Razas
Última actualización 31/01/2008@09:56:53 GMT+1
Viajamos hasta Escocia para rescatar uno de los caballos más llamativos de las razas ecuestres. El Clydesdale o caballo de tiro ha conseguido, no sin apuros, sobrevivir a la llegada del tractor. Hoy goza de una salud más fuerte aunque todos los esfuerzos son pocos.
Hablando de caballos, esta raza es la joya de la corona de Escocia. Estamos hablando de la raza nativa de Lanarkshire, condado escocés que se dividía en tres subcondados separados: alto, central y bajo, hasta la promulgación del Acta de Gobierno Local (de Escocia) de 1889. Estamos en el corazón de Escocia y en las cercanías de Glasgow. Pocas ciudades simbolizan como ésta el espíritu industrial de las Highlands.
La ciudad de Glasgow es parte de Lanarkshire que, antiguamente, recibía el nombre de Clydesdale. Básicamente, la historia de esta raza data de mitad del siglo XVIII, cuando los caballos nativos de Lanarkshire fueron mejorados en un enorme esfuerzo por conseguir mayor peso y potencia, mediante sementales flamencos. El objetivo era claro: fuerza y potencia a disposición del trabajo.
A principios del siglo XVIII, los descendientes de estos pequeños y robustos caballos escoceses se cruzaron con sementales importados de Flandes y dieron origen a un tipo de caballo más grande y pesado. Era una cuestión de necesidad. Había que buscar un animal, apropiado para transportar carbón y otras mercancías. Además, se necesitaba un “sujeto” que fuera útil para toda clase de trabajos agrícolas.
Este equino fue criado no sólo para ayudar en las necesidades de los granjeros, sino también en las demandas de comercio de las cuencas mineras de Lanarkshire y para todo tipo de transporte pesado en las transitadas calles de Glasgow. Debido a su buenísima reputación, su utilización pronto se extendió a lo largo de toda Escocia y el norte de Inglaterra. El comercio es un motivo más que suficiente para un nuevo estilo de industria.
Preparado para la batalla
Los caballos pesados eran originalmente usados para el transporte de artillería en la batalla. Los granjeros escoceses comenzaron después a cruzar los sementales ingleses y flamencos con las yeguas más pequeñas del lugar. Así, de esta forma, surgió un poderoso caballo de zancada larga y considerable casco, perfecto para trabajar en las tierras blandas de las granjas escocesas.
A finales del siglo XIX la popularidad del Clydesdale aumentó mucho, llegando a cantidades de exportación considerables a los países de la Commowealth británica, como Australia, Nueva Zelanda y Canadá, así como los Estados Unidos. Las necesidades eran muy parejas y los criadores buscaban efectividad. Cabe señalar que durante esta época este equino comenzó a adquirir la conformación que hoy en día conocemos, tomando el nombre de la región de cría.
El proceso no fue fácil. Los propietarios arrendaban a los sementales para dar cría con las yeguas locales y de esta manera fijaron la raza en la zona. Su carácter y temperamento le dio popularidad y, poco a poco, reemplazó al Shire como caballo de tiro preferido.
En el año 1877 se establece la Clydesdale Horse Society para fomentar la cría. Su temperamento y su disposición hacia el trabajo lo han convertido en el favorito en todos los lugares del mundo. Por desgracia, la parte burocrática iba muy por detrás de la parte efectiva. Cuando se logró fijar la institución, comenzaron a surgir las máquinas, lo que supuso que los caballos pasaran a ocupar un segundo plano. La revolución del automóvil iba a transformar el aspecto del mundo rural inglés.
El Clydesdale vivió un aumento de popularidad en los últimos años del siglo XX. Aunque ha sido reemplazado por el tractor en la mayoría de las granjas, este amado caballo todavía trabaja en agricultura o en trabajos forestales cuando no se puede o no se quiere utilizar el tan socorrido tractor.
Primer semental importado
Ya en el siglo XVIII, existían las modas. El primer semental importado por el Duque Sexto de Hamilton era de color marrón. En esos momentos John Paterson de Lochlyloch trajo a Inglaterra un semental flamenco negro con la cara blanca y algunas manchas blancas en sus patas. La empresa y la línea Lochlyloch se hizo rápidamente famosa y buscada por las ferias de la región por la evidente mejora en los potros y potrancas.
