Hemeroteca :: 01/07/2007
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Veterinaria

El lenguaje de los caballos (I y II):

Última actualización 01/07/2007@00:00:00 GMT+1
El entendimiento del comportamiento natural del caballo salvaje (ver primera parte de este trabajo) es fundamental para poder comprender la forma de actuar del caballo actual, quien la mayor parte de las veces está sometido a un gran nivel de estrés. Los cambios que el hombre ha producido en el entorno y modo de vida natural del caballo, han obligado a este animal a producir una serie de adaptaciones fisiológicas y de su comportamiento durante los últimos 8.000 años de domesticación. En la actualidad y concretamente en los países desarrollados, el caballo ha dejado ser un animal de trabajo y se ha convertido en un animal de compañía o en un atleta de alto rendimiento. Este cambio tan radical ha generado resultados positivos, pero también negativos; los cuales han influido dramáticamente sobre el bienestar del caballo. El considerar al caballo como una mascota (animal de compañía) ha hecho que las personas deseen una mejor calidad de vida para su animal y por lo tanto esto ha permitido un mayor avance en el conocimiento del campo médico de esta especie. Adicionalmente, el caballo se ha convertido en un animal que refleja poder y estatus social. Aunque, por lo general, hoy en día, nuestros caballos no van a la guerra, en realidad el deseo humano de dominar en las diferentes disciplinas deportivas ecuestres han convertido estos escenarios en verdaderos campos de batalla. Nuevamente, el caballo de deporte se ve sometido a un gran estrés físico y a una gran presión emotiva (o de manera mal dicha: psicológica), pero al mismo tiempo, el hombre le ha retribuido en su bienestar, ya que los conocimientos sobre la fisiología del ejercicio, la nutrición y las lesiones deportivas han permitido mejorar la salud equina y por lo tanto tener un caballo más competitivo.

Una especia infeliz. Sin embargo, el proceso de modernización del caballo (si así lo pudiésemos denominar), en muchas ocasiones, ha hecho a esta maravillosa especie infeliz y frustrada. En realidad, nosotros los seres humanos, en la mayoría de las ocasiones nos hemos centrado en saciar nuestras necesidades e incluso vanidades a expensas del bienestar de nuestros caballos. Es hora de que cada una de las personas que cree amar a los caballos y que en algunas ocasiones son propietarias de estos formidables animales, se comprometan con el bienestar de los mismos. Algunos lectores estarán reflexionando al leer estos párrafos y seguramente se estarán preguntando: ¿Qué puedo hacer para que mi caballo tenga una buena calidad de vida? A lo mejor usted amigo lector responderá: mi caballo está bien en la hípica y con lo que pago mensualmente no le falta nada. Nosotros sabemos que usted es de esas personas que de manera responsable y de manera periódica hace herrar a su caballo, que por lo menos cada año le hace un limado de molares, que lo desparasita frecuentemente y que regularmente revisa su cuadra para comprobar que siempre tenga agua limpia, no le suministren heno o pienso con moho y que la cama esté siempre seca. Si usted ha cumplido con todo esto y además hace que su caballo se ejercite de manera regular, le felicitamos y lo alentamos para que en esta misma tónica contribuya con el bienestar anímico de su caballo y se preocupe por la vida social del mismo.

Con todo esto es necesario recordar que el caballo es un animal cooperativo, y muy sociable, sabe reconocer a su líder, detesta las imposiciones, y odia la soledad y la crueldad. En realidad es muy difícil e incluso utópico pensar que nuestros caballos corriesen nuevamente en manadas por extensas superficies de terreno. La realidad nos aterriza y cada vez más se puede observar cómo aumenta la presión urbanística por el suelo y el uso agrícola de muchas dehesas se ha convertido en cancerosas urbanizaciones. Esto lógicamente limita la vida natural del caballo y la de otros animales e incluso la del hombre rural (campesino) y la de las personas amantes del campo y de la naturaleza.

Condiciones sanitarias. En primera instancia, es importante que aquellas personas que están preocupadas y a la vez comprometidas con el bienestar de sus caballos, revisen la condición en la que estos están alojados, ya sea en las cuadras de una yeguada o de una hípica. Es necesario revisar las condiciones medioambientales (luz, temperatura, humedad relativa, polución, dirección de las corrientes de aire, etc.) y sanitarias (calidad del agua y el alimento, tipo y estado de la cama, estado y drenaje del piso) de cada cuadra. Es importante conocer el número, edad y género (macho entero, hembra, castrados…) de los animales alojados y su grado de interacción social. Lo ideal es que las cuadras estén bien ventiladas e iluminadas y que permitan que los animales se puedan ver entre sí. Esto disminuirá los vicios de cuadra por aburrimiento. Un aspecto que puede mejorar mucho la calidad de vida de un caballo estabulado es tener acceso a un pequeño cercado en el que pueda hacer un poco de ejercicio y esté relacionado con otros caballos. Sería muy positivo que al menos 2 caballos con suficiente espacio compartiesen la misma cuadra o cercado, así se acompañarían, los días serían menos tediosos y podrían acicalarse mutuamente. Se sabe que este aspecto es de vital importancia en los caballos, ya que disminuye el estrés, la ansiedad y la agresividad. Para muchas personas es antieconómico tener más de un caballo y seguramente se sentirán mal porque su caballo está solo y propenso al aburrimiento, la monotonía y de esta manera a los vicios de cuadra (tragar aire, tener vaivén de oso...). Una solución sería enriquecer su ambiente con espejos, así el caballo se sentiría mas acompañado. Creemos que los caballos que pueden estar confinados en pequeños cercados pueden disfrutar de la compañía de un pequeño rumiante, especialmente una cabra. Estos animales resultan ser una excelente compañía para los caballos, además comen muy poco y los costes de mantenimiento resultan muy bajos.

