Hemeroteca :: 01/09/2007
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Razas
Última actualización 01/09/2007@00:00:00 GMT+1
Napoleón quiso quemar las cuadras húngaras de caballos árabes, pero no lo consiguió porque lograron esconderse. Esto cuenta la leyenda. Hoy día, no hay leyenda que valga. El caballo Shagya está vivo y además se ha hecho un hueco en el deporte internacional
Todo comenzó hace casi doscientos años, en la incansable búsqueda en territorio húngaro de un caballo resistente apto para las artes militares, el enganche y las labores propias del campo. El consumo de caballos era ingente tras los acontecimientos bélicos de los siglos XVII y XVIII y la caballería era una gran arma táctica. Entre caballos españoles tomados como rehenes, algunos sementales traídos de Siria y otras yeguas importadas del lejano Oriente formaron los cimientos de una nueva raza.

Un caballo robusto, fuerte, austero y sumamente polivalente. El nombre Shagya le daba un toque exótico. Sus recientes éxitos en los Juegos Ecuestres de Aachen, con ‘Hungarés’, y la monta de Miguel Vila han despertado un interés creciente en la vieja Europa.

El primer lugar donde vemos un claro interés por el Shagya es en Mezohegyes, en 1785. Estábamos ante una necesidad militar. Fue la yeguada de Bábolna la responsable del desarrollo de esta raza, una yeguada de base estatal, bajo la protección del Emperador José II y símbolo de la Hungría Imperial, fundada en el año 1789 por el comandante Joseph Csekonics, y situada muy próxima de la frontera entre Austria y Eslovaquia.

Se estaban creando distintas bases de animales para abastecer las necesidades de la caballería y el ejército. En esta yeguada se apareaban los caballos sementales procedentes de Oriente con las yeguas de la raza Transilvánica seleccionadas para la doma y que habían destacado para la caballería por su resistencia, coraje y tenacidad.

Shagya, el patriarca
En todas razas existe un referente. Fue un semental beduino denominado ‘Shagya’, de poco más de 1,60 metros de alzada, que había sido importado procedente de Siria en el año 1836, el que se postuló como el más cualificado para la cría. El cruce dio un resultado tan satisfactorio y prometedor que la raza resultante recibió el nombre de caballos Árabes Shagya, como especial homenaje a su progenitor, una denominación que no fue reconocida oficialmente por la WAHO (World Arabian Horse Organization) hasta finalizada la última década de los ochenta. Otros sementales igualmente famosos, que hoy en día se incluyen en este árbol genealógico son ‘Gazal’, ‘Jussuf’, ‘Koheilan’, ‘O’Bajan’, ‘Silavy’ y ‘Amurath’.

Para el desarrollo y constitución de esta nueva raza tuvo capital importancia la necesidad de un animal con unas características tan completas, apto tanto para las artes militares, como para el enganche y las labores de campo. Bastante pronto, los Shagya se convirtieron en los caballos favoritos de los oficiales y su idoneidad para la monta acabarían por hacerlos famosos.

Orgullo húngaro
Una esplendorosa estatua ecuestre luce orgullosa en el patio de la yeguada en Bábolna en recuerdo a un caballo que, según cuenta la leyenda, fue propiedad de un soldado raso.

En teoría es el prototipo de esta raza. Su semblante, su arrogancia y su altanería dicen mucho de este tipo de caballo. Orgulloso, pero sumiso. Valiente, pero razonable…
Narra el mito que, durante una de las guerras contra los ejércitos de Napoleón, las tropas austro-húngaras se dispusieron a librar una batalla determinante. Cuando el caballo regresó solo y sin jinete a casa, inmediatamente se supo que Austria había sido derrotada. El animal realizó el camino de vuelta a galope tendido, así que los húngaros tuvieron el tiempo suficiente para esconder la totalidad de los caballos de la yeguada ante la inminente llegada del enemigo. Y cuando Napoleón, gran amante de los caballos árabes, entró en Bábolna para confiscar todos los caballos no encontraría ninguno. Los predecesores de los actuales Shagya habían sido puestos a salvo antes de que los furiosos franceses prendieran fuego a la yeguada.

No se puede entender el caballo Shagya sin Bábolna, una yeguada que tiene una extensión de unas 2.400 hectáreas y cuenta con varios complejos de edificios palaciegos, elegantes caballerizas con comederos de mármol, un picadero cuyo tejado destaca por una singular construcción de madera con ventanas de cristales tallados y vidrieras de vidrio y plomo. Un lugar tan bello que dice necesita sus imponentes arañas de cristal colgadas del techo. Además, la yeguada dispone de un hotel propio para que los visitantes puedan disfrutar del contacto directo con los animales.

