Impulsión – Suspensión

Jan Nivelle | Fotos: topiberian.com

 

“Nunca se insis­tirá lo bastante en la importancia que el dorso del caballo, además de musculado, este elástico. A simple vista, con tan solo observar si el dorso de un caballo vibra y oscila, podremos determinar si ha­brá o no conexión entre la trasmano y el tren anterior, si se conecta o no, si tendre­mos un caballo o dos.”

Hoy tratamos el cuarto punto de la Escala de Formación, la impulsión. En los próximos nú­meros veremos la rectitud y la reunión, pero no antes sin hacer un alto en el camino para aclarar qué es y cómo hacer “la media parada” correcta, nuestra ayuda más importante a partir de ahora. Al comenzar a trabajar con mayores niveles de energía nuestro caballo tiene que haber alcanzado un mínimo de rectitud porque el resorte de energía que necesitamos crear a partir de ahora, sin rectitud, se nos dispersa. Al igual como enlazan los primeros tres puntos de la Escala haciendo en su conjunto la base de la formación, ahora entramos en una segunda fase donde también los próximos tres puntos de la Escala, la impulsión, la rectitud y la reunión forman un bloque; de nuevo, uno sin otro, hará que nuestro caballo no alcance la plenitud. También esta vez nos ayuda Jan Nivelle, el entrena­dor nacional del equipo de Menores de Doma Clásica, a alcanzar una mayor comprensión y nos da en esta oca­sión un punto de vista diferente sobre la impulsión.


La base de la impulsión
Hemos concluido una etapa en la formación de nuestro caballo al alcanzar los primeros tres puntos de la Escala de Formación: ritmo, descontracción y un contacto estable, suave y uniforme. Sin cumplir estos tres requisitos no podemos trabajar sobre la impulsión, no podemos avanzar, ni a lo largo de la formación de nuestro caballo, ni en una sesión de trabajo en concre­to. Si tenemos estos tres puntos bien trabajados y cla­ramente resueltos durante la fase de descontracción, podremos trabajar con más facilidad y franqueza para ganar impulsión.
Ahora entramos en una etapa más avanzada de la preparación del caballo. Nada de lo que vimos y de lo que nos queda por entender podemos analizar aislada­mente, todo está entrelazado. Lo repetimos tanto por­que a pesar de que parezca tan obvio resulta a veces difícil de comprender que realmente estamos trabajan­do en cualquier momento de la formación en todos los puntos de la Escala, por supuesto en diferente grado de dificultad.


¿Cuando trabajar la impulsión?
Nos han preguntado por ejemplo sobre la edad adecuada del caballo para poder trabajar en concep­tos como la impulsión, la rectitud o sobre la reunión. Esta pregunta muestra cierta falta de comprensión de la preparación del caballo en su conjunto. Por ello que­remos aclarar algunas ideas nuevamente. Cuando estamos trabajando en líneas curvas con el potro de cuatro años, realmente estamos trabajando sobre la rectitud y sobre la reunión. Cuando paseamos por el campo en una cuesta y nuestro caballo se asusta y se retrota y nos da unos pocos trancos de piafé, es­tamos “jugando” con la reunión, solamente tiene cua­tro años. A cada nivel de la formación corresponden ciertos ejercicios y recurrir a ellos nos asegura que en principio no sobre-exijamos a nuestro potro.


La definición de impulsión
Es la transmisión de un impulso enérgico desde la trasmano (o sea que corresponde a la fuerza de em­puje y la calidad del aire natural) a través del dorso oscilante, sobre todo el movimiento del caballo hacía delante.