Salto
CSI de Santander
Última actualización 01/10/2005@00:00:00 GMT+1
El jinete sevillano ha sido indiscutiblemente el mejor jinete del verano. Su racha comenzó en Almería y fue a por todas en San Sebastián y Santander. Concretamente en el Cantábrico dejó boquiabierto al personal
No hay quien le pare. Ricardo Jurado exhibió toda la clase y la calidad que lleva dentro y demostró ser el mejor jinete en los Juegos del Mediterráneo de Almería, pista en la que decidió la medalla. Luego fue San Sebastián, otra arena en la que el jinete andaluz se proclamó vencedor en unas cuantas jornadas. Y la última y más importante ha sido Santander, durante el concurso de saltos internacional, donde ejecutó el mejor recorrido de cuantos se sucedieron a lo largo de toda la competición.
La cita del Gran Premio Ciudad de Santander del concurso de saltos internacional reúne durante unas horas a los binomios mejor clasificados durante el fin de semana en la capital cántabra. Él estaba entre ellos, con la yegua alemana de diez años ‘Procasa Le Monde’, e integraba la segunda serie de apuestas, un peculiar sistema para involucrar al público en la espectacular disciplina del Salto. La primera vuelta del binomio andaluz fue para anotarse un cuatro en su expediente. Su tiempo fue conservador aunque no se excedió del concedido por el técnico Javier Trenor. Una nota que no está nada mal si se tiene en cuenta que sólo hubo cinco recorridos sin falta de un total de 44 salidas a pista. Así pues, Ricardo Jurado consiguió colarse en la segunda vuelta, pues su tiempo había sido de los más rápidos de los binomios que habían hecho un derribo igualmente.
La trayectoria del binomio francés Jerome Gachignard y la yegua de igual origen y de nueve años ‘Ismalia de Lormette’, por ‘Le Tot de Semilly’, fue a todas luces la mejor. La potencia de esta yegua y la excepcional calidad de su jinete les hicieron dueños del brazalete blanco que les considera a la postre el mejor conjunto del concurso. Este título se vio truncado durante la prueba de las seis barras, cuando fueron incapaces de superar el metro setenta que había colocado el jefe de pista. Una protesta en el tercio trasero de la yegua en pleno obstáculo número seis, el más alto, además de ocasionar el derribo de la barra provocó el desequilibrio de la montura del jinete francés, que nada pudo hacer por mantenerse a flote y en la competición.
Pero donde sí se exhibió a gusto de los allí presentes fue en el trazado del Gran Premio. Su recorrido en la primera vuelta fue en cero y además el más rápido (78 segundos y 07 centésimas). Fue uno de los últimos binomios en salir a pista pero también registró el único recorrido sin falta de su serie de apuestas, formada por diez binomios. El donostiarra Jesús Garmendia, con cuatro puntos en esta primera vuelta, a punto estuvo de colarse en la segunda de no ser porque el jinete suizo Beat Röthlisberger fue más rápido que él. El caso es que el binomio francés dejó muy difíciles las cosas a los aspirantes en la segunda vuelta (cinco binomios con cero puntos, uno con un punto por exceso de tiempo y otros cuatro jinetes con cuatro puntos).
Los primeros en salir a pista en la segunda vuelta fueron los binomios que más puntos tenían acumulados, para dejar al final el protagonismo a los binomios sin falta, donde sólo se encontraba un jinete español, Cristophe François. Ricardo Jurado fue el tercero en aparecer en la pista de la segunda vuelta, después de la mexicana Ariana Azcárraga, que estuvo espectacular en todo el concurso. Apareció en el terreno de juego de La Magdalena con cuatro puntos acumulados. Nada podía hacer pos solucionar su pasado pero en cambio realizó un segundo recorrido que fue considerado como el mejor de todo el concurso. Puntos cero en el increíble tiempo de 54 segundos y 91 centésimas.
La segunda vuelta diseñada por el jefe de pista dejaba opción a correr entre los obstáculos. Diez obstáculos con once esfuerzos que no registraba apenas complejidad técnica pero que a ver quien era el listo que lo hacía sin falta y rápido. Pues fue Richi y tan difíciles puso las cosas al resto de los participantes (fue el tercero en salir a pista de los diez elegidos), que trajo por la calle de la amargura al resto de participantes. Había que superar el listón colocado por el sevillano y nada ayudaba que el locutor Luis Fernández Areizaga estuviera recordándolo en pleno recorrido de los participantes. Ricardo Jurado sabía que dependía de los recorridos sin falta. Si todos ellos lograban derribar una sola barra el Gran Premio sería suyo, pues el tiempo se antojó absolutamente imposible de batir.
Luca Carini, la bella Italia
El primer binomio sin falta en salir a esta segunda vuelta fue el italiano Luca Carini, con la holsteiner de diez años ‘Pico de Orizaba’, una torda que desde luego ofrecía todas las garantías. Pero al italiano le tembló el pulso y no fue capaz de repetir éxito en los diez saltos del desempate. Al final, este binomio acabó con cuatro puntos sobre los obstáculos en un tiempo nada rápido: 66 segundo y 20 centésimas.
