Hemeroteca :: 01/05/2008
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Turf

Reportaje

Última actualización 30/04/2008@14:49:29 GMT+1
El dinero llama al dinero, y cuando el montante del talón salta hasta la séptima cifra, vale la pena cruzar hasta los confines del globo para que un caballo consiga saltar la banca

Texto y fotos: Jesús DE MIGUEL
Hay un puñado de carreras durante la temporada anual que pueden justificar cualquier inversión sobre un purasangre, pero casi ninguna está en Europa. La Dubai World Cup, con una dotación total de 6.000.000 de dólares, concentra en marzo a los mejores elementos de los cinco continentes. No dura ni dos minutos.

También al mundo del turf, o quizá habría que decir que al mundo del turf más que a ningún otro, ha llegado la globalización y lo ha hecho, en los últimos años, a golpe de dólar, de yen o de los ya famosos dirhams de los Emiratos Árabes Unidos. Cuando los fanáticos a este deporte dicen que un sólo minuto y medio de carrera vale por toda una temporada están hablando sólo del espectáculo porque, visto desde el punto de vista del propietario del caballo ganador, si la carrera pertenece al selecto grupo del que hablaremos a continuación puede valer no por toda una temporada sino por toda una vida. Cuando en 1981 el norteamericano hipódromo de Arlington Park, en Chicago, creó el Arlington Million, la primera carrera cuyo premio ascendía a esa mítica cifra de dólares, se dio el pistoletazo de salida para que los diferentes hipódromos de los cuatro continentes rivalizaran en ofrecer dotaciones cada vez mayores y convocar a sus recintos a los mejores caballos de todo el globo.

Aquél millón de dólares inaugural cayó del lado de uno de los mejores purasangres que se hayan visto galopar en Estados Unidos, el gran ‘John Henry’, pilotado aquel día por Bill Shoemaker, pero como primer ejemplo de que la suculenta bolsa estaba al alcance también de los modestos hípicos, aquella victoria llegó sólo después de que ‘John Henry’ alcanzara de finales a ‘The Bart’, que cotizaba 40/1. Y curiosamente la prueba no significó el comienzo de una gran bonanza económica para el hipódromo de Arlington, uno de los seis operativos en los alrededores de Chicago, que pasó en los años siguientes penurias que incluyeron incluso un devastador incendio en 1985.

La aparición de nuevos mundos
El aumento de las dotaciones de los premios coincidió en los años 80 con la explosión de las cifras que las obras de arte, concretamente la pintura y en especial la impresionista, tuvo en las casas de subastas. Coincidió también con el definitivo impulso del turismo como un acontecimiento global, siendo cada vez más activa la búsqueda del mayor número de turistas por parte de los más extravagantes destinos, de lo que no estuvo nada ajena la explosión de carreras que muy pronto dejaron atrás al norteamericano Arlington con su, muy pronto, humilde millón.

Y el anzuelo de los cheques lo echaron, a partir de entonces, los países emergentes en el mundillo del turf. No aquéllos como Inglaterra o Francia, donde las carreras de caballos habían nacido y desarrollado durante siglos tal y como las conocemos hoy en día, sino precisamente en muchas ocasiones las colonias ultramarinas adonde el Imperialismo de la Edad Moderna llevó, también, el que entonces era más de lo que haya sido nunca el Deporte de Reyes.

En el año 2006, ninguna de las 20 carreras con mayor dotación en todo el globo terráqueo se disputó en Europa. Los campeones fueron los asiáticos; sólo en Japón, hasta 11 carreras repartieron cada una más de un millón y medio de euros. Australia organizó 3 de estas veinte y 5 se disputaron en Hong Kong. Una sola jornada de carreras, la Breeders’ Cup, concentró las 8 carreras más ricas organizadas en Estados Unidos. El Derby de Epsom, durante dos siglos la carrera más famosa que se disputaba en cualquier pista del mundo, seguía en 2007 sin alcanzar el listado de las 10 más dotadas; entró el selecto grupo de las 20, pero sólo debido a la consistencia de la libra esterlina.