También se puede destacar lo que en otro tiempo fue un casino para oficiales, ahora restaurado donde se encuentra el Bistro Kahefaz, así como el exclusivo restaurante Oetoefogat (o Enganche de Media Potencia), con salas destinadas a conferencias y un museo privado propiedad de la yeguada. En las visitas guiadas que se ofrecen en varios idiomas se da a conocer, entre otros detalles, la historia de Bábolna.

Otro enclave majestuoso es conocido por su caza y abundante pesca. En un ambiente pintoresco a orillas del lago se pueden alquilar, en el pueblecito de Oelboe, cabañas de caza construidas para este fin. Un precioso jardín botánico, el Arboretum, situado a la salida de la yeguada, incita a un paseo en coche de caballos con los tradicionales enganches húngaros de media potencia. Su acacia de 1710 es un orgullo para todos los visitantes y trabajadores de esta institución. Entre los más de quinientos árboles y arbustos, muchos de ellos exóticos, se encuentran placas conmemorativas de los más famosos progenitores de la raza de caballos Árabes Shagya.

Tradición Árabe
La yeguada de Bálbona la forman 280 caballos en total, de los cuales sesenta son yeguas de cría, nueve son sementales y el resto, potros. Aproximadamente la mitad son de pura raza y la otra, Purasangres Árabes. En la actualidad, los caballos Árabes Shagya también se crían con mucho éxito en otras yeguadas de la antigua monarquía del Danubio, como por ejemplo en Radautz.

Sin embargo, el mayor número de Shagyas se encuentra en Alemania. Aquí fue donde en la década de los setenta unos pocos criadores ambiciosos se aventuraron a introducir la raza en el mundo de la hípica. Hasta la fecha, su crianza se ha extendido ya a quince países de Europa, América del Norte y del Sur. Lamentablemente, en España tan solo hay unos pocos criadores de esta singular raza. Tamas Rombauer, director de todo el complejo, es consciente de las posibilidades de esta raza. Su capacidad de trabajo, su morfología y su corazón lo convierte en un animal perfecto para el ocio y para el deporte, sobre todo en la modalidad de Raid.

Propiedades del Shagya
Aunque la morfología condiciona algunos de los resultados, este equino puede disputar con éxito con los caballos de sangre caliente, en la Doma Clásica, el Salto de Obstáculos y, en particular, en la disciplina Raid. Con un carácter extremadamente dócil, es inteligente y posee aptitudes para la alta competición y como caballo para la familia.

Para Miguel Vila, reciente campeón del Mundo, varios de los caballos vinculados a ‘Hungares’ muestran las misma características. “Son caballos tranquilos, pero sumamente capacitados para el esfuerzo… Siempre van hacia delante, son incansables”.

Es un ejemplar que ha heredado la belleza de sus antepasados árabes. Sin embargo, tanto sus robustas extremidades, como su grupa musculosa o su cuello, perfectamente acoplado al tronco, son características dignas de preservar y que, por otra parte, ponen de manifiesto un cruce con caballos de origen centroeuropeos, como por ejemplo los Lipizzanos.

Bien por su apariencia externa, bien por su temperamento, el Shagya Árabe reúne todas las cualidades de un caballo de familia y de ocio, noble a la vez que robusto. Es idóneo para participar en concursos hípicos o para la caza del zorro e incluso para el enganche, donde demuestra su brío, más aún si es enganchado a la húngara.

Objetivo de la cría
Se puede afirmar que el gran objetivo de la crianza es un caballo que tiene las cualidades del Pura Sangre Árabe, pero que sobrepasa considerablemente las dimensiones del Pura Sangre en lo concerniente a su envergadura, alzada y diámetro de caña. Por eso, los Shagyas Árabes son muy apropiados para individuos de mayor tamaño y peso, ya sea como equinos de monta de gran resistencia para largas distancias y con talento natural para el salto, como caballo de enganche de gran carisma.

El Shagya Árabe se cría desde hace 200 años, según los parámetros anteriormente mencionados, lo que lo convierte en un valor añadido a su excelente pedigrí. Se trata de un caballo noble para toda la familia y para el jinete intrépido. Posee un buen carácter, es muy apegado a las personas, dócil y mantiene una intensa relación con sus dueños. Ya sea como caballo de monta, de salto, de enganche, de ocio, de caza, de larga distancia o de doma, el abanico de posibilidades del Shagya Árabe se adapta a cualquier necesidad.

