Otros reportajes
Última actualización 01/08/2007@00:00:00 GMT+1
De los hijos decíamos que han heredado la bella morfología de su padre, pero para las hijas tenía reservado dejarles en herencia sus mejores movimientos y la estirpe Alter Real que el lusitano llevaba en la sangre. Qué lujo
Presentamos de nuevo la descendencia del celebre semental lusitano ‘Guizo’, con unos 40 hijos en total, la mayoría de ellos en la yeguada la Lira y la W, y más de la mitad futuras yeguas madres. También encontramos algunas potras cruzadas, hijas de una yegua centroeuropea y de ‘Guizo’, y hasta dos nietas de ‘Guizo’, las hijas de otro semental extraordinario, ‘Pintor’ (Campeón Mundial de Doma de Trabajo 1999), con orígenes casI puros en ‘Veiga’.
Para este artículo hemos elegido tres animales, una potra de dos años y dos yeguas de tres años, las tres castañas, bellas y funcionales. Pronto también se montarán estas hembras para averiguar con mayor seguridad su aptitud bajo la silla antes de decidir si se las destina para la cría.
Qué les une a las tres: el movimiento. Sin excepción encontramos un paso amplio; el trote, suspendido; el galope, saltado, hacía arriba. Observamos movimientos armónicos, pisan, saltan con suspensión y decisión. Los posteriores funcionan rápidos. El trote es elegante en todas. Al galope las vemos sobre sus posteriores como cualquier joven semental. Pisando con fuerza, debajo de la masa. Otro factor común a las tres, es el equilibrio. No hay duda sobre quién es su padre. Un equilibrio natural asombroso y una facilidad para cambiar de pie grande.
Las tres tienen mucha clase. Muestran al principio un aire altivo, como si ellas supieran de su buena cuna, siempre te miran desde arriba con la misma expresividad de sus hermanos machos. Cuando nos acercamos, son tranquilas al trato, vienen, se dejan coger, buscan la caricia, alguna más que otra, pero en general esta esa predisposición por el ser humano.
Texto y fotos: Katharina BRAREN
SUMARIOS
Sumario 1:
A todas ellas les une el movimiento. Sin excepción encontramos un paso amplio; el trote, suspendido; el galope, saltado, hacía arriba
Sumario 2:
Las tres tienen mucha clase. Muestran al principio un aire altivo, como si ellas supieran de su buena cuna, siempre te miran desde arriba con la misma expresividad de sus hermanos machos
‘Amoriza de Lyw’
‘Amoriza de Lyw’ es una potra de dos años, una hija de ‘Simpatía Da’ y ‘Guizo’. La potra tiene unos orígenes muy fijados en Alter Real, está bien desarrollada para su edad, tiene una mirada confiada y una expresión de buen carácter. La cara es bellísima, elegante y ligeramente convexa (acarnerada). Los ganaderos dicen que es ‘mejor no mirar al potro desde los seis meses hasta que haya entrado en los tres años, porque no te puedes fiar de lo que veas’. Sin embargo ella parece la excepción que confirma la regla. Vemos un cuello estupendo, con una longitud correcta, en el que se insinúa una buena estructura muscular. La línea superior es muy correcta, la cruz no podría ser más proporcionada, lo que unido a una espalda larga, nos proporciona una musculatura correcta en todo su tronco. Por supuesto también cuenta con la característica grupa inclinada de ‘Guizo’, que desemboca en unos posteriores bien aplomados, remetidos y ágiles. Los aplomos son largos pero guardando una relación adecuada entre cuartilla, caña y antebrazo.
‘Zagaia de Lyw’
‘Zagaia de Lyw’ es una hija de tres años de ‘Guizo’ y ‘Fadista’ una yegua muy alta en Veiga. ¿La mezcla mágica? ‘Zagaia de Lyw’ es una de la yeguas más bellas y casi perfectas que nos podemos imaginar. Su expresión cautiva, también nos mira con un ojo que denota el buen carácter. La cara es excepcional, seca con un perfil casi recto, las inserciones de la mandíbula y del cuello en la cruz son estupendas. El cuello ya muestra claramente la forma tan requerida de la ‘S’. La cruz es algo menos pronunciada en ‘Zagaia’, sin embargo lo suficiente; en el dorso observamos la estructura para un crecimiento de la musculatura correcta, que desemboca también en la grupa “guizo”. Los aplomos son correctos, absolutamente rectos y paralelos, las angulaciones de los posteriores prometen buenas palancas; casco, cuartilla y corvejón son secos, sólidos. La yegua resuma fuerza, y solidez con sus tres años, es un animal muy hecho.
‘Zarabatana de Lyw’
La tercera del lote es ‘Zarabatana de Lyw’, de nuevo una potra de tres años. Su color bajo el sol es precioso, un miel–castaño. También en ella no falta la expresión de bondad, confianza, viveza, elegancia; todo ello en un cuerpo armónico y funcional.
Pies de fotos
1. ‘Amoriza de Lyw’, el cuerpo de una atleta. Aunque en este momento pueda estar algo alta la grupa, no importa porque su magnífica cruz esta a la par.
2. ‘Amoriza de Lyw’ al galope, se aprecia un salto amplio, claramente hacia arriba, los posteriores están debajo.
3. ‘Amoriza de Lyw’ en una actitud al trote ‘inmejorable’, el cuello cedido, utilizado de ‘balancín’. Los posteriores activos, empujando, liberando un movimiento que se traduce en un gesto elegante, delante, con un antebrazo ligeramente arqueado.
4. ‘Zagaia de Lyw’, su expresión y su belleza impactan, no hacen falta muchas palabras, una yegua-madre.
5.A ‘Zagaia de Lyw’ tampoco le falta movimiento, toda ella se comprime y se lanza hacia delante; su gesto también se ofrece para la silla, claramente ‘uphill’.
6. ‘Zarabatana de Lyw’, aún menos ‘hecha’ que ‘Zagaia’ teniendo la misma edad, tampoco le falta belleza; el cuello, estilizado y arqueado, promete.
7. ‘Zarabatana de Lyw’, al trote. Difícilmente superable es el remetimiento de este posterior. Observamos también la necesaria suspensión en este aire.