Alemania, Holanda e Italia han vuelto ha dejar claro que hablan el mismo idioma en las pistas de Doma Clásica, un lenguaje que además lo entienden perfectamente en las casetas del jurado. La última prueba lingüística se ha celebrado en Alemania, concretamente en Nussloch, donde se ha disputado hace unos días el Campeonato de Europa de Menores. Estas tres naciones han copado el podio tanto en la categoría de Juveniles como en Jóvenes Jinetes, mientras que el resto de países no han podido hacer otra cosa que ser testigos de la soltura con el idioma del tripartito.
Entre estos países ha estado España, que llegó hasta el país germánico siendo muy realista de las opciones del equipo pero con la esperanza del reconocimiento público de nuestro esfuerzo. Nuestro equipo en categoría de Jóvenes Jinetes guardaba un as debajo de la manga: el binomio formado por la amazona andaluza Carmen Naesgaard y el bello caballo ‘Ciowa’. Ambos sabían que en Alemania se iba a librar una encendida batalla por el triunfo y por ello salieron combatientes desde la primera jornada. Sin embargo, el coraje de este conjunto se ahogó en la disparidad de notas aplicadas por el jurado de Nussloch, incomprensible a todas luces y que ha servido en cualquier caso para replantear la estrategia. Desde el primer momento Carmen y ‘Ciowa’ se encontraron con el parecer aislado de ciertos jueces que una y otra vez le otorgaban puntuaciones bajísimas, en discordia con las de los demás jueces. Finalmente, se impuso la evidencia de su buen estado de forma y ha regresado a casa con una exitosa sexta posición en la individual, el mejor resultado jamás logrado por un jinete juvenil español.
No obstante, habría que buscar una explicación al injusto baile de números protagonizado por el jurado alemán. Recurriendo a las palabras del entrenador nacional de Menores, Jan Nivelle, es posible que existan manos tímidas en el jurado por falta de confianza. Vamos, que se nos ve bastante poco por las pistas internacionales. Yo me sumo a esta teoría. Una de las maneras de ser alguien y de hacerse un hueco en el top ten de la hípica es saliendo de casa. Así podemos ver cómo se trabaja en el extranjero, cómo puntúan los jueces, cuáles son las debilidades y las fortalezas de nuestros adversarios... En fin, de curtirnos en la competición.
Alemania y Holanda son países que de manera tradicional tienen todo este trabajo hecho. Alemania y Holanda intimidan al público, a los adversarios e incluso de manera inconsciente al jurado. España debe seguir trabajando en la línea que lo viene haciendo pero con más apariciones en el panorama internacional. Es la forma más eficaz de abrir el coto privado de los centroeuropeos.
Raquel Benjumedaraquel .
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