Yeguada
LOS CORRALES


“Aquí no podemos decir que este o aquel tiene buen carácter, es que son todos. Todos son voluntariosos, tranquilos, los potros, las yeguas y los sementales, su buen carácter es el emblema de la casa”.


La yeguada Los Corrales está situada a 20 km de Ciudad Real y a 4 km del AVE. Salimos un día a principios de junio a las 9.00 h de la mañana con el Ave de Madrid. Aproximadamente 45 minutos tarda el viaje y a las 10.00 h estamos en la finca. Hace un día maravilloso, soleado y aún no ha llegado “la gran calor” como suelen decir en el sur. Cristina Baquero es la artífice y dueña de la Finca Los Corrales. Hace 20 años comenzó con la cría de caballos Pura Raza Española cuando le toca llevar una finca familiar donde se encuentra hoy día situada la ganadería y donde por entonces se criaban toros bravos. Cristina nos cuenta que a principios del siglo pasado hubo incluso una ganadería de caballos, y que ella solo ha retomado la tradición.

De vuelta con la equitación
Su pasión por el Caballo Pura Raza Español empieza cuando en el picadero del pueblo de al lado le asignan una yegua tres sangres para salir de paseo. Cristina recuerda que lo pasaba muy mal. La yegua era una pequeña bomba de relojería, anglo-hispano–árabe, tenía mucha clase y además era incansable. Cansada de arriesgar su vida en cada una de esas excursiones al campo, Cristina decide por fin dar clase en el picadero y le dan una yegua española, “Descuidada”, que le iba a cambiar la vida. “Entonces empecé a criar, porque había encontrado lo que me encantaba, caballos para disfrutar, y estos resulta que eran caballos españoles. La primera yegua que tuve se llamaba, efectivamente, “Descuidada”, fue maravillosa, del hierro de Alba Ayala, me la llevaba por el campo, podía hacer un poco de Doma Clásica e incluso saltaba hasta 1,20m, murió el otoño pasado en la finca con más de 25 años. Cristina luego dio clase durante mucho tiempo con Victor Berthold, un argentino de origen alemán, olímpico en su día en la modalidad de salto, un auténtico “hombre de caballos”. Tenía un carácter muy tranquilo, montaba estupendamente, Cristina dice que “era el profesor de “la Doma sin traumas”, ya hace 20 años sabía de la doma natural, sabía muchísimo de como domar sin ningún tipo de forzamiento. Hoy día está jubilado. Cristina recuerda que por entonces jinetes como Raffi Latham, Luis Álvarez Cervera, los Astolfi y otros jinetes de salto solían ir a su casa en busca de su consejo. Cristina Baquero apostó por tres ingredientes: el caballo de Pura Raza Española, la capa castaña y la Doma Clásica. Su objetivo desde un inicio fue buscar, dentro de la raza, caballos que se moviesen y que tuviesen buen carácter y belleza. Ella fue de las primeras ganaderas del PRE en creer en las cualidades del caballo español para el deporte. A través de los muchos libros de enseñanza que siempre ha devorado encontró en su día a Luis Lucio, a su vez uno de los primeros domeros que apostó por el PRE funcional en el deporte. “Ilustre” fue el semental PRE de Plaza de Armas que Cristina envió en su día a Luis para que lo preparara y lo presentara en concursos. “Ilustre” llegó a salir junto con el famoso “Ermitaño III” en el SICAB.

Las Yeguas
La manada de yeguas cuenta hoy con 16 cabezas. Las visitamos pastando con sus rastras en el maravilloso valle del río Guadiana. Los Corrales disfruta de una situación privilegiada al albergar el río en su dehesa. En su día tuvo un caudal impresionante, ahora solo queda un pequeño riachuelo y a sus orillas las yeguas de Los Corrales disfrutan del verde durante todo el año. Las yeguas son hermosas, su pelo reluce al sol. Cristina nos comenta que al analizar el pasto hace tiempo, se descubrió que en la finca la combinación de hierbas y pasto es inmejorable. Las yeguas suben por una cuesta arriba a la finca donde se les da de comer en una nave grande. Cada una, separada de las otras, come lo suyo, ahora en verano comen heno de avena de la propia finca. En invierno suben a dormir en la nave. Agua corriente en bebederos automáticos hay por toda la finca y los prados tienen todos agua fresca. También los potros tienen su corredor por donde suben a su propia nave donde también comen y duermen en invierno y el prado donde están en libertad hasta los 3 años.