El siguiente caballo en conseguir récords fue ‘Balza’, un semental negro de unos 163 centímetros con una marca blanca en la cara, perteneciente a Mr. Scott de Carstairs. Poco a poco, se iban fijando las cualidades de la raza. En 1782 ‘Blaze’ ganó el primer premio en la feria de Edimburgo y realizó un buen servicio en Lanarkshire durante años. No se sabía nada de sus antecedentes, pero la impresión producida por su aspecto, estilo y resultado era impactante. Para muchos era un caballo de sangre caliente un tanto tuneado.
El siguiente paso les condujo a registrar los pedigrís, que comienza tras el desarrollo de una historia que a continuación les detallamos. En 1808 tuvo lugar en Shott Hill Mills, en Carstairs, una feria donde Mr. Clarkson se deshizo de varios ejemplares que tenía en su granja. Mr. Somerville, propietario de Lampits Farm, en Carstairs, le compró un gran potro de dos años, el cual sería uno de los mejores sementales en los siguientes años en la región.
Mr. Clarkson era pariente de John Paterson de Lochkyloch, el importador del semental flamenco, y Mr. Somerville tenía una buena razón para pensar que ese semental aparecía en el árbol genealógico del mencionado potro.
Dicho potro produciría numerosas crías, entre ellas el famoso ‘Thompson Black Horse’ o ‘Glancer’, que se encuentra en la mayoría de los pedigrís que existen hoy en día.
‘Glancer’ el poderoso
‘Glancer’ tenía ya el marcado color blanco de las patas traseras y se le describe como “un caballo con un pecho poderoso y fuerte, sobre unas gruesas y cortas patas, con una estructura ósea muy marcada y todo ello adornado por una bonita y sedosa crin”. La yegua de Lampits tuvo a ‘Farmers Fancy’ y ‘Glancer I’, y algunos creen que el frecuente apareamiento de los descendientes de estos dos caballos ha dado un resultado beneficioso para la raza.
Yeguas de renombre fueron ‘Peggy’, ‘Kate’ y ‘Jean’. ‘Jean’ tuvo una potranca en 1860, la famosa ‘Keir Peggy’, poderosa y muy oscura de pelaje. Por otro lado, ‘Peggy’, además de tener cinco potrancas, tuvo cuatro potros, uno de los cuales fue ‘Darnley’, un bonito zaino con poco pelo blanco. Entre las crías más famosas de ‘Darnley’ estaban ‘Mac Gregor’, ‘Top Gallant’ y ‘Flashwood’. El hijo más destacado de ‘Top Gallant’ fue ‘Sir Everard’, quien a su vez fue el padre de ‘Baron´s Pride’ (Orgullo del Barón).
‘Baron´s Pride’ tuvo como descendiente a una de las crías más famosas de la raza, ‘Baron de Buchlyvie’. Criado por William Mckeich en Ayr y nacido en 1900 de la yegua ‘Young Maybloom’. Esta fue vendida en subasta pública en diciembre de 1911 a William Dunlop de Dunure Mains por 9.500 libras, cuyo equivalente de venta actual sería 275.000 libras.
Caballo de guerra
En su época de mayor éxito, Escocia tenía unos 140.000 caballos trabajando en el campo, además de un número desconocido en las ciudades y las villas. La mayoría de ellos eran de la raza Clydesdale. El mejor año fue 1911 cuando 1.617 sementales fueron exportados. Tres años más tarde, los Clydesdale fueron reclutados por el ejército para servir en la Primera Guerra Mundial. Se sabe que entre 1850 y 1880 un gran número de los mejores sementales y algunas buenas yeguas se exportaron anualmente, principalmente a Australia y Nueva Zelanda. Fue, de todas formas, tras la fundación del Stud book, cuando las exportaciones comenzaron a ser por centenares de ejemplares. Se emitieron 20.183 certificados de exportación por la Sociedad, siendo los países destinatarios, no solamente las colonias, sino también zonas de América del Norte, América del Sur, Rusia, Italia y Austria.
