrar la cobra de Cárdenas. Opino que con la pista cerrada no debe entrar nadie, ya que las normas deben ser iguales para todos. La organización puede modificar el horario como estime oportuno para el mejor desarrollo del concurso, pero los participantes tienen la obligación de enterarse de estos cambios. De hecho, en este caso todos conocían esta modificación horaria excepto uno de los participantes.
Los jueces han sido designados por la directiva de AGAMA y nos comentaron que su filosofía es elegirlos entre los que pertenezcan a la Unión Colegial de Jueces. Hay un par de datos importantes que quizás deberían haber constatado: de los jueces elegidos por votación popular para Sicab, menos de la mitad pertenecen a la Unión Colegial de Jueces. Además, el año pasado fueron tres jueces a Jerez de la Unión Colegial de Jueces y el concurso no contó con la participación de ediciones anteriores. Este año por el contrario, los tres jueces que han participado en Jerez no pertenecen a esta Unión Colegial de Jueces y, a pesar de la ya sabida crisis, en Jerez ha habido un incremento claro de participación. El juez asesor de la comisión de seguimiento de concursos tampoco pertenece a dicha Unión Colegial de Jueces, la nueva ficha está en gran medida hecha por él, lo que solo puede realizar alguien que sepa mucho…
En este concurso ha habido un gran nivel de participación, pero “para gobernar hay que dar al pueblo lo que pida”. Si esto hubiera sido así, seguro que el índice de participación hubiera sido mayor. Por otra parte, la disposición de boxes y corraletas estaba limitada a un total de 180 ejemplares, y por tanto no se podía superar este cupo. Se comentaba que 20 días antes de la celebración del concurso había lista de espera. A pesar de todo, no podemos hablar más que de un éxito que esperemos continúe in crescendo de cara a las próximas ediciones, puesto que Madrid necesita un concurso grande y que sea toda una referencia.
En el certamen han participado, tal y como se realiza la valoración con el nuevo reglamento (sin contar los ejemplares de un año y contabilizando las cobras como un individuo), un total de 139 ejemplares, de los cuales 8 han sido cobras de tres yeguas, además de 6 hembras y 4 machos de año, y 2 cobras de cinco yeguas. Así, el concurso ha obtenido la categoría A. Los jueces del concurso han sido: Alberto Tabernero, Vicente Granel y Javier García Romero. Por cierto, ha sido la primera vez en este año (quizás porque no he asistido a los concursos en los que ha juzgado este señor con anterioridad), que se ha visto a un juez en la pista si corbata (usaba un pañuelo) y con unos pantalones tipo vaqueros con bolsillos en los laterales. El juez en cuestión es el señor Tabernero, que fue especialmente decisivo tanto en los premios especiales como sobre todo en la sección de cobras.