El Shagya es un caballo tan versátil que no sobresale en nada pero que destaca en todas las especialidades: no es un especialista en ninguna disciplina en concreto, pero es capaz de cumplir con las más altas exigencias bajo las riendas de un jinete con experiencia.

Un simple examen de los pedigríes de los actuales caballos de competición, ‘Polarschnee’, ‘Corso’, ‘Milton’, ‘Rembrandt’ y ‘Askar’, nos revelará un punto en común: todos tienen uno o varios Shagya Árabes entre sus progenitores.

Dos bajo par
Recientemente destacan sobre todo los ejemplares ‘Bajar’ y ‘Gazal VII’ (además de su nieto ‘Bahdur ShA’), que causan furor. El propio ‘Bajar’ y sus descendientes ‘Ghazzir’ (ShA), ‘Babel’, ‘Bacchus Z’, hijo de una yegua de Holstein, ‘White Girl’ (Trak) y ‘Bouquet’ (AA), han dejado patente sus cualidades. Pero también ‘Raon Sha’ ha puesto de manifiesto de manera inequívoca su talento para el Salto. Junto a estas excelencias, hay que tener presente que el total de Shagyas Árabes no sobrepasa los 1.000 ejemplares en todo el mundo. Y sin embargo, el número de caballos distinguidos que tienen sangre árabe de Shagya es altísimo.

El ‘Shagya’ a la española
Los caballos están más vinculados a España de lo que piensan algunos. Una gran foto de la Reina Sofía acariciando a ‘Malik’ preside uno de los pasillos de Bábolna, y los amantes a los estudios genéticos vinculan con facilidad a los Shagya con los caballos españoles.

Aunque son escasos los criadores en España, tenemos algunos buenos ejemplos. En la carretera de Sevilla que se dirige hacia Córdoba existe una yeguada (AECCASh), llamada también Cerrillares, que tiene como objetivo fundamental dar a conocer esta raza de caballo árabe en España. A lo largo ya de muchos años y en más de catorce países dentro y fuera de Europa, el Shagya Árabe ha obtenido un gran número de premios en diversas disciplinas deportivas como el Raid, el Completo, Doma Clásica y Enganche.

Además, ejemplares de esta misma raza participaron en los Juegos Ecuestres Mundiales de Jerez y en la famosa Telvis Cup (EEUU), donde llegaba a triunfar un Shagya. La AECCASh es miembro colaborador de la Asociación Internacional Shagya (ISG) cuyos objetivos de difusión de esta raza y del procedimiento de crianza comparte.

Hungría y el turismo ecuestre
Los magiares se consideran una nación ecuestre y ostentan este distintivo con orgullo, ya que los caballos han jugado un importante papel en la historia de Hungría durante miles de años. Nuestros ancestros, que llegaron de las estepas de los Urales, conquistaron la Cuenca de los Cárpatos montados a caballo, y Europa tembló ante las flechas húngaras de sus jinetes arqueros.

Más tarde, los húsares húngaros mostraron su dominio equino haciéndose famosos en el siglo XV por su coraje, movilidad y velocidad de sus corceles en la guerra contra los turcos. La figura del húsar está profundamente arraigada en la mentalidad húngara; en el siglo XVIII, su prestigio le había convertido en el más popular de los soldados. Su uniforme decorativo, su porte y su conocimiento de la estrategia generaron todo un reconocimiento a su importancia en el mundo militar.

Actualmente, la hípica se ha convertido en un deporte donde los magiares han cosechado premios en todo el mundo, tanto en doma de exhibición como en carreras o saltos. Naturalmente, estos resultados no son fruto de la suerte: aparte de la milenaria tradición ecuestre de Hungría, el variado terreno del país proporciona unas condiciones ideales para practicar todo tipo de disciplinas de equitación, perfectas tanto para principiantes como para jinetes expertos, para quienes adoran largos recorridos o aquellos que prefieren el galope.

En Hungría, incluso los mejores jinetes pueden aprender algo nuevo. El famoso quinteto puszta que inspiró un cuadro mitológico a un reconocido pintor austriaco, fue hecho realidad en los años cincuenta de mano de un jinete húngaro que galopaba sobre cinco corceles al mismo tiempo. Actualmente, hay vaqueros que montan sobre once caballos a un galope frenético, mostrando así la perfecta sincronización entre el jinete y su montura.

