P.R.E
Última actualización 01/07/2007@00:00:00 GMT+1
La Asociación asegura que “estamos muy próximos a los precios de Cría Caballar y que la diferencia radica principalmente en el IVA”, impuesto que los militares no cobraban
La Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española mantiene que hoy cuesta prácticamente lo mismo inscribir un potro en el libro genealógico del PRE que hace un año justo, cuando la gestión del registro era aún militar, y niega rotundamente que exista un desfase de tarifas entre las distintas comunidades. Además, el colectivo ganadero se apoya en su Asamblea General, un órgano soberano elegido democráticamente donde se debatió y se aprobó en su día la nueva gestión del registro caballar, así como sus tarifas.
Para que no haya lugar a dudas, vamos a detallar los pasos que hay que seguir para inscribir a un potro en el libro PRE y los pagos que hay que hacer a lo largo de la vida del caballo, utilizando para ello las tarifas publicadas en ambos organismos (Ancce y Cría Caballar). Además, este desembolso lo vamos a comparar con el desembolso que había que hacer hasta el pasado año cuando, se insiste, la gestión era militar.
Antes, hay que dejar claro que actualmente existen tarifas y conceptos ganaderos que hasta hace un año no existían y que se aplican desde el 1 de enero de 2007, cuando Ancce se ha hecho cargo del registro.
Nuevos conceptos para Ancce. En este nuevo apartado se encuentra el alta como ganadero. Si hoy una persona se quiere registrar como ganadero PRE en el libro genealógico de la raza que gestiona Ancce tiene que hacer un desembolso de 200 euros, además de la solicitud del código de ganadero, que lleva un coste añadido de 8 euros. Cría Caballar (organismo adscrito al Ministerio de Defensa) ofrecía este servicio de manera gratuita, aunque bien es verdad que sólo afecta a los aspirantes a ganaderos.
Bien, nos hemos inscrito como ganaderos y queremos inscribir un potro. Antes incluso de que nazca el mismo, hay que solicitar el certificado de cubrición del semental, un certificado que según Ancce es gratuito si se baja de Internet o tiene un coste de 2 euros si se solicita a un veterinario colegiado. Cría Caballar cobraba por este documento 0,60 céntimos.
El coste del nuevo caballo PRE. Una vez nacido el potro y nunca después de los seis meses de vida es preciso solicitar el registro del nuevo individuo. Previo al registro y una vez abonada la solicitud de inscripción, un veterinario se desplaza hasta la finca para sacar sangre al nuevo potro, hacer la reseña del animal (el dibujo de las marcas morfológicas que existe en la carta verde y en el pasaporte del animal) e implantar el microchip. Posteriormente, la sangre del animal se analiza y se comprueba que es hijo de padre y madre de raza PRE y si todo es correcto se registra al animal en el libro de la raza. Cría Caballar cobraba por este trámite las siguientes cantidades: 52 euros por la inscripción y 28 euros por la analítica. En total, 80 euros, una cantidad en la que se incluía la expedición del propio pasaporte que había que recoger en la delegación militar más cercana a la finca del ganadero.
Con Ancce, este mismo trámite hay desglosarlo de la siguiente manera. La inscripción del potro tiene un coste de 75 euros, mientras que la analítica cuesta 70 euros (ambos precios con IVA incluido). Total, 145 euros. En el caso de inscribir al animal fuera de plazo, los 75 euros se convierten en 150 euros. Inscribir fuera de plazo un potro cuando la gestión era militar tenía un coste añadido de 24 euros, es decir de 52 euros se pasaba a pagar 76 euros. Con todo, hay que subrayar que excepcionalmente este año 2007 no se va a aplicar el fuera de plazo en la inscripción, pues Ancce quiere actualizar la base de datos de los 80.000 ejemplares censados como Pura Raza Española que les ha entregado Cría Caballar.
Los pro y los contra. Ancce subraya que esta tarifa incluye un servicio de mensajería que entrega el pasaporte del potro en mano al ganadero, mientras que antes había que recogerlo en la delegación militar más cercana, como se ha señalado anteriormente.
A partir de ahora con el pasaporte se adjunta un nuevo documento que antes no existía. Se trata de la carta de titularidad, que se incorpora, según Ancce, gratuitamente en la inscripción y que debe entregarse de acompañamiento a la documentación del caballo en el caso de que el ganadero venda al animal. El nuevo propietario deberá pagar 30 euros en un máximo de 15 días por cambiar la carta de titularidad de nombre. Pasado los 15 días, el coste de la carta será de 58 euros. Este año, y con el objetivo de actualizar la base de datos, todos los ganaderos inscritos en el libro deberán pagar la carta de titularidad. Si se hace antes del 30 de junio, este trámite tiene un coste de 8 euros. A partir del 1 de julio, la carta costará 30 euros.
Los gastos extras
Hasta aquí, son los pasos obligatorios que un ganadero debe realizar para que su futuro caballo tenga los papeles de PRE. No obstante, a los tres años conviene presentarse a la valoración básica del caballo, donde se determinará si el caballo o la yegua es apta para reproducir. Con Cría Caballar este trámite tenía un coste de 45 euros (21 euros por el precio público y 24 por la tasa). Ahora con Ancce, este mecanismo tiene un coste de 65 euros (30,17 euros sin IVA por precio público y 35 euros por la tasa de la analítica). A esta cantidad hay que sumarle el IVA, lo que hace un total de 75,17 euros, un trámite que en 2006 costaba 45 euros (Cría Caballar no cobraba el IVA).
Con este examen, podríamos dar por concluido el desembolso, aunque existen otros servicios adicionales absolutamente voluntarios que se pagan aparte. Entre estos, se incluye el Tribunal de Reproductores Calificados, la pérdida del pasaporte, el cambio de nombre del animal...
Ancce, en un documento enviado a esta revista señala que “estamos muy próximos a los precios de Cría Caballar y nuestra diferencia radica principalmente en el IVA”. Además, reconoce que “penalizamos más que Cría Caballar los fuera de plazo por el trastorno que genera no tramitar la documentación en fecha, pero que otros servicios, como la segunda valoración básica, se abaratan”.