“El fisio”
¿ Qué es la fisioterapia equina ?
Prevención y Rehabilitación.Fisioterapeuta Equina
Mar Echevarría | Fisioterapeuta Equina
| FOTOS: topiberian.com
Con frecuencia hay malos entendidos entre el fisio y el jinete o entrenador. El fisio nunca va a tener la pretensión de enseñar a montar o entrenar un caballo, pero si puede ser necesaria su intervención para que un segmento con posibilidades de ser dañado, o en proceso de recuperación sea trabajado correctamente.
El fisio colabora a que la monta de un caballo lesionado, recuperándose de una lesión o con posibilidades de estarlo sea correcta desde el punto de vista músculo esquelético, mas allá de la técnica propia de cada jinete o de cada disciplina.
¿Cómo reconocer a un buen fisio?
Por desgracia la presencia de “intrusos” en la profesión es más habitual de lo que quisiéramos. Esto hace mucho daño a aquellos profesionales que, titulados por Centros reconocidos y se supone que bien formados, tienen la labor de lograr que a día de hoy, en España, la fisioterapia equina deje de tener escépticos. Es fundamental que la exploración sea completa. El caballo ha de ser visto tanto en movimiento como parado.
Se ha de hacer una buena recopilación de datos del caballo en cuestión, conocer su trabajo, las causas de las posibles lesiones, su equipo… lo máximo posible. Alguien que venga, toque un poco al caballo, haga una manipulación o ponga una maquinita y se marche, con seguridad se habrá perdido mucha información.
Igualmente, en caso de caballos con problemas es difícil que este se solucione con una única y cara sesión. Ojalá esto fuera así pero en mi experiencia esto es muy difícil a no ser que sea una lesión estructural pura.
Lo correcto es hacer un seguimiento y no pretender milagros. Estos no existen aunque haya pseudoprofesionales que lo piensen.
En todos los casos los caballos tienen una historia previa, un entrenamiento y siempre se puede influir de manera fisioterapéutica para mejorarlo pero no en dos días. Una vez llegado a un estado de salud muscular y articular es cierto que las sesiones preventivas son aisladas y suele ser suficiente con una vez al mes en caballos, insisto, que tengan o hayan llegado a un estado de equilibrio.
Por tanto, la forma de diferenciar a un buen profesional de quien no lo es empieza como en cualquier profesión por interesarse claramente por su formación, determinar si ésta ha sido o no reglada, y a continuación, con las pautas comentadas más arriba, observarlo trabajar y esperar los resultados.
A quien llamar, ¿a un fisio o a un veterinario?
Lo ideal sería que el fisio pudiera trabajar siempre con supervisión y diagnóstico previo veterinario. Sin embargo a día de hoy, salvo en contados casos, esto es imposible. La colaboración veterinario-fisio no ocurre siempre debido, en parte, a que se desconoce exactamente lo que hace la fisioterapia y de las posibilidades que ofrece.
Se pueden presentar varias situaciones; en caso de que el jinete o propietario quiera mejorar el rendimiento de su caballo, prevenir posibles lesiones, darle en definitiva la posibilidad de explotar al máximo sus aptitudes la consulta se realizaría directamente con el fisioterapeuta. Partimos de la base de que es un caballo sano o con afecciones musculares que aun no se consideran patológicas.
El fisio colabora a que la monta de un caballo lesionado, recuperándose de una lesión o con posibilidades de estarlo sea correcta desde el punto de vista músculo esquelético
En caso de que haya sospecha de una lesión mas allá de la muscular, como una cojera, un dolor muy agudo, un dorso que no funciona y conlleva problemas de comportamiento lo mas sensato sería dirigirse al veterinario.
El veterinario descartará un problema importante en cuyo caso el fisio con toda seguridad podrá colaborar a su resolución con medios no invasivos ni farmacológicos, o establecerá un diagnóstico. Una vez tengamos el diagnóstico podemos llamar al fisio para ver que complemento al tratamiento veterinario puede ofrecer.
En casi todos los casos la colaboración del fisioterapeuta acortara los tiempos de lesión, ofrecerá un tratamiento global y no solo de la lesión y reducirá las posibilidades de recidiva. La estrecha colaboración entre el veterinario y el fisio es sin duda la clave del éxito, pero los tratamientos veterinarios que recetan un reposo prolongado, con lo que esto conlleva, son a día de hoy aún frecuentes.
Si es fácil aceptar que en el ámbito de la medicina deportiva en humana todos los tratamientos de recuperación de lesiones se hacen con la intervención del fisioterapeuta, por qué cuesta tanto que esto ocurra en el mundo del caballo, cuando por todos es sabido que el equino es un reconocido atleta afectado además por el factor humano; se le monta, se le pone una montura, se le somete a realizar cosas que muchas veces escapan de su voluntad y aun así no podemos entender que se les tiene que tratar como lo que son, deportistas?.
Un tendón , un músculo o un ligamento, sea de un caballo o de un humano, tienen características y comportamientos muy similares en lo que a los tratamientos respecta. En medicina humana el éxito de los tratamientos llevados a cabo con fisioterapia están mas que probados. En el caballo eliminamos incluso el efecto placebo.
Entonces, ¿qué duda cabe, que aplicados por un buen profesional en colaboración con un veterinario que haya realizado un buen diagnóstico el resultado no puede ser mas que bueno.