Cristophe François, la esperanza española
El jinete nacionalizado en España llegó a la segunda vuelta con el firme propósito de llevarse el premio. No era ninguna utopía si se tiene en cuenta que su primer recorrido había sido sin falta. Sólo debía pues repetir la racha y entonces daría igual el tiempo a batir, pues se colocaría con cero puntos, frente a los cuatro acumulados de Jurado. Pero tampoco pudo ser. Sus cuatro puntos y un tiempo de 66 segundos y 77 centésimas dejó sin opciones al español. Así pues, Ricardo Jurado seguía en la barrera viendo cómo el título estaba cada vez más cerca de sus manos.
Alberto Aldana, puro México
Saltó a la pista igualmente con cero puntos acumulados de la primera vuelta, una primera intervención del Gran Premio donde hay que decir que pasó ciertos apuros en el vertical de Mini, que había sido decorado con una celosía que no gustó bada a ‘Ravel Z’. Un fustado de su jinete cuando la yegua ya se había pensado pararse despejó las dudas de la yegua y pasó sin problemas al siguiente salto y a la segunda vuelta. Pero tampoco. Su tiempo fue muy rápido en el desempate (56 segundos y 15 centésimas) pero se dejó una barra en el suelo y acabó en cuatro puntos.
Samantha Vangeenberghe, calidad belga
Esta amazona se presentó en el Gran Premio Ciudad de Santander probablemente con uno de los mejores caballos del concurso, el también belga ‘Osta Rugs Sire Major’. Su primer recorrido fue en cero puntos y realizado con toda la serenidad y cabeza que requiere esta prueba. Acabó con el visado para la segunda vuelta, pero los nervios pudieron con ella. Era la penúltima participante en salir a pista y aún no había ceros. Un cero suyo la colocaría a un paso del premio, a la espera de lo que hiciera el último, que también venía de la primera vuelta con cero puntos. Pero como decimos a esta amazona le pudo la presión y marcó un cuatro en un recorrido, la segunda vuelta, que era mucho más fácil de ejecutar que la primera. Pero este deporte es así y además es bastante fácil que se caiga una barra.
Jerome Cachignard, no dio opción
Los nueves binomios anteriores, exceptuando a Ricardo Jurado, no habían logrado superar los diez saltos del desempate y además Ricardo Jurado había situado el marcador en la friolera cifra de 54 segundos y 91 centésimas. El francés debía controlar muy bien la potencia de su caballo y los nervios de su cuerpo si quería seguir conservando el brazalete blanco en su chaqueta. De lo contrario, su viaje hasta el norte de España no habría sido en vano pero sí frustrante, pues el Gran Premio Ciudad de Santander es a la postre la prueba por excelencia del concurso y es un pastel muy goloso para cualquier participante (seis mil euros al ganador). Miren, la facilidad con la que saltó esta yegua sobre los diez obstáculos del desempate fue absolutamente abrumadora. Su tiempo no quedó ni de cerca al de Jurado, 59 segundos y 69 centésimas, lo que da una idea de que este jinete francés tenía clarísimo que iba a hacer un cero si se controlaba, tal y como así fue. En fin, un derroche de calidad que puso toda la emoción necesaria a la prueba estrella de Santander.
Las Seis Barras, una y cuatro más
El trofeo Amena patrocinó la prueba más espectacular del concurso, las Seis Barras, donde no se ha podido superar la marca histórica de 1,96 centímetros. Hubo treinta binomios y muchos ceros en la primera vuelta (25 en total). La prueba consta de seis obstáculos verticales separados uno de otro a una distancia de 11 metros. Además los saltos tienen una altura progresiva, es decir, el primero parte en 1,10 metros, el segundo en 1,20 metros y así sucesivamente hasta alcanzar el 1,60 del sexto en la primera vuelta. En esta prueba no hay cronómetro y todo aquel binomio que acabe los seis saltos sin derribar pasa a la segunda vuelta, en la que la altura de los obstáculos son realzados y así sucesivamente hasta un total de cuatro desempates, momento en el que se alcanzan los dos metros. A este último punto llegaron dos binomios: la mexicana Ariana Azcárraga, puro valor y coraje, y el español Luis Álvarez Cervera con ‘Maestro’, un experto en las pruebas de potencia. No en vano, venía de San Sebastián de volar sobre un muro de más de dos metros. Bestial. Pero en cambio en Santander no logró superar los dos metros del vertical. ¿Por qué? Para empezar porque un vertical es bastante más difícil de superar sin falta que un muro y segundo porque el vertical de dos metros de Santander había que superarlo después de caer de de una altura de 1,50. La energía derrochada un par de trancos antes no da tiempo a recuperarla.