En algunos lugares del mundo, el cambio de fortuna de esta raza llegó tras la finalización de la Gran Guerra. En Australia se impuso el tractor en 1920 y en numerosos casos se dejó a los caballos en libertad. El Clydesdale también jugó un decisivo papel en Inglaterra. En 1946, más de 200 ejemplares de esta raza recibieron su licencia y trabajaron allí. No obstante, luego el número bajó considerablemente a ochenta.
En peligro de extinción
Con la guerra llegaron los tiempos difíciles. Las condiciones en las que estaba Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial hizo necesaria llevar la agricultura a su punto más alto en cuanto a productividad, lo cual podría sólo conseguirse con el uso extendido del tractor. Los caballos fueron sustituidos por máquinas. Las necesidades agrícolas eran muy distintas y la productividad del campo necesitaba una mayor efectividad.
Durante los años sesenta y setenta, los números menguaron y en 1975 el Clydesdale fue clasificado por la Fundación para la Supervivencia de las razas poco frecuentes como “vulnerable”. Con el inevitable paso de los años y el crecimiento de otras razas, hoy en día se clasifica como “en peligro de extinción”.
El Clydesdale actual
Este Clydesdale contemporáneo se diferencia mucho de aquel de finales del siglo XVIII. Eso es evidente en muchos detalles. El más llamativo es que el actual tiene más pelo blanco. El caballo ha sido modificado por los criadores al ir mezclando líneas de sangre nueva de vez en cuando.
Hay que admitir que el Clydesdale y el Shire (éste es su equivalente en las regiones inglesas) han sido interrelacionados en beneficio de ambas razas, aunque hoy en día se pueda diferenciar claramente cada cual. Los criadores del Clydesdale han usado al Shire para proporcionar al primero algo más de talla y el color blanco de las patas que se observa en la actualidad. Una vez que se ha perfeccionado este aspecto, el Shire se ha beneficiado del Clydesdale para conseguir un aspecto en las patas más sedoso, así como para eliminar los problemas de piel que tenía en sus patas traseras.
Según se ha ido introduciendo el color blanco y considerando que la genética no es una ciencia exacta, el pelo blanco ha aparecido ocasionalmente en el cuerpo del animal otorgándole una tonalidad ruana. Los puristas han desaprobado estos animales porque consideraban que un color sólido es el más adecuado. De cualquier forma, la mayoría de la gente opina que un buen caballo no puede tener un mal color, por lo que los caballos ruanos y con manchas blancas en el cuerpo son aceptados.
Los caballos actuales son también más grandes que sus homólogos originales: 1,73 metros de alzada aproximadamente. A pesar de su tamaño no es un animal grande, desgarbado y feo, sino un caballo de calidad, con cabeza fina, ojos inteligentes, excelente paso y fluidez de movimientos. Además, poseen el más maravilloso y voluntarioso temperamento y personalizan a la perfección las palabras “gigante delicado”.
El Clydesdale es una raza poco común, clasificada “en riesgo de extinción” por la Oficina de la supervivencia de razas poco comunes. De cualquier modo, habiendo tocado fondo en los años 60 y 70, actualmente existen más personas criando este maravilloso animal y el número de ejemplares va creciendo muy despacio.
Texto: Manuel HORCAJO
Fotos: Nauta PRESS
Símbolo del transporte
La versatilidad de esta raza se hace evidente por el aumento de actividades equinas para las que es usado. Popular en el transporte, el Clydesdale es muy adecuado para ello y siempre atrae la admiración del público. Los desfiles callejeros nunca están completos sin la elevada zancada del Clydesdale. Bajo la silla, el Clydesdale demuestra sus virtudes en muchos ejercicios, incluido su disposición en saltos, sobretodo en acciones de caza. También sigue siendo útil como caballo de tiro, y últimamente, incluso para monta terapéutica de niños. Como en el caso de otras muchas razas, la crianza y el espectáculo forman parte del negocio con el Clydesdale. Los criadores exhiben sus caballos en eventos deportivos rurales y en toda clase de ferias y encuentros tradicionales.
