Hemeroteca :: 01/07/2008
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Razas

Raza del mes

La fuerza de la historia

Última actualización 25/06/2008@08:36:42 GMT+1
El purasangre. Una especie aparte. Un milagro de la naturaleza. La fórmula 1 de la fauna terrestre, con permiso del guepardo. Ignacio Gutiérrez profundiza sobre su materia estrella : El caballo de carreras. He aquí una pequeña enciclopedia de la raza más veloz de la Tierra.



Texto: Ignacio GUTIÉRREZ
Fotos: Alberto NEVADO, Ignacio GUTIÉRREZ y Javier HIDALGO
El Pura Sangre Inglés fue creado por y para las
carreras tras largos años de selección.

Carreras de caballos ha habido desde tiempos
inmemorables, pero desde 1700 aproximadamente

empezó a llevarse el registro genealógico
de esta raza, que como su propio nombre indica
no es una raza pura sino el producto resultante del

cruce de animales ultra seleccionados. Animales híbridos
creados de la unión de los Foundation Sires
(sementales fundadores), que fueron sementales árabes
importados a Inglaterra a finales del siglo XVII y
principios del siglo XVIII, y las Royal Mares, que eran

las yeguas de las caballerizas reales. Hay escritos que
apuntan que estas yeguas eran de diversas razas y
procedencia, no sólo yeguas anglosajonas.


El origen de la raza se le adjudica a tres sementales,
pero ni mucho menos esto es fidedigno. Sin

embargo, son nombres que todo el mundo conoce.
‘BYERLEY TURK’. Caballo turco nacido en 1679 que capturó
el capitán Byerley durante el asedio de Viena en
1686. El caballo acabó por ser conocido por el nombre
de su jinete, aunque más tarde dejó huella como
semental.
‘DARLEY ARABIAN’. Ejemplar de gran belleza nacido en
1700. Fue el primer caballo inscrito en el registro
genealógico del PSI (Stud Book). Según su pedigrí
pertenecía a la casta de Muniqua y había nacido en el
Nedja, meseta de Asia Central. El cónsul de Gran
Bretaña en Alepo, Thomas Darley, lo compró cuando
tenía cuatro años y se lo envió a su padre, que consiguió
que fuese un semental brillante.
‘GODOLPHIN ARABIAN’. Nacido en 1724 y con ascendencia
bereber, fue un regalo del Sultán de Marruecos al Rey
Luis XV, pero al no ser su físico del agrado del monarca
se deshizo de él. El criador inglés Mr. Cooke lo
encontró tirando de una carreta de un vendedor por
las calles de Paris. Al conocer la historia y el origen del
animal lo compró; engendró al más famoso corredor
de la época y fue adquirido por Lord Godolphin, que lo
empleó como semental.

Estos sementales son tan conocidos porque a día
de hoy son los únicos que han conseguido mantener

su dinastía tras veinticinco generaciones de sementales.

Sin embargo, fueron muchos los sementales árabes
que se emplearon en la formación de la raza y hoy

día siguen teniendo gran relevancia por su vigor genético.

La mayoría de estos sementales adoptaron el
nombre de su propietario o de su zona de procedencia,

como ‘Akaster Turk’, ‘Alcock’s Arabian’, ‘Belgrade
Turk’, ‘Belsize Arabian’, ‘Bloody Shouldered Arabian’,
‘Brownlow Turk’, ‘Chillaby’, ‘Cole’s Barb’, ‘Cullen
Arabian’, ‘Curwen’s Chesnut Arabian’, ‘Curwen’s Bay
Barb’, ‘Darcy’s White Turk’, ‘Darcy’s Yellow Turk’,
‘Dodsworth’, ‘Fenwick Barb’, ‘Hall’s Arabian’, ‘Harpur’s
Barb’, ‘Helmsley Turk’, ‘Holderness Turk’,
‘Honeywood’s Arabian’, ‘Hutton’s Bay Barb’, ‘Hutton’s
Grey Barb’, ‘Leedes Arabian’, ‘Lister Turk’, ‘Lonsdale
Bay Arabian’, ‘Osberton Arabian’, ‘Oxford Dun
Arabian’, ‘Place’s White Turk’, ‘Selaby Turk’, ‘St. Victor
Barb’, ‘Taffolet Barb’, ‘Thoulouse Barb’, ‘Wilson’s
Chesnut Arabian’ y ‘Wynn’s Arabian’.

Este hermetismo puede ser considerado por
muchos como un atraso, pero es la única manera de

velar por un mercado sano con diversidad e identidad
propias, así como de mantener la riqueza genética de
la raza. Además, se garantiza que los sementales nuevos
o no contrastados tengan su oportunidad de
demostrar su valía como reproductores, pues de lo

contrario el público demandaría los hijos de los mejores
sementales contrastados. Al tener más descendencia,
los precios de los jóvenes sementales bajarían
drásticamente, pues la mayoría preferiría tener un hijo
de los ya contrastados. Vamos, que con el sistema
actual prevalece la exclusividad.


Con las yeguas ocurre exactamente igual que con el
esquema masculino, con la particularidad de sólo pueden
tener un potro al año. Es por esto por lo que tienen
tanta importancia las madres y las líneas maternas.

Si se permitiese el transplante de embriones, las
yeguas podrían competir durante más tiempo, puesto
que se podrían extraer embriones. Sin embargo, esto
devaluaría su linaje, pues habría muchos más
ejemplares.

La temporada reproductiva de esta raza es inversa
según el hemisferio. Es decir, en el hemisferio norte se
permiten las cubriciones desde el 15 de febrero al 15
de julio, mientras que en hemisferio sur, se llevan a

cabo durante el resto del año. Esto facilita que algunos
sementales sean explotados en ambos hemisferios. Al
no poder extraer semen para la inseminación, las

yeguas son desplazadas a la yeguada donde está estabulado
el semental elegido, lo que implica unos mayores
costes en desplazamientos, pensiones...
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  • El Pura Sangre Inglés

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    237 | carlos henche - 08/07/2008 @ 22:48:56 (GMT+1)
    Verdaderamente acertado.
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