III CNG Lumbrales

Antonio Gómez Núñez y Luis Muñoz Bijeriego se impusieron tras una gran actuación en el segundo día


Texto y fotos: A. PÉREZ
Antonio Gómez Núñez
y Luis Muñoz Bijeriego
 

Este concurso, organizado por el ayuntamiento de la localidad salmantina, se ha convertido en un referente en el mundo de la garrocha

La tercera edición del CNG Lumbrales se celebró durante los días 17 y 18 del pasado mes de julio en la acogedora localidad salmantina capital de la comarca del Abadengo, organizado por el Exmo. Ayuntamiento de Lumbrales, la Asociación de Garrochistas de Castilla y León y la Federación Hípica de Castilla y León. Debemos resaltar el entusiasmo y patronazgo del Ayuntamiento de Lumbrales, que ha apostado por esta disciplina y este concurso, convirtiéndolo en una referencia cierta dentro del mundo de la garrocha en tan solo tres temporadas. Este año, como viene siendo ya habitual, se le rendía homenaje a otro buen garrochista de estas tierras, al veterano Dionisio Holgado.

En el corredero, ambos días, el tema de conversación de todos era “la alcaldada” de la RFHE que, en su Asamblea del 13 de julio, ha expulsado al Acoso y Derribo de su seno y desde ahora, aunque ese organismo tras cobrar los importes de las licencias poca cuenta nos echaba y poco, por no decir ninguno, apoyo nos prestaba, somos disciplina “extrafederativa”. Ojalá sea para bien.

Organización, corredero y ganado. La organización estuvo al nivel que nos tiene acostumbrados la Asociación de Garrochistas de Castilla y León, en donde Juan Rivas, con el resto de su equipo, desde que tomaron las riendas a principios de la presente temporada, se esfuerzan para conseguir que los concursos sean eventos interesantes y agradables tanto para los garrochistas participantes como para el público asistente.

En esta ocasión acertaron en la elección del ganado, tanto del manso como del bravo, con lotes muy igualados, con peso y presencia. Las moruchas del primer día, con sus impresionantes arboladuras, causaban impresión al público asistente; pero su falta de querencia, unida quizás a unos deficientes “paseos” para fijar la querencia, el manejo en el enorme corral del rodeo y el particular comportamiento de este ganado, que se “calienta” con mucha facilidad, amargaron la primera manga a algunos garrochistas, al jurado y al público. Se produjeron muchas repeticiones que, al faltar la luz, tuvieron de correrse al día siguiente. En cambio, la jornada del domingo transcurrió con fluidez y brillantez y hasta las moruchas de repetición tuvieron un mejor comportamiento.

En esta ocasión, el buen corredero, por el pasto seco del suelo, propició que muchas vacas, al caer al suelo, se deslizasen sobre él, si no se remataba bien la echada, y no diesen la codiciada voltereta.

Las 23 colleras inscritas deberían correr una vaca brava y otra mansa cada día, a dos y tres echadas respectivamente, y las quince colleras con mayor puntuación pasarían a disputar la final en la segunda jornada.

Jurado de campo. El jurado estaba presidido por Antonio González de Pedro, siendo los vocales José Luis Fernández Díaz y Diego Carretero Lorenzo; la delegación federativa era ostentada por Carlos Cid Begines. Tuvieron una aceptable actuación, atendiendo y resolviendo correctamente las pocas reclamaciones que, a través del director del concurso, fueron presentadas por algunas colleras.

Con buen criterio, dada la poca luz que quedaba, y tras consultar con los garrochistas implicados, decidieron dejar las repeticiones del primer día para el inicio de la segunda jornada, adelantando para ello el horario.

Primer día. Las vacas bravas corridas en esta jornada, con un interesante comportamiento, ya comenzaron a poner las cosas en su sitio, produciéndose la primera criba. Se produjeron cuatro repeticiones.

Al finalizar la vuelta, cuatro colleras se descolgaban al obtener puntuación negativa y hasta otra experimentada collera obtenía un cero en su casillero. No obstante, las colleras Julio de la Puerta-Ignacio de la Puerta, Manuel Cañaveral-Antonio Cid y Pablo de la Puerta-Ignacio de la Puerta conseguían los doce puntos en juego y pasaban a encabezar la clasificación.