Estos ranchos presentan el entorno perfecto para disfrutar de la naturaleza y la gastronomía autóctona de la mano de los mismos expertos criadores que mantienen la pureza de razas míticas como la lipizzana, que se cría en las inmediaciones de Szilváscárad, en las montañas de Bükk, al norte del país; los resistentes ejemplares de Kisbér, utilizados en el pasado como caballos militares; y los Shagya, ideales para la caza y las rutas ecuestres, que abundan en Bábolna y Radautz.

Texto: Manuel HORCAJO y Rafael NEIRA
Fotos: Nauta PRESS

SUMARIOS

Sumario 1:
En todas razas existe un referente. Fue un semental beduino denominado ‘Shagya’, de poco más de 1,60 metros de alzada, que había sido importado procedente de Siria en el año 1836, el que se postuló como el más cualificado para la cría

Sumario 2:
Para el desarrollo y la constitución de esta nueva raza tuvo capital importancia la necesidad de un animal con unas características tan completas, apto tanto para las artes militares, como para el enganche y las labores de campo

Sumario 3:
Su semblante, su arrogancia y su altanería dicen mucho de este tipo de caballo. Orgulloso, pero sumiso. Valiente, pero razonable…

Sumario 4:
El mayor número de Shagyas se encuentra en Alemania. Aquí fue donde en la década de los setenta unos pocos criadores ambiciosos se aventuraron a introducir la raza en el mundo de la hípica

Sumario 5:
Bien por su apariencia externa, bien por su temperamento, el Shagya Árabe reúne todas las cualidades de un caballo de familia y de ocio, noble a la vez que robusto. Es idóneo para participar en concursos hípicos o para la caza del zorro e incluso para el enganche

Sumario 6:
Los caballos están más vinculados a España de lo que piensan algunos. Una gran foto de la Reina Sofía acariciando a ‘Malik’ preside uno de los pasillos de Bábolna, y los amantes a los estudios genéticos vinculan con facilidad a los Shagya con los caballos españoles

La Radiografía
Los Shagya poseen una silueta inconfundible similar a la del Árabe Pura Sangre, del que descienden por línea recta.

Alzada: Sobre 1,53 a 1,60 metros.

Capa: La dominante es la torda, pero pueden darse todos los colores del árabe, inclusive el negro.

Crianza: Se da en Hungría, Europa Central y Oriental.

Aptitudes: Es un caballo muy versátil, que se adapta bien a todas las actividades; es óptimo como caballo militar, aunque también es empleado para el tiro ligero. Su porte es noble y sus movimientos, desenvueltos; es excelente como caballo de campo y de ejercicios de alta escuela.

Carácter: Vivaz, inteligente, veloz y robusto.

Cabeza: Expresiva.

Cuello: Bien formado, con el perfil superior destacado.

Cola: Alzada.

Grupa: Larga.

Linaje: Se remonta a las antiguas razas negras de Hungría y Transilvania, que merecieron fama por su velocidad, coraje, resistencia y descendían del Tarpan, cruzados con sementales árabes.

Otras características: Coordinación dinámica y elástica de movimientos en los tres aires fundamentales.


Direcciones de interés
  • Asociación Internacional de Shagya Árabe (ISG), Ziegelhuette 37, D 91284 Neuhaus (Alemania)

Tel: +49(9156) 929510
Fax: +49(9156) 929533
info@shagya-isg.de
SEDE: Ziegelhuette 37, 91284 Neuhaus
Tel : +49(9156)929510
Fax +49(9156)929533
Info@shagya-isg.de
  • AECCASH (Asociación Española de Criadores de Caballos Árabes Shagya).

Sede: Finca Los Cerrillares, Carretera Las Navas, Kilómetro 17, apartado de correos 41479. Teléfono: 659 412444
Email: dragatha@telefonica.es

Asociaciones Nacionales
  • Hungría: MALE Bábolna RT, Mészaros ut 1, Hu-2943 Bábolna

Asociación Húngara de Caballos de Pura Sangre Árabe, Angloárabe y Shagya
Dir.Tamas Rombauer, Hu-2943 Bábolna


Los padres de la raza
‘O´Bajan’ (1880- 1910)

Bajo una acacia plantada en 1710 se levanta una placa conmemorativa de este gran caballo. Fue traído desde Siria en 1885, desde una pequeña población llamada Tell El Kelach. Su padre se llamaba ‘O´Bajan’ y su madre ‘Manechie’. Fueron pagados 6.000 francos en su compra en 1885. Con 312 hijos, de los cuales quedaron 56 madres reproductoras, se convirtió en uno de los animales más importantes de las líneas de Shagya. Entre sus crías más famosas encontramos ‘Hengst O´Bajan I’, ‘Hengst O´Bajan VI’ y el delicado y perfecto ‘Hengst O´Bajan VII’.

