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Última actualización 01/07/2005@00:00:00 GMT+1
La deportista olímpica subió a lomos de un impresionante PRE, ‘Impético’, de Cría Caballar, para recoger en Jerez el Caballo de Oro 2004, escoltada por los también galardonados en otras ediciones Rafael Soto e Ignacio Rambla
Beatriz Ferrer-Salat regaló a Jerez el pasado mes de mayo la imagen más buscada de la amazona catalana en toda la hípica española: cabalgar sobre un caballo de Pura Raza Española. El ejemplar elegido fue ‘Impético’, un soberbio alazano tostado perteneciente al Depósito de Sementales de Jerez con el que la olímpica deportista recogió el prestigioso galardón Caballo de Oro 2004 en la pista central de las instalaciones militares escoltada por los también Caballo de Oro Rafael Soto (2003) e Ignacio Rambla (1999).
Los tres interrumpieron el tradicional concurso Exhibición de Enganches para deleitar al público con un coordinado carrusel de tres: Rafael Soto, vestido a la antigua usanza, Beatriz Ferrer-Salat, con el uniforme olímpico, e Ignacio Rambla, a la antigua usanza. Dos caballos tordos y uno oscuro. Blanco sobre negro. La exhibición fue sobria pero revivió en las instalaciones militares del Depósito de Sementales de Jerez la reciente imagen de Atenas y la más lejana de Jerez 2002, dos momentos históricos para la hípica española y decisivos para estos tres perseverantes jinetes. Pero sobre todo ha marcado la trayectoria profesional de esta mujer, que ha conseguido llevarse hasta Barcelona una medalla olímpica individual.
Carlos Ferrer-Salat, Caballo de Oro
Sus compañeros de equipo acompañaron a la premiada hasta la primera línea de la tribuna, donde la esperaban las autoridades municipales y el preciado galardón. Bajó del caballo visiblemente emocionada después de escuchar cómo el locutor de la solemne ceremonia, Pepe Marín, recordaba a Carlos Ferrer-Salat, también Caballo de Oro cuando presidía el Comité Olímpico Español y principal impulsor del plan ADO. Luego le tocó el turno a Beatriz Ferrer-Salat, que fue concisa. “Hola Jerez. Sé que éste es un premio muy importante y es para mí un gran orgullo recibirlo. Muchas gracias”.
Ha sido sin lugar a dudas uno de los Caballo de Oro más merecido de la larga lista de premiados. El currículo de Beatriz Ferrer-Salat está cuajado de éxitos, fruto desde luego del severo esfuerzo y trabajo que esta amazona lleva dedicando a este animal desde los 16 años. Su fuerte carácter y, todo hay que decirlo, la enorme suerte de haber encontrado a ‘Beauvalais’, un caballo que no había tenido demasiada fortuna con sus anteriores propietarios, ya que juntos han escrito la página más importante de la historia de la hípica española. El binomio formado por la amazona catalana y el caballo alemán es el principal motor del equipo español de Doma. Sus notas han sido siempre las más altas y ambos ya se preparan para su próxima gran cita: el Campeonato de Europa.
Es cierto que para Jerez es el premio más importante de su colección pero también lo es que para Beatriz Ferrer-Salat existe ya un caballo de oro de incalculable valor: ‘Beauvalais’.
Un programa breve pero intenso
La entrega del Caballo de Oro 2004 ha sido una vez más el acto más relevante de todo el programa hípico de la Feria del Caballo de Jerez, una de las más antiguas de España. Cada año, el Ayuntamiento de esta ciudad distingue la trayectoria ecuestre de una persona o institución dentro y fuera de nuestras fronteras.
Los actos ecuestres en Jerez comenzaron el jueves de Feria (5 de mayo) con la apertura del certamen morfológico Equisur y la fase clasificatoria del A de Doma Vaquera, celebrado en el Depósito de Sementales. El protagonista de la Feria del Caballo de este año ha sido sin lugar a dudas el fuerte calor, lo que por otro lado animó a los aficionados a no perderse ni un momento del programa hípico, mucho más reducido que de costumbre por la suspensión del concurso nacional de Acoso y Derribo por la lengua azul.
‘Fuego XII’, el ‘octavo niño’ de Écija
El viernes, con la celebración de la final de Doma Vaquera, ponía el pie en el fin de semana, jornadas en las que se celebró la Exhibición de Enganches y la final del morfológico, es decir, los premios especiales. Era previsible. Un caballo de Pura Raza Española y de una de las principales casas criadoras de este país se proclamaría con toda probabilidad Campeón de Campeones 2005. El hecho de que en los dos últimos años ningún español hubiera optado al prestigioso premio y la calidad abrumadora del ganado participantes de esta raza no ha dejado opción a unos jueces que deliberaron el 8 de mayo de la forma más justa y objetiva. ‘Fuego XII’ es ya el octavo niño de Écija. Perteneciente a la ecijana casa de Miguel Ángel Cárdenas, lo cierto es que este ejemplar tordo rodado, con origen del criador jerezano Miguel Bohórquez, se prodiga poco por los concursos morfológicos. Todos estos años sus propietarios han estado más pendientes de su doma, donde destaca con notable éxito de resultados, que de exhibir su belleza. ‘Fuego XII’, que por cierto no consiguió superar el examen del Tribunal Reproductores Calificados, se proclamó previamente campeón de su raza, al igual que el ejemplar de Nicolás Domecq, de Pura Raza Árabe, de los Hermanos Peña Gutiérrez, en Anglo-árabe, de Aurelio Tagua, en PSI, y de Luis Erquicia, en Hispano-árabe. Ninguno pudo con la abrumadora belleza de ‘Fuego XII’, ni siquiera ‘Eire’, el espectacular negro de Peña Gutiérrez.