Caballo y negocio
En la actualidad, la mayoría de los Clydesdale, a lo ancho del mundo, son mantenidos para la cría y el espectáculo, no teniendo que trabajar para poder vivir. Si se acude a cualquier criador del Reino Unido, se encontrará una granja familiar, donde los caballos son descendientes de aquellos que llevaron la granja. Ellos no están ahí para ganarse una manutención, como las vacas lecheras o las ovejas con las que comparten terreno. Están ahí para ser criados y mostrados en las ferias de agricultura de verano.
Evidentemente, son un hobby (muy caro) para el granjero. El poder de estos animales es muy reconocido y cada vez más gente los utiliza como arrastre de carros publicitarios, como ocurre con las compañías de whisky. Ayuntamientos de ciudades como Aberdeen, Glasgow o Dundee los utilizan como herramientas publicitarias en la ciudad y los parques. También se ha unido a la moda de la industria de las bodas, llevando a la novia hasta las iglesias vestida con los más elegantes atuendos. Por otro lado, también están desempeñando un importante papel en el mundo ecologista, que opta por volver al poder del caballo, evitando el gasto y la contaminación innecesaria, en aquellos casos que sea realmente posible. También se ven frecuentemente en espectáculos de circo y cada vez son más tratados como cualquier raza, pudiendo ser vistos en espectáculos como otros cualesquiera, así como en eventos de saltos, pues poseen la elasticidad, el ímpetu y la calidad de movimientos necesarios para ser buenos saltadores.
Popularidad creciente
El prestigio del Clydesdale crece continuamente en la década de los noventa. Aunque sólo hay unas 700 yeguas y 100 sementales registrados en el Reino Unido, cada vez existen más personas que utilizan este animal para espectáculos y para el trabajo de granja, e incluso carreras. La gente que admira a este caballo no sólo está redescubriendo los pasos de la raza sino que también mantienen las tradiciones que comenzaron hace más de cien años. El Clydesdale se tiene mayormente por placer. Su gracia y su vigor son aspectos refrescantes en esta época tan mecanizada. La época de ferias es una época muy atareada y la entrada de los Clydesadle es cada vez mayor, supone un soplo de aire fresco.
La feria del Clydesdale
The Royal Highland Show es una de las ferias más importantes del Clydesdale y en ella el máximo premio es la copa Cawdor, que se otorga a la mejor hembra. La copa Cawdor al mejor macho se otorga en la feria nacional del semental cada primavera. El Clydesdale atrae a gran número de público. Pero también hay espectáculos de invierno, como la muestra de potros, en la que se muestran los nuevos talentos que están por venir. Desde 1982 se concede a la Sociedad una ayuda para la mejora de la raza por parte del Horse Betting Levy Board. Esta ayuda se usa para fundar el Stallion Permium Scheme, donde un máximo de dieciséis sementales son candidatos a recibir una prima demostrando que tienen cuatro o más potros registrados en el Stud Book. La prima es también en beneficio de los criadores que registran a los potros. En estas ferias se lleva también un control de ADN para saber que los pedigrís son correctos.
No feet, no horse
Hembra o macho, el Clydesdale debe ser bonito, pesado y poderoso, pero con alegría en el trote dando una sensación de calidad y fuerza más que de mole y desgarbo.
No feet, no horse es un antiguo dicho que se aplica con una fuerza especial al Clydesdale. El jurado espera ver pezuñas abiertas y redondas como el mazo de un albañil, las cabezas de los cascos deben ser anchas y ligeras, sin apariencia de dureza. La pluma (o pelo) de las patas es un punto de belleza de la raza.
Juzgar estos animales es todo un arte. Los jueces británicos daban más importancia a lo sedoso de las crines que los del otro lado del Atlántico. Las cuartillas (parte de la patas) deben ser largas y describir un ángulo de 45 grados desde la cabeza del casco hasta el espolón. Las patas delanteras deben estar en línea con los hombros, verticales y rectas desde el hombro hasta el espolón.
No debe haber ninguna apertura en las rodillas y ninguna tendencia patizamba (hacia dentro). Las patas traseras deben estar juntas con los puntos de los corvejones hacia dentro en lugar de hacia fuera. Un Clydesdale debe tener una frente clara, ancha entre los ojos y un perfil plano, hocico ancho, gran nariz, claros, brillantes e inteligentes ojos, y un largo y bien arqueado cuello saliente de un hombro oblicuo con la cruz alta. El lomo debe ser corto y fuerte. Los cuartos deben ser largos y musculosos, después de todo es un caballo de tiro.
