Desde Jerez
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| Felipe Morenes y de Giles |
Última actualización 01/08/2005@00:00:00 GMT+1
No quedan hombres de “campo”. Ser de campo es saber:
Por dónde sale el sol y por dónde se oculta. Que la yegua parida a los 9 u 11 días entra en celo de nuevo.
Según la orientación de los avisperos si va hacer mucho levante en verano. Cuando va a soplar viento levante por el canto de los abejarucos y su vuelo bajo. Cuantas vacas han tomado toro esta noche por la posición del rabo. Acarear una piara de vacas en un rastrojo y cuando llevarlas al agua. Aparejar un carro. Escoger a los mulos para varas, gancho y delantero. Que es un horcate, una entremanta, un francalete, sillín, barriguera, sufra, retranca y quitipon. La rabiza del látigo. Podar una viña con vara y pulgar. Aserpiar, castrar viñas, amarrar sarmientos y sulfatar. Cuando se acollaran las perdices. Cuanto tiempo está echada una pájara. Asentar paja en los almiares. Techarlos con juncia húmeda y sujetarla con agujas de retama o biznagas alternativamente. Ser de campo es saber coger garbanzos con la blandura, asentar las garberas y ponerse las manijas. Domar yeguas para la trilla, poniendo las más rápidas de punteras y las más lentas de raberas o en la mano. Usar la tralla con tino. Lo que son los ahechadores. Cuantas cribas se usan para ahechar. Caminar con un costal cuestas por una tabla en un almacén de granos. Que son alijos. Llenar la fanega y enrasarla. Saber cuantos kilos tiene la fanega de trigo, la de avena, la de garbanzos y la de aceitunas. Hacer una troje. Que una puerca está preñada tres meses, tres semanas tres días. Domar un caballo con cuatro riendas, poniéndolo a caminar a paso franco o castellano, metiendo bien los pies y tirando el mosquero de oreja a oreja. Hacer un collar de torvisca y ponerlo en la huella de vaca con un “rezo” para que arroje bien la placenta después de parir. Domar una baraja de bueyes a la voz, de cabestro, a arrodillárse a la voz “que Dios viene”. Enseñarlos uno a cada estribo y otro a la cola. Además han de saber llevar la albarda para transportar el pienso a los toros en los cerrados. De cencerros: que es el sonido más o menos laino, golpearles los bordes para darles el sonido particular de cada cual. Abrir y cerrar cancelas desde el caballo sin que éste se mueva hasta que se le ordene. Tiene que dar tiempo a liar un cigarro. Enguitar la puya de una garrocha. Hacer marteguillas y trabas. Tomizas de palmas y empleitas. Canastos y espuertas. Ser de campo es ser auténtico. Es decir a alguien que se cruza en nuestro camino “Dios le guarde” a lo que debe responder “Venga Vd. Con Dios”. Respetuoso con el compañero. Cortes y gentil con las mujeres. Besar la mano de las señoras.
En resumidas cuentas, ser de campo es ser noble, auténtico, cabal y respetuoso con los animales y la naturaleza. En definitiva, saber ver a Dios en las cosas del campo.