Pero la libra esterlina e incluso el euro van perdiendo la batalla a la hora de convencer a los propietarios de los corceles más rápidos del mundo para que les lleven a competir a sus hipódromos. El prestigio de ganar en el glamuroso mitin de Royal Ascot no va a disminuir a corto plazo, o quizá nunca, pero para aquellos que tengan a un verdadero campeón a escala global no será una decisión fácil optar por engalanar el currículo de su purasangre si para ello hay que exponerse a ganar la mitad de lo ofrecido en otras latitudes que con el desarrollo de los transportes están ya a la vuelta de la esquina.

Dubai, en el corazón
La familia Maktoum, gobernantes de uno de los pequeños emiratos petroleros concentrados políticamente en las siglas EAU, fue una de las muchas grandes estirpes de Oriente Medio que educó a sus miembros en las más prestigiosas universidades británicas. Para el mundo de las ciencias no hay una más seductora que Cambridge. Y Cambridge está a escasamente 30 kilómetros de Newmarket, la meca del turf mundial, la A, la B y probablemente la C de este deporte. Allí aquellos ricos herederos dubaitíes conocieron las carreras de caballos y concibieron la creación de una cuadra de purasangres a nivel planetario que albergara caballos de leyenda. Paralelamente, soñaron que también su país sería una meca de todo aquello que el dinero pueda conseguir: turismo de lujo en islas artificiales, un país concebido como un inmenso centro de negocios y ocio... Y carreras, con los mejores galopadores que pudieran juntarse en una misma pista. A principios de los 80 comenzaron a ganar sus primeras grandes pruebas en Inglaterra con caballos entrenados localmente pero el centro de entrenamiento de Al Quoz en Dubai ya estaba en marcha. Cuando en 1994 la yegua ‘Balanchine’ consiguió vencer en el Oaks de Epsom tras haber pasado el invierno en Dubai, un hito repetido dos años más tarde en el Derby con la victoria de ‘Lammtarra’, uno de los mitos vivientes de nuestra era, había quedado claro que en el Golfo Pérsico había algo más para los caballos de carreras que polvo y turbantes.

El poder de ‘Cigar’
Pero hay algunas cosas que en este deporte sólo ocurren cuando entran en escena los grandes caballos. A finales de 1995, no había un caballo en todo el universo con el poder de convocatoria del norteamericano ‘Cigar’, que en vez de pienso y heno comía Grupos I, la máxima categoría de las carreras. El más deliciosamente terco de los hermanos Maktoum, el Sheik Mohammed, ideó entonces una prueba con el objetivo principal de que el mundo viera a ‘Cigar’ corriendo, y ganando, en su país: la Dubai World Cup. El emirato corrió con los gastos de transporte de todos los participantes, 11, venidos de Estados Unidos, Europa, Japón y Australia. La bolsa, 2.400.000 de dólares para el primero. ‘Cigar’ ganó por sólo medio cuerpo de ventaja a su compatriota ‘Soul of the Matter’ y ya ningún aficionado a este deporte dudó a la hora de poner a Dubai en el mapa... ¡Incluso siendo un país en el que las apuestas están prohibidas por ley!

El secreto de la Dubai Cup
La Dubai World Cup no es una carrera aislada: en la misma jornada, el último sábado de marzo, se corren a modo de “calentamiento” la segunda y la tercera carreras más caras del mundo, la Dubai Duty Free y la Sheema Classic, cada una con una dotación total de 5 millones de dólares. Aunque con el declive del dólar estas pruebas se están devaluando paulatinamente. En las dos últimas ediciones el premio se ha mantenido intacto pero al mismo tiempo ha perdido un 12 por ciento de su valor en las divisas con respecto a las monedas fuertes europeas. Así que todos sabemos que los Maktoum van a tardar poco en adelantarse a sus improbables rivales aumentando la dotación de su carrera principal quizá hasta los 10.000.000$ para 2010, con la disputa de la multimillonaria jornada en el nuevo Hipódromo de Meydan, ahora en construcción.