‘Hungares’
Pocos caballos han dado más momentos de gloria a la hípica española como este pequeño tordo traído de Hungría, llamado ‘Hungares’ y que nos permitió conseguir la medalla de oro en los Juegos Ecuestres de Aachen en el 2006. La leyenda cuenta que el caballo vino a España casi de rebote. Unos cuentan que el caballo vino para rellenar un camión, otros que el caballo estaba fuera de Bábolna, porque ya había sido castrado… Todos los héroes necesitan una leyenda.


Entrevista
Donatha Agatha Schirmeisen Eckloff, ganadera


Es doctora y licenciada en odontología. De nacionalidad alemana, Ágata nació en Silesia, al sur de Polonia. Vive en España y es una gran enamorada de nuestro país, del enganche y del caballo Shagya.

¿Qué hace una alemana como usted criando caballos húngaros en España?
En mis antecedentes personales ya se puede ver que soy una centroeuropea con raíces del este y una apasionada amante del sur. Por eso llevo viviendo casi veinte años en Andalucía. Desde pequeña después de una visita al famoso circo alemán “Krone” empezó mí pasión hacia los caballos árabes. Tras conocer al criador más ilustre en el mundo de caballos de pura sangre árabes, don Diego Méndez Moreno, adquirí unas yeguas y un semental de su ganadería. Desde entonces y hasta hoy en día, participo en concursos de enganches (logré las medallas de plata y bronce en los Campeonato de Andalucía 2003 y 2006), presentaciones de alta escuela en silla de amazona en salones de hípicas y campeonatos morfológicos internacionales en muchos lugares en Europa.

¿Cuál es la modalidad del Shagya?
Siendo un caballo resistente, funcional con un carácter de luchador y con una mayor alzada que el PRA es más apto para los concursos de enganche donde se dividen las clases de tamaño referente al peso del coche.

¿Qué tiene el Shagya que no tengan otros caballos?
El Shagya es un raza que existe desde hace más de 200 años y en sus orígenes fue un cruce de un caballo del ejército austro-húngaro con un pura sangre árabe importado de Siria. La ventaja del Shagya frente al PRA estriba en que del cruce se obtiene las cualidades del árabe pero no se pierde la alzada. Sangre de Shagya en su pedigrí llevan caballos tan importantes en el deporte como ‘Polarschnee’, ‘Milton’, ‘Rembrandt’ y muchos más.

Háblenos de su Yeguada de Caballos Shagyas...

Quiero señalar que me dedico al deporte hípico y como presidenta de la Asociación Española de Criadores de Caballos Arabes Shagya quiero dar a conocer esta raza en España.

¿Qué carácter suele tener este caballo?
¡Es un caballo muy dócil y sobre todo luchador! El mejor testimonio es el Shagya ‘Hungares’ que fue importado a España en el año 2004. En menos de un año logró los títulos de Campeón de Cataluña y Campeón de España. En verano de 2006 fue proclamado Campeón Mundial de Raid en los Juegos Equestres Mundiales en Aachen (Alemania). Un titulo que por primera vez en la historia pudo ganar España.

¿Qué objetivos se marca la Asociación Española de Caballos Shagya?
Dar la posibilidad y facilitar a sus socios la cría del Shagya en España. El caballo Shagya, al igual que los Angloárabes, esta sometido a las mismas Pruebas Morfológicas y Funcionales para su inscripción en el libro de cría. Nuestra Asociación ya dispone de un Juez reconocido para aprobar estas pruebas.

¿Hay buenos sementales Shagya en España?
Tenemos unos sementales muy buenos en España, como ‘Kamour’, semental Elite reconocido por la Asociación Alemana de Caballos Árabes, ubicado en Almería, y otros sementales reconocidos en Cataluña.

¿Es el Shagya un equino caro?
No, pero el transporte desde Hungría (4.000 kilómetros) lo encarece mucho. Hasta ahora no tenemos la posibilidad de inscribir las crías de Shagya a nivel nacional por la Jefatura de Cría Caballar. Nuestra Asociación está oficialmente registrada por la ISG desde 2005 y los Shagyas inscritos en nuestro registro están reconocidos al nivel internacional.
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