Copa de S.M. el Rey de Acoso y Derribo
y XXXIV CNG Ciudad de Badajoz


El equipo capitaneado por Francisco Báñez García se proclamó vencedor, y Benito Carrasco se impuso con autoridad en el XXXIV Trofeo Ciudad de Badajoz


Texto y fotos: A. Pérez

La edición de la Copa de S. M. el Rey de Acoso y Derribo, única competición por equipos dentro del calendario de esta disciplina, viajó este año hasta Badajoz, donde se celebró durante los días 11 y 12 de junio conjuntamente con la 34ª edición del CNG Trofeo Ciudad de Badajoz. En Badajoz se dieron cita 42 colleras que formaban los 14 equipos inscritos. Hemos de hacer constar que desde el pasado año, en esta competición se contiende por equipos de tres colleras cada uno, anteriormente eran cuatro las colleras integrantes de cada formación.

Organización, corredero y ganado. Con la colaboración del Exmo. Ayuntamiento de Badajoz, la Asociación de Garrochistas Extremeños, presidida por Borja Ruiz Luque, organizó, como viene siendo habitual en ellos, un impecable concurso en el magnífico corredero situado en plena ciudad pacense, en la carretera de Elvas. Tan solo debemos ponerles un “pero”, ya que decidieron que pasasen a la final 21 colleras (12 colleras integrantes de los cuatro equipos con mayor puntuación, más nueve colleras con más alta puntuación que solo competían a título individual por la victoria del CNG Ciudad de Badajoz). El reglamento dice claramente que a la final pasaran la mitad más una de las colleras participantes, que en este caso serían 22 las colleras que deberían pasar. Esta circunstancia ha propiciado que una collera, al considerarse perjudicada por tal decisión, haya interpuesto recurso ante la RFHE en defensa de sus legítimos intereses. Solo esta mancha en una impecable organización del concurso.

El ganado elegido para la ocasión fueron unas vacas mansas de don Alfonso González, de Mérida, igualadas en tamaño, con peso y presencia más que reseñables y con un comportamiento, ambos días, muy bueno para los garrochistas. Prueba de ello es que solo se produjo una repetición, el primer día, con este ganado.

El ganado bravo del primer día, de encaste Núñez, era propiedad de don Gabriel Rojas; el segundo día se corrieron vacas de encaste Domecq y propiedad de don José Moya. Ambas manadas eran muy parejas en presentación, en buen estado de carnes y con un comportamiento más que satisfactorio. Quizás las corridas el segundo día dieron un juego superior, pero todas ellas fueron manejables y con una marcada querencia, algo habitual en este magnífico corredero. Se produjeron 4 repeticiones el primer día y una sola el día de la final.