Objetivo: el país nipón
La temporada en el emirato petrolero, conocida como el Dubai Carnival, es corta, escasamente los primeros tres meses del año. Así que para un caballo de carreras el país más rentable en el que vivir es Japón, cuya Japan Cup es la quinta más generosa de la tierra (4.483.001 de premios totales) pero que sobre todo tiene un programa anual que es una verdadera lluvia de yenes. Sin tener que desplazarse fuera de sus islas, los cada vez mejores purasangres nipones, fruto de un enorme desarrollo en las últimas décadas, pueden convertirse en caballos con mejor cuenta corriente que sus rivales de otras latitudes. En 2006, el considerado por los propios nipones como el mejor caballo nunca nacido en el país, ‘Deep Impact’, se adjudicó sin salir de sus propias pistas dos carreras incluidas entre las diez más ricas de ese año, embolsándose sólo en ese par de salidas unos dos millones y medio de dólares. Su calidad no parecía tener límites por lo que favoreciendo lo que podía calificarse de auténtica batalla de los continentes, sus responsables lo llevaron al Arco del Triunfo parisino, donde su tercer puesto no terminó de convencer a los miles de japoneses que viajaron a apoyarle. Cuando se retiró a finales de ese año, sus ganancias totales tras tres campañas de competición ascendía, por seguir hablando de dólares americanos, a más de 15.000.000, aunque bastante poca cosa en comparación con el montante económico de la operación de su paso a la yeguada.

Al año siguiente, 2007, fue el turno de otro descendiente de ‘Sunday Silence’, el semental cuya progenie ha hecho subir él sólo un nivel de calidad a toda una generación de caballos japoneses. Su nieto materno ‘Admire Moon’ venció tanto en la Japan Cup como en otra de las gemas niponas, el Takarazuka Kinen, además de imponerse en Dubai en la Duty Free: unos 5 millones de dólares por recorrer nada más, aunque de la forma más adecuada posible, un total de 6.400 metros.

SUMARIOS

Sumario 1:
La Dubai World Cup, con una dotación total de 6.000.000 de dólares, concentra en marzo a los mejores elementos de los cinco continentes. No dura ni dos minutos

Sumario 2:
Para un caballo de carreras el país más rentable en el que vivir es Japón, cuya Japan Cup es la quinta más generosa de la tierra (4.483.001 de premios totales). Además tiene un programa anual que es una verdadera lluvia de yenes


Para recuadrar
CARRERA DOTACIÓN ($) HIPÓDROMO GANADOR 2007 MES DISTANCIA
Emirates Airline Dubai World Cup $6.000.000 Nad Al Sheba (Dubai) ‘Invasor’ Marzo 2000m
Dubai Duty Free $5.000.000 Nad Al Sheba (Dubai) ‘Admire Moon’ Marzo 1777m
Nakheel Dubai Sheema Classic $5.000.000 Nad Al Sheba (Dubai) ‘Vegeance of Rain’ Marzo 2400m
Breeder's Cup Classic - Dodge $5.000.000 Monmouth Park (EE.UU.) ‘Curlin’ Octubre 2000m
Japan Cup $4.483.001 Tokyo (Japón) ‘Admire Moon’ Noviembre 2400m
Melbourne Cup $3.947.500 Flemington (Australia) ‘Efficent’ Noviembre 3200m
Arima Kinen Grand Prix $3.221.710 Nakayama (Japón) ‘Matsurida Gogh’ Diciembre 2500m
John Deere Breeder's Cup Turf $3.000.000 Monmouth Park (EE.UU.) ‘English Channel’ Octubre 2400m
Prix de l'Arc de Triomphe $2.640.200 Longchamp (Francia) ‘Dylan Thomas’ Octubre 2400m
Cathay Pacific Hong Kong Cup $2.571.256 Sha Tin (Hong Kong) ‘Ramonti’ Diciembre 2000m
Vodafone Epsom Derby $2.447.500 Epsom (Inglaterra) ‘Authorized’ Junio 2500m
Tattersall's Cox Plate $2.447.450 Mooney Valley (Australia) ‘El Segundo’ Octubre 2040m
Takarazuka Kinen $2.365.949 Hanshin (Japón) ‘Admire Moon’ Junio 2200m
Tenno Sho (Primavera) $2.365.949 Kyoto (Japón) ‘Meisho Samson’ Abril 3200m
Tenno Sho (Otoño) $2.365.949 Tokyo (Japón) ‘Meisho Samson’ Octubre 2000m
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