Veterinaria
Última actualización 01/08/2005@00:00:00 GMT+1
La duración de la gestación, del parto y los primeros gestos de la vida del potro, como la absorción del calostro o la puesta en pie, son claves para evitar complicaciones irreversibles
El periodo neonatal supone la adaptación del potro desde el útero materno al medio exterior. En pocas horas el potro es capaz de mantenerse en pie, seguir a su madre y alimentarse por sí mismo. Este artículo describe los parámetros normales en un potro neonato con el fin de descubrir las posibles patologías lo antes posible. Hablaremos igualmente de medidas de manejo y técnicas de medicina preventiva para maximizar el porcentaje de potros sanos. Los signos vitales de un potro pueden cambiar dramáticamente en poco tiempo, por ello es fundamental identificar cualquier tipo de problema lo antes posible. En caso de duda es importante consultar con el veterinario de forma temprana. El examen de un potro debe ser sistemático y completo. Debemos considerar varios elementos: la yegua, el parto, la placenta y el potro.
La yegua
Hay que considerar varios factores. El primero de ellos es la historia. Las yeguas que paren por primera vez (primíparas) pueden tener más dificultades, en particular si son jóvenes y se han cubierto con un semental de mayor tamaño. Debemos prestar atención a la historia de gestaciones previas, si ha habido normalidad o no en los partos. Si se aplicaron antibióticos o antiinflamatorios. La aparición de cólicos durante la gestación o en el momento del parto. Debemos considerar si el plan vacunal de rinoneumonitis es el correcto.
El segundo es el transcurso de la gestación y su duración. El feto es el que determina la duración de la gestación en el caballo, pero el hecho de que la mayoría de los partos se den por la noche, sugiere que también existe una influencia maternal. La vigilancia del parto de una yegua, debe ser muy discreta. Las ubres de la yegua comienzan a desarrollarse un mes antes del parto y su incremento es máximo en las dos semanas previas. Poco antes puede aparecer una pequeña secreción en el pezón. La lactación prematura es signo de placentitis (inflamación de la placenta) o presencia de gemelos. La presencia de descarga vulvar es un signo claro de infección y debe ser tratada con gran cuidado.
El tercero de los factores es el parto. Los signos de parto inminente son: sudoración, nerviosismo, la yegua se mira los flancos, levanta la cola, levanta el labio superior (Flehmen). Estos signos pueden confundirse con un cólico y viceversa. Aparece relajación de la vulva y de los ligamentos pélvicos. Un parto normal se desarrolla en unos 20-30 minutos. En primer lugar aparece la membrana amniótica (que rodea íntimamente el potro) con las manos y cabeza del potrillo. Es mejor que el cordón umbilical se rompa por sí mismo. La placenta (corioalantoides) debe ser expulsada antes de las 3-4 horas. Si no es así hay que avisar rápidamente al veterinario. Es recomendable guardar la placenta las primeras horas con el fin de poder hacer una inspección en caso de necesidad.
El potro
El potro debe ser capaz de levantarse a las 2 horas y de mamar a las 3-4 horas. Los potros maman unas 5 veces por hora. La debilidad o incapacidad para levantarse indican alguna patología. Los potros únicamente reciben inmunidad a través del calostro, de ahí la importancia de vacunar a la madre de influenza y tétanos un mes antes del parto. La capacidad de absorción de anticuerpos es nula a partir de las 24 horas de vida. Un potro que no toma calostro en este tiempo se debe considerar de alto riesgo. Es interesante tener congelado al menos 500 ml de calostro de una yegua donante. El patrón respiratorio normal es 30 respiraciones por minuto. La temperatura es de 38º C. Es importante revisar las extremidades, la inflamación de una o varias articulaciones debe hacernos sospechar de una artritis séptica, es decir, de una infección grave.
Las primeras heces, el llamado meconio, se eliminan a las 4 horas del parto y las demás a las 12-24 horas. Si no es así, se puede sospechar de una impactación y sería necesario aplicar un enema. En caso de cólico del potrillo hay que avisar al veterinario.
Una medida de manejo sencilla y muy eficaz es la desinfección del ombligo, al nacimiento es muy recomendable utilizar clorhexidina o una solución de yodo al 1-2%. Esta simple medida puede evitar infecciones y artritis sépticas.