Turismo ecuestre
Ruta Ecuestre
Última actualización 01/10/2008@17:40:16 GMT+1
Viajamos hasta la costa norte de Menorca, a Ciudatella, donde se encuentra la finca Son Ángel, un lugar idílico en el que disfrutar de un paisaje único y de un sano deporte gracias al buen hacer de Toni Bosch
Texto y fotos: Nauta PRESS
En la costa norte de Menorca, en el término municipal de Ciutadella de Menorca, población de tradición agrícola, se encuentra la finca Son Ángel. Uno de esos lugares de los que nos gustaría ser propietarios, donde el deporte y el disfrute van de la mano. Nos encontramos a cien metros sobre el nivel del mar, ante un paisaje que quita el aliento. En esta finca de algo más de 250 hectáreas de tierras de cultivo, bosque bajo y acantilados, propiedad de una familia de noble linaje, tiene su negocio de turismo ecuestre Antonio Bosch. Para los amigos, Toni, un menorquín nacido en Ciutadella hace 35 años que tiene en los caballos su gran medio de trabajo.
Nacido en el campo, de padres y abuelos campesinos, Antonio Bosch, no ha dejado nunca de trabajar la tierra y de criar ganado. Desde muy pequeño, los caballos fueron su medio de transporte por la extensa finca de S’Albufera, donde nació, así como su herramienta de trabajo. Los caballos eran un juguete, su pasión y sus mejores amigos.
Cuando uno le ve supervisar los preparativos de una ruta, se entiende perfectamente la actitud de este hombre con los caballos.
Transporte y pasión
Los caballos son una pasión que no ha hecho más que crecer a lo largo de los años, convertirse en el eje alrededor del cual gira su existencia. El hecho de estar rodeado de caballos, que eran utilizados por su familia para las tareas del campo, hizo que se sintiera prácticamente más seguro a lomos de un equino que pie a tierra.
A los diez años participó a lomos de un caballo por primera vez en las fiestas de Fornells, pueblo de pescadores al norte de la isla, que, como el resto de poblaciones de Menorca, celebra en verano las fiestas de su patrón, teniendo como principal protagonista a los equinos.
A los doce años, sus padres le permitieron participar en las fiestas de Sant Joan, en su ciudad natal, la fiesta por excelencia, en la que cerca de doscientos jinetes montan sobre sus engalanados corceles en tandas de no menos de nueve horas, entre decenas de miles de personas, residentes y turistas. Y desde entonces, cada año, los días 23 y 24 de junio, nuestro anfitrión y su montura se visten de gala para representar junto a otros habilidosos jinetes lo que cientos de años de tradición han convertido a esta en una magnífica celebración que conjuga arte ecuestre, celebración del solsticio de verano y una representación de los papeles jugados por los antiguos estamentos del pueblo (nobleza, clero, pueblo y campesinado) hace ya quinientos años.
Todo el tiempo que le quedaba después de atender las labores del campo, Antonio lo dedicaba a los caballos, hecho que hizo que se interesara pronto por algunas disciplinas hípicas, principalmente las carreras de galope. Participó con su caballo de raza Menorquina, ‘Gino’ (el mismo que utilizaba para las fiestas de Sant Joan), en carreras en el hipódromo Ciutadellenc Torre del Ram. Allí descubrió el mundo de las carreras de trotones y pasó de la silla, al sulky.
Empezó de cero, en una disciplina muy complicada, y logró que todos los potros domados por él pisaran la pista de competición. Hecho que demuestra paciencia y tacto ecuestre.
Tiempo de crisis
En 2003, y sumida la agricultura y la ganadería de Menorca en una importante crisis, tuvo la oportunidad de sumar al trabajo agrícola y ganadero que ya realizaba en Son Ángel el Turismo Ecuestre y pupilaje de caballos.
Aunque los inicios no resultaron nada fáciles, el paisaje del lugar, una cuidadosa selección de los caballos destinados a realizar rutas, una buena planificación y mucha dedicación han logrado que Son Ángel-Rutes a Cavall, se esté convirtiendo en un lugar pionero y de referencia en el sector del turismo ecuestre y de la oferta complementaria al “sol y playa” en Menorca. Existen otras empresas, pero Son Ángel ofrece una buena mezcla de ocio y deporte para los aficionados a la equitación.
Lugar idílico
El entorno es fundamental y hay diversos aspectos que hacen de Son Ángel un lugar difícil de igualar. En primer lugar, la localización es difícil de superar. Nos encontramos en un ANEI (área natural de especial interés), en la que se combinan abruptos acantilados con playas arenosas. La vegetación de la zona es muy variada, desde litoral rocoso hasta grandes pinares. En cuanto a la fauna se observan águilas calzadas, alimoches, milanos reales y colonias reproductoras de garzas, entre otras especies.
El Camí de Cavalls
Un factor muy importante es el hecho de que por Son Ángel pasa el Camí de Cavalls, sendero que rodea toda la isla de Menorca y que antiguamente (la primera documentación relativa a su existencia data del siglo XVII) tenía la finalidad de defender la isla de posibles ataques. Se trata de un paso estrecho (de ahí la denominación de “camino de caballos”) que recorre la práctica totalidad del perímetro de la isla y, aunque en algunos tramos el deterioro causado por diversos factores lo hace de difícil tránsito, no es nuestro caso, pues el tramo que recorre Son Ángel se conserva intacto.
FICHA PRÁCTICA
RUTAS A CABALLO SON ÁNGEL
cavallssonangel@yahoo.es
Contacto: Toni Bosch
Telf. 609 833 902
Precio: Media jornada 3h. 50 €