Los colores más comunes son zaíno y marrón con marcas blancas, aunque ocasionalmente también se han visto negros, grises, ruanos y castaños. Las marcas blancas son características, siendo excepcional ver a un Clydesdale sin la cara blanca o bastante color blanco en las patas. En posición de descanso un juez puede ver si el caballo está equilibrado.
En el paso y en el trote, si se le mira desde atrás, las pezuñas deben ser levantadas con claridad. La decisión final se basa en la firmeza, tamaño y acción, no en aspectos específicos; en la presentación general del caballo. La presentación no puede hacer de un ejemplar pobre un ganador, pero sí un buen presentador puede sacar lo mejor de un caballo para el placer de los espectadores y orgullo de su propietario.
La radiografía
Altura: El Clydesdale puede crecer hasta 1,84 metros.
Peso: Entre 1.600 y 2.400 libras (como el coche escarabajo Volkswagen).
País de origen: Escocia, Gran Bretaña.
Color: La mayoría son zaínos o marrones, pero pueden ser también alazanes o negros. Es común encontrar también ruanos (con pelo blanco entre medias). También los hay con el rostro blanco con manchas y las cuatro patas blancas, aunque también se ven patas negras.
Alzada: Los machos alcanzan entre 1,72 y 1,81 y las yeguas entre 1,61 y 1,73.
Dorso: Corto.
Tórax: Elástico.
Cuartos traseros: Potentes y muy musculosos.
Extremidades: Rectas y peludas.
Perfil de la cara: Convexo.
Temperamento: Es dócil, voluntarioso y siempre dispuesto a complacer.
Aires: Elegante y levanta los cascos con fuerza en cada tranco, de manera que una persona situada detrás puede ver el brillo de sus herraduras. Las extremidades son rectas y están bien remetidas bajo el masivo cuerpo, lo que confiere elevación a los aires del caballo en movimiento.
Las claves del Clydesdale
¿Qué es un Clydesdale?
Es un caballo de tiro bello y bien construido, que posee una enorme presencia. No es excesivamente musculoso, y un ejemplar perfecto debe dar impresión de gran actividad y fuerza, sin ser demasiado corpulento.
¿Por qué tienen tanto pelo en las patas?
Este pelo, denominado pluma o polainas en la parte superior de los cascos, servía originariamente para proteger las patas. Actualmente su función es más estética.
¿Cuánto peso puede arrastrar?
Depende, pero puede arrastrar varias veces su propio peso, por lo que es muy popular contemplarlo en las ciudades arrastrando coches de mercancías.
¿Cuál es el tamaño del casco?
El Clydesdale es conocido por el tamaño de su casco. La herradura tiene el tamaño aproximado de un plato de cena. El casco de un caballo de carreras es más o menos la mitad.
¿Cuánto come?
Este factor dependerá de su edad y del trabajo que realice. Puede comer entre 10 y 15 kilogramos de heno y de 2 a 6 kilogramos de pienso en animales adultos.
Índice de natalidad
Estados Unidos tiene el mayor número de Clydesdale, junto con Canadá, Gran Bretaña y Australia. Anualmente se registran una media de 600 caballos en Norteamérica.
¿Cuál es su precio?
El precio varía en función del pedigrí, la calidad, la talla, la edad o el color. Algunos se pueden conseguir por 2.500 euros, pero su precio medio ronda en torno a los 4.000 y 5.000 euros. Los mejores alcanzan precios cercanos a los 20.000 euros.
Información complementaria
En primavera y otoño se pueden ver muchos caballos de esta raza en las ferias. Cada mes de abril, los criadores de Clydesdale de Estados Unidos se reúnen anualmente y conducen la Feria Nacional de Clydesdale en Springfield, la mayor muestra del mundo de este caballo, con unos 200 Clydesdale catalogados cada año. Durante la misma se puede asistir a seminarios educacionales.
Direcciones de interés
www.clydesdalehorsesociety.com
www.shiresandclydesdale.com
www.clydesdalehorses.co.uk
www.worldclydesdaleshow.com
www.thegreatclydesdalemigration.com
www.westhighlandheavyhorses.com