Ganaderías
Última actualización 01/10/2005@00:00:00 GMT+1
Visitamos la espectacular ganadería de caballos lusitanos de Assunçao Coimbra, cuya sangre está contribuyendo al nacimiento de una punta de ganado lusitano en Brasil y Estados Unidos
Situada en una vasta planicie a dos pasos del río Tajo y bañada por sus aguas que inundan estas tierras se encuentra la hacienda de la Quinta da Requeixada, un páramo de tierras fértiles con unos pastos ricos en nutrientes que hacen de ellas unas tierras ideales para la cría de caballos, pues cuenta con una temperatura media muy aceptable en todas las estaciones del año. La finca es una bonita dehesa de una poblada arboleda de chopos, alcornoques y fresnos.
Historia de la yeguada
Esta ganadería fue fundada por Joao D’Assunçao Coimbra, abuelo del actual propietario, teniendo como base yeguas del Marqués de Castelo Mlhor. A estas yeguas las cubrió con un semental comprado a Manuel Veiga, un hecho que ha marcado la historia de la ganadería actual, pues la utilización de sementales de la casa de Veiga ha sido una tónica habitual en esta yeguada.
La ganadería cuenta en estos momentos con unas 25 yeguas aproximadamente. Esta cifra nunca excede de la treintena. Estos animales son cubiertos por sementales propios y de otras yeguadas lusitanas como en su origen, teniendo siempre presente los caballos de Veiga.
El ganado de esta yeguada es cubierto en un régimen de libertad. Esta modalidad, según el ganadero portugués, significa que el número de yeguas que quedan cubiertas es de un cien por cien, es decir, prácticamente todo el ganado queda lleno en el año. “Es muy raro que cubriendo en libertad las yeguas queden vacías”.
Entre los sementales de Veiga utilizados destacan los nombres de ‘Perola’, ‘Sultao’, ‘Berber’, ‘Fronteiro’ y ‘Tranquina’. En estos momentos los sementales que padrean son ‘Hábil’ (del hierro de Veiga), ‘Jamaica’ (del hierro de Nuncio) y ‘Nativo’ y ‘Qualificado’, ambos del hierro de la casa.
Morfología característica
La alimentación de los animales está basada en una dieta natural, es decir, en los pastos de las fincas que habitan, siendo suplementados en los inviernos con un pienso. Los animales que se encuentran estabulados reciben una alimentación acorde con el trabajo que realizan. Los potros se encuentran en la finca Espadanal, en la localidad de Azambuja, donde están hasta que su ganadero elige su destino. Los caballos de Coimbra se distinguen por unos cuellos y unas frentes muy característicos, destacando en ellos ese perfil convexo de algunos caballos de sangre lusitana.
El ganadero, como bien dice, intenta “crear caballos con una morfología característica basada en una cabeza con belleza y que tengan buenos dorsos, que creo que son fundamentales para dotar a los caballos de fuerza en los posteriores que son esenciales para la funcionalidad de los mismos”.
Esta casa tiene como entrenador de sus caballos al jinete Rodrigo Torresque, uno de los jinetes más prometedores del país vecino, siendo un destacadísimo jinete de la disciplina de equitación de trabajo, donde se proclamó campeón del mundo con un caballo de este hierro: ‘Pintor’, caballo que después de su paso por Alemania ha sido adquirido por el dueño de ‘Guizo’ y es montado en estos momentos por el jinete español Juan Antonio Jiménez Cobo, en el cual tiene depositada una gran confianza.
El ganadero Manuel Mendes D’Assunçao Coimbra cuenta entre sus instalaciones con un picadero cubierto y una pista exterior donde se trabajan los caballos. Al encontrarse la ganadería en Golega aprovecha también las instalaciones de esta población con su magnífico picadero cubierto.
Caballos de rejoneo
Esta ganadería, como la mayoría de las yeguadas lusitanas, ha ido adquiriendo fama con los caballos de rejoneo, siendo importantes en esta casa los ejemplares ‘Gallo’, ‘Gaito’, ‘Farolim’, y ‘Maroto’, montados por el maestro Nuncio, el famoso fadista, y por el centauro de La Puebla, Ángel Peralta. ‘Ribatejo’ fue montado por el francés Jean Luc Jalabert y también por el portugués Joao Moura. Posteriormente lo usó Javier Mayoral y acabó de semental en la ganadería de Calheiros Ferreira.
Nombres propios
Caballos importantes de esta yeguada que han contribuido con su sangre en otras ganaderías son el negro ‘Furia’, en casa de Ortigâo Costa, ‘Fandango’, en casa de la Compañía de Lezirias, donde actualmente es uno de los sementales. Este caballo fue medalla de oro de potros de tres años en el concurso morfológico de Santarem.
Esta ganadería, junto con los criadores lusitanos Manuel Veiga, Manuel Braga de la Soc das Silveiras y un ganadero brasileño han creado una ganadería de origen lusitano en el país sudamericano sentando las bases de una futura expansión de esta raza, tanto por el continente americano como su futuro salto a los Estados Unidos, siendo patente la expansión y el interés que está adquiriendo esta raza en los últimos años.