Interactuar; comprenderlos. Mucha gente en el mundo está comprometida de manera decidida con el bienestar equino. Sabemos que muchas personas tendrán en cuenta estos consejos para mejorar el bienestar de sus caballos. La siguiente parte consistirá en entender el lenguaje de los gestos (mímica) y del manejo del espacio (proxémica) del caballo. Es necesario recordar que el comportamiento equino está conformado por una serie de relaciones positivas (filiales) y negativas (dominancia) enmarcadas dentro del espacio personal de cada individuo. De esta manera el caballo hace parte de una especie sumamente expresiva, la cual posee una serie de gesticulaciones y vocalizaciones que indican comportamientos muy previsivos que revelan sus diversos estados de ánimo, grado de aceptación social y dolor, entre otros.

Conclusión. El caballo es un animal sumamente expresivo, con un patrón de comportamiento muy predecible. Sin embargo, toda regla tiene su excepción y por lo tanto es necesario que las personas siempre sean precavidas a la hora de establecer contacto con un caballo y más aún cuando se esté realizando un primer acercamiento o se esté al lado de un caballo enfermo.


Consejos para la empatía
Mejora la forma de acercarte y de acariciar a tu caballo o a un caballo extraño.

Seguramente tu caballo reconocerá tu voz o sentirá tu olor cuando te estás aproximando a él. En realidad son amigos conocidos y el encuentro asegurará un resultado feliz. Quizás, estará esperando esa zanahoria o ese terrón de azúcar. Sin embargo, cuando apenas se está iniciando una amistad o nos estamos aproximando a un caballo desconocido debemos aproximarnos lenta y suavemente al caballo. Nuestra mirada no deberá ser fija ni amenazante y nuestros ademanes, voz y movimientos deberán ser finos y suaves. El caballo podrá reaccionar de dos maneras, con curiosidad o con miedo. Si el caballo permite un acercamiento positivo, tú le podrás acariciar y conversar suavemente. Nunca les des palmadas, que eso en realidad, no les gusta. En otras ocasiones el caballo querrá huir de tu presencia y se refugiará en una esquina de la cuadra poniendo la cabeza contra la pared y las patas traseras hacia ti. Por favor, ten cuidado, aléjate, guarda una distancia prudencial. Debes estar muy atento a sus orejas, ya que cuando son dirigidas hacia atrás y las comisuras de los parpados se hacen más aguzadas, por lo general indican que estás invadiendo su territorio y que si no respetas su espacio personal, probablemente te podrá agredir. Es mejor darle tiempo y espacio a estos animales, normalmente están asustados, pudieron haber sido maltratados previamente y desconfían de las personas. Ante esta situación, paciencia, mucho amor y suavidad. Podremos dar una manzana o cualquier otro premio a medida que el animal, por su propia curiosidad, nos busque y permita un mayor acercamiento. Es importante considerar que las yeguas recién paridas son sumamente celosas con sus crías y el acercamiento a su potro siempre deberá ser realizado con el mayor cuidado posible. Otra cosa que debes recordar, es que muchos caballos tienen su lado, esto es, muchos equinos no permitirán un acercamiento de un individuo por un lado determinado, ya que posiblemente relacionarán el acercamiento de una persona por este punto con algún hecho negativo que le pudo haber sucedió por el lado problemático.

Las orejas y los ojos lo dicen todo
La expresión facial del caballo es muy diciente. Sus orejas y sus ojos además de querer transmitir ideas como “cuidado no te acerques”, “aléjate”; también pueden indicar el grado de interés del caballo por una persona, animal u objeto en particular. Unas orejas hacia delante y unos ojos abiertos y expresivos, por lo general denotarán interés o curiosidad. Unos ojos cerrados y una ligera caída de las orejas hacia atrás, podrán indicar apatía, aburrimiento e incluso enfermedad. Los labios y los ollares también hacen parte de toda esta expresividad. Los ollares estarán dilatados, los ojos abiertos y la respiración estará suspendida brevemente, cuando el animal está muy interesado momentáneamente por algo o existe un peligro inminente, en el que es necesario realizar una huida. Por su parte, el caballo hace uso de sus labios como órganos de exploración y juego. Además, un labio inferior caído normalmente podrá indicar que el caballo está muy relajado e incluso dormido.

Entiende el comportamiento sexual de tu caballo
El comportamiento sexual de sus caballos. Normalmente, cada primavera las yeguas maduras sexualmente exhibirán un comportamiento propio de su estado reproductivo, celo. En este estado estarán receptivas para el macho y tendrán la oportunidad de ser preñadas. La yegua estará más nerviosa, relinchará frecuentemente, orinará muy a menudo, levantará su cola y los labios de su vulva se contraerán rítmicamente. Por su parte, el macho se tornará más agresivo y si una hembra está cerca de su perímetro de acción levantará su labio superior y tratará de olfatear las feromonas sexuales que emite la hembra en celo.

Identifica el dolor
Cuando un caballo presenta un dolor importante (cólico) se podrá tornar sumamente irritable. Se mirará a los flancos, se revolcará y rascará el suelo con sus miembros anteriores. También podrá jugar con el agua y no consumirla. En situaciones de dolor crónico (laminitis) el caballo efectuará posturas atípicas con el objetivo de aliviar el dolor, tendrá poco apetito y será muy irritable. Este tipo de animales puede llegar a ser muy peligroso. Así que es necesario que seamos sumamente cautos.
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