El Contacto

Escala de Formación

El hannoveriano “Rubín” de diez años, a las puer­tas del Gran Pre­mio. Mostramos una sesión de trabajo con Jan. El caballo no tiene una conformación fácil para conse­guir un contacto optimo y pasar por el dorso, que es largo. Sin em­bargo la inserción de su cuello es buena y sus pos­teriores tienen fuerza. “Rubin” se resiste a ceder, aunque su boca está cerrada, Jan trabaja con la rienda interior.

Hemos llegado al tercer punto de nuestra escala de formación el “contacto“. Con él cerramos un ciclo en la formación de nuestro caballo que se compone de los primeros tres puntos de la escala de formación : ritmo – descon­tracción – contacto, los tres forman una sólida base para la equitación avanzada. También en esta ocasión nos acompaña el entrenador nacional de menores Jan Nivelle con su conocimiento y experiencia. Y también esta vez nos espera una excursión hacía la riqueza lin­güística de nuestro idioma.
El contacto es la constante conexión, uniforme en ambas riendas, entre la mano del jinete y la boca del caballo. La idea clave es que el caballo busca el con­tacto mientras que el jinete lo permite. Así lo define el reglamento de la Federación Ecuestre Alemana. Esta definición ha sido válida para el mundo entero al haber sido aceptada por la F.E.I. Sin embargo hay que tener cuidado con el significado de la palabra a la hora de traducirla a los diferentes idiomas. El contacto, en su definición en el diccionario de la lengua española, es la unión de cosas o personas que puede ser momentánea o duradera. Imágenes visuales nos pueden ayudar a la hora de comprender el término, como por ejemplo la imagen de cuando nos sentamos primero en una si­lla y luego nos apoyamos en el respaldo, buscamos el contacto.

Las finalidades del contacto
El contacto ha de ser duradero. La fortaleza del contacto es una cuestión diferente que veremos más adelante. El contacto es necesario al inicio de la pre­paración y tiene junto con las ayudas impulsantes va­rios objetivos, como regular el aire y dentro del aire el tempo, indicar la dirección y preparar desde atrás lentamente la postura del caballo. Esta última finalidad del contacto también requiere alguna aclaración.

El caballo busca el contacto
El caballo busca el contacto y el jinete lo permite, se trata de una idea muy importante. Muchas veces pensamos que debemos nosotros activamente “con­tactar “con la boca del caballo y esto puede ser un grave error de cuyas consecuencias no somos del todo conscientes. Nuestra imagen errónea aquí sería que cogemos una correa – la rienda – y la tensamos has­ta que al otro lado podamos sentir una resistencia. Al hacerlo podríamos destruir la posibilidad del contacto mismo, se trata de un falso contacto que ha sido roba­do o arrancado al caballo y que interrumpe la comuni­cación con el caballo, y sin ésta no hay Doma Clásica.

Requisitos para el contacto
El contacto solamente puede producirse en el mo­mento en el que tenemos activamente un control ab
soluto sobre nuestro cuerpo. Requisito para el contac­to correcto es la independencia de nuestra mano, de nuestro asiento, de nuestra pierna. Nunca encontra­remos el contacto correcto si necesitamos las riendas para sujetarnos.
Esta conexión se refiere en la experiencia práctica, no solamente a la conexión entre la mano del jinete y la boca del caballo. Sino más bien a la sensación de una conexión de la boca del caballo a los posteriores del caballo. Esto quiere decir que el contacto es la sen­sación de una conexión con el último eslabón – la boca del caballo activada por una cadena muscular que nace en el tren posterior. El jinete siente la boca del caballo en su mano, así como la actividad de los posteriores; la elasticidad del movimiento, la actividad del dorso y la descontracción, la impulsión y la amplitud con la que su caballo avanza. Si la actividad de la boca del caballo no es correcta, quiere decir, no ensaliva, tiene la boca abierta, tasca exageradamente o saca la lengua, enton­ces resulta que tenemos un mensaje negativo desde el “primer“ eslabón de nuestra cadena de músculos desde detrás.